Científico de la Universidad Austral dice que hay momentos en que el lago debería ser cerrado a los bañistas

Doctor en ciencias naturales y académico de la casa de estudios explica que el alga presente en el Villarrica puede producir toxinas peligrosas para la salud de las personas.

Por Rodrigo Vergara

Stefan Woelfi es alemán y doctor en ciencias naturales con especialización en limnología (ciencia que estudia los aspectos físicos y ecológicos de ecosistemas de agua dulce). Es docente de la Universidad Austral de Chile y ha estudiado los lagos chilenos, particularmente el Villarrica, por casi 20 años. Y el científico es claro en sus conclusiones: los niveles de contaminación en tiempos de florecimientos de algas en el Villarrica son preocupantes y hasta se debería cerrar la playa en estos períodos.

“Nosotros encontramos durante el verano florecimientos de algas que se acumulan por el viento en las orillas como en la poza o en la playa grande. Ahí encontramos cantidades de esta alga tan alta que, según norma de otros países, se cerraría la playa y se prohibiría para bañarse”, explica Woelfi.
El profesor señala que el alga característica que se produce acá, por el exceso de fósforo y nitrógeno, principalmente, corresponde a una de color verde-azul con alto contenido de bacterias fotosintéticas. Son conocidas como Anabaena.

“Estas algas producen toxinas y al producir toxinas y excretar las toxinas en el agua pueden producir irritaciones en la piel y si uno consume agua, es muy tóxico. Se pudiera tener malestar y hasta en casos extremos y condiciones especiales podría generar, incluso, la muerte”, señala el doctor en ciencias en uno de los break del seminario Efectos de la Contaminación en la Cuenca del Lago Villarrica, organizado por la agrupación Aguas Libres del Lago Villarrica y la sede de la UFRO en Pucón.

Woelfi agrega que el Estado debería monitorear y tomar medidas de protección para la salud humana: “Mostré, ahora, en la charla cuando tomamos muestras en la playa hace dos años. Había una cantidad que era 20 veces más alta que la cantidad límite en Estados Unidos para prohibir el baño”.

De acuerdo con lo señalado a La Voz…, Woelfi sostiene que las autoridades locales debieran adaptar el plan de desarrollo de la comuna a la situación compleja que vive actualmente el lago (en proceso de ser declarado zona saturada). “Hay que mejorar la fiscalización sobre las construcciones y su forma de tratamiento de desechos líquidos que producen. Deben involucrarse en la protección litoral para resguardar la salud humana”, recomienda.

Explica que las autoridades deben jugársela por instalar un centro de información sobre la calidad de las aguas del lago, sobre todo, en temporada alta: “Es lo mismo que el plan de descontaminación del aire en Santiago donde hay sistemas de alertas. Lo mismo se debería hacer acá”.

Sobre si decisiones así complicaría el negocio turista, el doctor Woelfi es tajante: “El turista no es tonto. El turista que va a un lago y ve que todo está verde, no es un tonto. Se van a asustar con razón o no. No son ciegos. Las autoridades debieran hacer algo bueno y tomar esta situación y, por ejemplo, tener un semáforo con la calidad de las aguas para el baño”.