Fiscalía investiga “loteos brujos”: vendedores arriesgan hasta diez años de presidio

Dirección de Obras municipales ha pesquisado alrededor de 150 casos y ha realizado 60 denuncias al Ministerio Público local. Arremetida apunta a evitar que proliferen estos negocios y a mostrar los riesgos a que se exponen los compradores de estos predios.

Por Rodrigo Vergara

Son de verdad un dolor de cabeza. Y permanente. Pero la Dirección de Obras de la Municipalidad (DOM) decidió tomar la iniciativa y partir una campaña judicial para evitar que proliferen. Se trata de los loteos irregulares o “brujos” que son aquellas divisiones de terreno en el sector rural menores a 5.000 metros cuadrados, sin el proyecto de urbanización (agua y energía eléctrica) y sin la autorización de los organismos correspondientes como el Servicio Agrícola y Ganadero en donde se debe realizar el cambio de uso de suelo o informe de factibilidad de construcción. Además, tampoco cuentan con los servicios de vialidad por las calles y caminos propia de una división de terreno más amplia. Así las cosas, el organismo municipal decidió realizar un catastro de casi dos años en los que pesquisó unos 150 casos y casi la mitad de ellos fueron remitidos al Ministerio Público porque, según ellos, la venta de estos terrenos constituiría un delito. Así lo explicó Lorena Fuentes, directora de la DOM.

“En esta oportunidad decidimos ir un poco más lejos y remitimos los casos a la Fiscalía. Hasta el momento tenemos 60 denuncias que están en algún estado de trámite en la Fiscalía”, revela Lorena Fuentes.

Lo anterior es una práctica más que común en la zona rural de Pucón, en la que se pueden encontrar terrenos de 1.000 metros cuadrados, 500 metros o incluso menos. Son conocidos por ofrecerse como venta de “acciones y derechos” que no es más que el apropiarse de un determinado porcentaje de un terreno mayor, pero que en la práctica es una especie de venta virtual que depende de la buena voluntad de vendedores, compradores y terceros que hayan comprado al mismo vendedor para materializarse.

“Cuando uno compra acciones y derechos, en el fondo se es un comunero. Estás en comunidad con otros. En lo formal, compras un porcentaje no compras un cuerpo cierto. El cuerpo cierto tiene deslindes, en las acciones y derechos se compran porcentajes. En el fondo si compras un 2% de un terreno, ese 2% puede estar en cualquier parte del terreno”, dice la directora, quien agrega que, si bien hay un resquicio legal para regularizar estos terrenos luego de cinco años con una ley del año 1979, quienes los adquieren quedan muy expuestos a eventuales irregularidades de parte de los propios vendedores y a muchas dificultades para regularizar construcciones posteriores.

Por lo mismo es que a la campaña comunicacional que hace unos años lanzó la municipalidad con carteles que alertaban sobre la venta de estos terrenos, es que ahora decidieron subir la apuesta y judicializar penalmente los casos.

Fuentes explica que los lugares más complicados son la periferia de Pucón y Caburgua: “Está todo el corredor entre Pucón y Caburgua, Quetroleufo, Carileufo y Coilaco”.

 

Penas altas

El fiscal jefe de Pucón Jorge Calderara confirmó la información entregada por Lorena Fuentes y agrega que quienes venden estos denominados “loteos brujos” se exponen a penas que pueden llegar a hasta los 10 años de cárcel. “En general lo que sanciona la ley es que personas que teniendo predios de carácter rural los subdivida con retazos inferiores a media hectárea (5.000 mts2) que es el mínimo que establece la ley”, explica el fiscal Calderara.

El representante del Ministerio Público explica que, si bien la ley persigue al vendedor de dichos terrenos, los compradores se exponen a situaciones administrativas como que las ventas sean declaradas nulas, que el Conservador de Bienes Raíces no las inscriba o que tenga que demoler las construcciones que levante en el terreno.

Calderara dice que tienen entre 20 y 30 casos abiertos (un caso puede tener más de una denuncia) y todos ellos están siendo investigados por la Policía de Investigaciones.

 

Nota de la redacción: La fotografía principal de esta nota es sólo referencial.