La historia tras el conflicto que complica solución habitacional para cerca de 215 familias puconinas

Sucesión, cuyo controlador principal es el concejal Juan Matus, busca cobrar $24 millones por un camino interior de un lote que ya vendió a la Municipalidad en casi $400 millones. Dinero sería cancelado por los propios miembros de los dos comités para agilizar el proceso.
Por Rodrigo Vergara
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“El sueño de la casa propia”. La frase es considerada, a estas alturas, casi un cliché. Pero para quienes no la poseen, más que un sueño es un anhelo construido con años de trabajo, ahorro, organización y, muchas veces, una serie de situaciones y problemas que podrían transformar el sueño en una pesadilla.

Y eso fue lo que ha estado a punto de ocurrir con cerca de 215 familias puconinas agrupadas en dos comités de vivienda que, con apoyo de la municipalidad, planean construir una villa en el sector de la rotonda oriente, a dos kilómetros aproximadamente desde ese punto, por el denominado Callejón Arriagada (ver mapa en foto 2). Todo esto, en un terreno de 6 hectáreas que la Municipalidad, con recursos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), compró a la sucesión Matus Pacheco, cuyo controlador mayoritario es el actual concejal Juan Matus Castillo.

La transacción, realizada en mayo de 2015, alcanzó un monto de casi $400 millones ($398.999.970) y comprendió seis lotes identificados con los números 40, 41, 35, 25, 24 y 23. El proceso de venta no estuvo exento de complicaciones, ya que aparte de que fue necesario zanjar una observación de riesgo volcánico —aclarada posteriormente por el departamento técnico municipal—, el contrato inicial de compraventa, firmado el 16 de febrero de 2015, fue objetado por el Conservador de Bienes Raíces de Pucón. Esto, debido a que esta repartición consideró que el documento no podía firmarlo Juan Matus (quien en ese tiempo no era concejal) directamente como estaba establecido inicialmente, sino que debía hacerlo la sucesión compuesta por sus hijos. Lo anterior, debido a que su esposa había fallecido y el matrimonio, realizado en la década de los 60, se realizó bajo el régimen de bienes mancomunados. Pero el problema se superó en un segundo contrato de compra venta pudo materializarse, finalmente, el 22 de mayo de 2015. Eso sí, se agregaron las firmas de los cinco hijos de Matus.

Según cuentan en la Municipalidad, fue clave la gestión de la asesora jurídica, Bhama Zúñiga, quien apuró los trámites y, pese a las complicaciones iniciales, logró materializar el negocio en un período récord de tiempo. Algo totalmente necesario, ya que se corría el riesgo de que los recursos fueran destinados a otros proyectos lejos de Pucón por parte de la Subdere. La casa propia estaba más cerca para las más de 200 familias puconinas.
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Nueva complicación
Pero los problemas no se acabarían con la firma de la compraventa y el pago de la transacción, materializada a través de vales vista bancarios cobrados posteriormente por la sucesión Matus. Esto, porque apareció una nueva complicación que aún no se soluciona por completo y que, por cierto, no es menor. Los Matus plantean que la Municipalidad o un tercero debe pagar por el uso de un camino interior que atraviesa el paño de seis parcelas compradas para los comités. Es decir, según la versión entregada por, el ahora concejal Matus, el camino interior (de 10 metros de ancho y 380 de largo) o de servidumbre es, en los hechos, un lote diferente y que se debe pagar por ello si es que desean integrarlo al proyecto.

“Yo hice un loteo el año 98 y el camino lo hice un lote aparte. Cuando se trata de un loteo rural el camino es del dueño y cuando se trata de un loteo urbano es público. Pero este loteo era fuera del radio urbano. O sea, rural”, explica Juan Matus a La voz…. El concejal sostiene que esto (vender parcelas sin derecho a la servidumbre de paso) no es algo poco común y que, de hecho, él lo hizo en una venta anterior.

Consultado sobre el por qué esta situación no fue aclarada antes de realizar el negocio, Matus argumenta que, en estos procesos, la parte vendedora entrega los papeles para los estudios de títulos y que son los compradores, en este caso la Municipalidad, quienes se deben preocupar de estas situaciones: “Es trabajo de los abogados”. Y según Matus, la asesora jurídica Bhama Zúñiga no se percató de la situación. “Hizo la minuta por las seis parcelas y no incluyó el lote del camino”, finaliza el actual concejal RN. El valor total del lote del camino bordeaba los $40 millones, pero Juan Matus decidió donar su parte (62%), por lo que se debía pagar al resto de los hijos la suma de $24 millones. En todo caso, se debe aclarar que Juan Matus, como persona natural, no puede tener negocios con la Municipalidad por su cargo de concejal.

Así las cosas, el municipio no podía seguir con el proyecto de los comités de vivienda, ya que para usar el terreno debía hacer de las seis parcelas adquiridas un solo lote, pero el camino estaba en medio. Si bien hasta el cierre de esta edición ningún jefe técnico o jurídico de la Municipalidad quiso hablar de este tema formalmente con La Voz…, fuentes consultadas por este medio sostienen que el cobro del camino interior es algo que se planteó en el último tiempo y algunos, incluso, dan a entender que existe una suerte de interpretación algo antojadiza por parte la sucesión.

