Omar Cortez, el concejal Uber

Luego de ser infraccionado y sufrir la incautación de su vehículo al trabajar por las calles de Pucón con la popular aplicación, asegura estar consciente de que fue un error, pero que lo hacía para tener un ingreso extra. Promete que cuando recupere el auto regalará algunos viajes a los usuarios y luego dejará la actividad de transporte hasta que esté normado su uso.

Por Rodrigo Vergara

El hombre se nota asertivo en cada concejo municipal. Pide la palabra y, en general, es uno de los más opinantes del cuerpo colegiado de ediles que guía administrativamente los destinos de la comuna. Pero la noche del miércoles ningún argumento sirvió para detener lo que se le venía. Cerca de las 22 horas el concejal Omar Cortez (DC) conducía su Nissan Bersa por las calles de Pucón y, según cuenta, decidió encender la aplicación Uber para conductores que usa desde hace algunos meses para, de acuerdo con lo que dice, ganarse un dinero extra. Pero algo no salió como esperaba. Un pasajero con algo de apuro lo abordó y le solicitó que lo dejara en el centro frente a la municipalidad casi al llegar a uno de los restaurantes del sector.

El problema se presentó cuando al llegar al lugar una patrulla de Carabineros estaba realizando control vehicular y el “pasajero” lo llevó directo hacia ellos. Desde ahí todo pasó más o menos rápido. Infraccionado por la policía, vehículo confiscado y un video viralizado en redes sociales con el procedimiento y la correspondiente “funa”, aunque gran parte de los comentarios recriminaban al “funador” más que a la autoridad caída en desgracia. Pero Cortez acusó el golpe rápidamente y reaccionó. A eso de las 23 horas escribió en su página de Facebook un escueto, pero contundente mensaje: “Infraccionado por manejar un Uber! Me fui a la B”.

Algunas horas después del incidente se dio el tiempo para hablar con La Voz…., aunque esta vez lo hizo en el auto de la mamá, ya que hasta el cierre de esta nota el Nissan aún estaba en el corral de Carabineros y deberá pagar cerca de $470 mil para retirarlo.

Dice que “trabaja” de Uber desde marzo cuando decidió renovar su vehículo y comprar el Nissan. Asegura que lo hace esporádicamente, cuando su tiempo lo permite. Y, aunque está consciente de que, a lo menos, es una falta —está en tramitación la ley que busca normar esta y otras aplicaciones similares— asegura que lo hace porque es la única entrada extra a su sueldo de concejal que alcanza, según el portal de transparencia municipal, a los $733.923.

“Soy de profesión administrador de empresas y la verdad es que ejercer mi profesión mientras he estado en el cargo ha sido muy complejo, principalmente por el conflicto de intereses que se desarrolla en muchas de las áreas y, segundo, me convertí en un profesional poco atractivo, ya que le dedico bastante tiempo a la concejalía y eso me impide, por ejemplo, estar los martes en mi trabajo (es día de concejo). Estoy siempre pidiendo permisos o un trato especial para poder ejercer en mi trabajo y eso complica al momento de dirigir un proyecto, trabajar con personas y tener una jefatura”, explica a bordo del Chevrolet Corsa que pidió prestado a su madre.

Sobre las complicaciones que le podría traer dedicarle horas a una actividad que esta al límite de lo ilegal, Cortez reconoce que sí le generó algún tipo de conflicto: “Estuve con ese conflicto mucho tiempo al tomar la decisión, pero cuando la tomé, probé las primeras semanas y la verdad es que yo hago un promedio de cinco horas a la semana y me permitía, simplemente, aplacar los gastos de bencina, ya que yo recorro harto el territorio de Pucón y me estaba gastando harta plata”.

Asegura también que decidió cambiar el auto, debido a que el viejo siempre estaba con problemas y le impedía realizar bien su labor de concejal. “Me involucré en un vehículo nuevo y para poder ir solventando esos gastos comencé a hacer esto”, cuenta.

Sobre la reacción popular, principalmente después de la “funa” en redes sociales, Cortez explica que sólo le queda asumir el error: “Asumir que cometí una falta y una falta sin la intención de hacer mal a nadie y con el fin, también, de mantener mi independencia en esta gestión de concejal, ya que yo no me he querido involucrar con apoyos financieros de ninguna parte. No he querido estirar la mano a ningún empresario, pese a algunas ofertas que han existido”.

Finalmente, el concejal dice que pide disculpas a los taxistas y colectiveros que ven en la actividad Uber una amenaza. Asegura que es muy difícil continuar con la labor hasta que no esté normada y anuncia que una vez que recupere su auto, está dispuesto a regalar algunas carreras gratis a quienes lo soliciten: “A modo de remediar mi error quiero realizar algunos servicios voluntarios para transportar gente. Lo voy a publicar (en redes sociales) y decirles que acá está el transporte y que lo pongo a disposición”,