Incendio en tradicional casona de Huife deja una fallecida

Víctima no alcanzó a ser rescatada por uno de sus hijos.Construcción tenía cerca de 70 años y estaba hecha de madera nativa

Por Rodrigo Vergara/ Fotografía W.P.

“Lo primero que hice es que empecé a gritar a ver si había salido mi madre. Me preocupé”. Así parte su relato Claudio Goldammer del instante en que trató de salvar a su madre, Clementina Montecinos (76), quien se encontraba al interior de la tradicional casona de la familia Goldammer en Huife, la que la noche del domingo se quemó completamente.

Pero Claudio no pudo hacer nada por su progenitora. Cuando se percató de las llamas y corrió hacia la casa siniestrada (vive a 150 metros), simplemente abrió la puerta principal de la construcción de 300 metros, pero Clementina yacía sin vida a medio metro de la salida. “Yo creo que con el humo no fue capaz. Las llamas eran tan grandes que no se pudo hacer nada”, recuerda.

Rodrigo Garrido, comandante del Cuerpo de Bomberos de Pucón, explicó que las causas están aún en un proceso de análisis, y que no existe ninguna hipótesis clara sobre el origen de las llamas. La alarma se dio a eso de las 22:20 horas del domingo y hasta el cierre de esta edición (3:30 am del lunes) las llamas aún estaban presentes en un subterráneo de la construcción.

La víctima vivía sólo con una nieta, la que a la hora de la tragedia no se encontraba en el lugar.
Según la familia, la casona tendría unos 70 años de antigüedad, siendo una de las más tradicionales que quedaban en la comuna. Poseía una superficie de unos 300 metros cuadrados y contaba con dos pisos más una mansarda y el mencionado subterráneo. Estaba toda hecha de madera nativa lo que facilitó, según Bomberos, que las llamas se expandieran con mayor rapidez.

La fiscalía ordenó que el Laboratorio de Carabineros (Labocar) trabajara en el lugar y que se desplace un carro del Servicio Médico Legal (SML) para que retire el cuerpo y le realice los peritajes de rigor.

Hasta sitio del incendio (unos cien metros después del cruce a El Papal) llegaron voluntarios de las tres compañías, quienes ocuparon más de 50 mil litros de agua para aplacar las llamas.