Con todo, la asesora jurídica de la Municipalidad preparó un dossier con los antecedentes sobre el tema para ser entregado a los concejales. En la documentación, a la que tuvo acceso este medio, hay dos papeles considerados clave. Uno es la propia escritura de compraventa en la que se explicita que los terrenos están libres de gravámenes y que la venta se realiza con todos los “derechos, usos y costumbres”. También se adjunta el reglamento de copropiedad del loteo el que considera como bienes comunes los caminos interiores del loteo. En todo caso, uno de los puntos de la escritura de compraventa dejaría sin efecto este reglamento.

Concejo al rojo
Así las cosas, la solución para las casi 300 familias de los dos comités (Valle Pucón y Villa Altos del Sur), pasaba por dos posiciones: o se iba a juicio con la sucesión Matus para que sean los tribunales quienes definieran la situación o, simplemente, se pagaba a los vendedores los $24 millones y así seguir con el proceso. La primera opción, obviamente, alargaba los plazos para que los miembros de los comités obtuvieran su solución habitacional. Algo a lo que la mayoría no estaba dispuesta luego de estar luchando por este objetivo por más de una década.  Por lo tanto, pagar se transformó una salida rápida y viable. Y más diligente aún era que el pago lo hicieran los mismos comités y no la Municipalidad. Esto, debido a que, obviamente, gestionar fondos públicos es algo más engorroso y lento que de manera privada. Los $24 millones, entonces, saldrían del bolsillo de los propios beneficiarios (en un cuota cercana a los $80 mil por familia). Según las fuentes consultadas, esta solución ya está en etapa final y la documentación para materializarla se encuentra en etapa de elaboración. Otro elemento a favor de esta salida es que despeja cualquier duda sobre una eventual negociación incompatible entre el concejal Matus y la Municipalidad, ya que el edil o la sucesión no recibiría dineros de parte de la administración comunal.

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Pero el tema no tiene muy contentos a algunos concejales. De hecho, en la reunión del concejo municipal del pasado 24 de abril, el tono de la discusión se elevó. Los detalles están en el acta 57 de la sesión ordinaria de los ediles. En ella, además del concejo pleno (incluido Juan Matus), estuvieron la encargada del departamento de vivienda, Verónica Castro y la asesora jurídica, Bhama Zúñiga. Castro partió su exposición explicando el proceso que han vivido junto a las familias de los dos comités. Lo catalogó como “bastante complejo” desde el punto de vista técnico, jurídico y social. También argumentó que la Municipalidad debía encargarse de la urbanización del camino que da acceso al loteo, el Callejón Arriagada, ya que por ahí debían llegar la red de agua y luz eléctrica. Lo anterior no es menor, ya que será un beneficio para el resto de los vecinos y también para la sucesión Matus, ya que poseen más parcelas a la venta en su loteo (imagen Callejón Arriagada foto 3).

Luego de la presentación vinieron las consultas y ese instante fue aprovechado por los concejales para sacar a colación el asunto del camino de servidumbre. El primero de ellos fue Cristian Hernández y apuntó directamente a que considera “un error” que los comités paguen por la calle interior. “La gente con la intención de tener pronto su casa, lo más probable es que tendrán que desembolsar dinero, y van a tener que pagar algo que no les corresponde pagar. Aquí le correspondería pagar a quién cometió un acto administrativo mal hecho, que no consideró este camino”, apuntando directamente a quienes llevaron el proceso jurídico y administrativo de la compra.

El concejal de la DC Omar Cortez también entró al debate. “Hay un principio jurídico que debe tenerse en cuenta, cuando se vende un terreno, este no se puede dejar cerrado”, partió y luego fue más enérgico: “El municipio compró los loteos y la servidumbre queda implícita, a lo cual el municipio no debería pagar nada a la familia Matus. Si en algún momento llega a la mesa del concejo, y si hubiera un juicio la sucesión Matus lo perdería. Pienso que no deberíamos pagar ni un peso”.

Luego de eso Hernández profundizó la crítica: “Creo que es necesario hacerse cargo de que aquí hay un proceso administrativo mal hecho y hay que hacerse cargo de que la gente no debe pagar”.

Cortez, en tanto, apuntó a la familia Matus: “Aquí no debería pagar nadie, nada, porque las condiciones que está dando la sucesión Matus Pacheco son arbitrarias y están fuera del marco legal. Y esto, al momento de dirimirlo en un tribunal, perderían”.
Por ahora, la situación está a punto de zanjarse con la firma de una escritura que sellaría el pago entre los comités y la sucesión Matus. La idea, según se dice, es que las familias consigan su casa lo más rápido que se pueda. Algunos eso sí, plantean la opción de pagar ahora, pero después demandar a los Matus para que le devuelvan la plata a la gente de los comités de vivienda. Pero eso está por verse.