Dueña de rent a car hasta ofreció recompensa para recuperar autos robados

Carabineros capturó a delincuentes que alquilaban los vehículos en empresas de varias ciudades de Chile y luego los vendían a precios muy bajos en Yapo.
Por Rodrigo Vergara

“Esto me supera. Lo único que quiero es que atrapen a estos desgraciados”. La frase es de Marión Sarpi (49), quien es dueña del Rent a Car Palguín y fue víctima de un delito que golpeó, directamente, su fuente de ingresos. Una banda la atacó con una artimaña que desde hace un tiempo viene haciendo estragos en las empresas de este tipo en todo Chile: el arriendo de autos que nunca son devueltos y que terminan siendo vendidos a precios irrisoriamente bajos a través de Yapo.
Marión cuenta que el hecho sucedió el pasado 16 de enero en la tarde noche. Dice que venía de Puerto Montt hasta donde le tocó ir para una devolución de otro vehículo. Cuando venía de camino unas llamadas insistentes le pedían que se apurara porque estaba la necesidad de alquilarle nuevamente. “Fue muy insistente el llamado. Que le reservásemos el auto. Que no lo arrendemos. Que iba sin falta”, cuenta.
Al llegar a Pucón esa noche, cerca de las 22 horas, estaba la persona en el lugar dispuesta a llevarse el vehículo. Pero había un problema. No tenía tarjeta de crédito por lo que le pidió que aceptara dinero efectivo para la garantía. Ella, confiada, aceptó y liberó un Chevrolet Sail 2018 color burdeo, full equipo. El arrendatario se identificó como Ricardo Alexis Farías Aróstica, quien se llevó el vehículo por, en principio, tres días.
Pero no fue el único negocio que Marión realizó esa noche. Media hora después tuvo un segundo arriendo. Esta vez, un Chevrolet Aveo gris del año 2011. El cliente presentó documentación a nombre de Miguel Ángel Cruz Olguín. También dejó la garantía en efectivo.
“Pagaron la garantía en efectivo, cosa que a mi no me extrañó porque hay clientes que llegan diciendo ‘tengo el efectivo porque mi tarjeta no tiene cupo’. No es problema, se devuelve el auto y se devuelve el dinero”, cuenta.
Así las cosas Marión dice que quedó feliz con el negocio. Dos autos en media hora y con reserva en efectivo, dinero que usaría para pagarse de los días de uso. Nada podía salir mal. Pero en realidad todo salió mal. Terrible en realidad. Los días pasaron, y los tres del trato inicial se convirtieron en cinco, luego en diez y al día 15 decidió hacer la denuncia.
“Entre como a dudar cuando pasaban los días y no devolvían los autos. El que se comunicó conmigo como dos o tres veces fue el que se llevó el Aveo. Me decía que estaba en ceremonias, ocupado, en Chillán y que después llamaba. Nunca llegó”, recuerda.
Al final decidió hacer la denuncia en Carabineros y tratar de cobrar los seguros. En lo primero le fue mejor que en lo segundo, ya que los vehículos no tenían seguro comercial y sólo era uno privado. Así es que todas las esperanzas estaban puestas en las investigaciones.
Pero no se quedó con eso. También inició una campaña propia y puso avisos en varios portales de Facebook en los que “funaba” a los que se llevaron los autos. Llegó a ofrecer una recompensa que llegó hasta el millón de pesos.
Así, las cosas a fines de enero tuvo las primeras noticias positivas. Carabineros de Los Ángeles logró recuperar el Sail. Estaba intacto. El auto había sido comercializado en Yapo a un precio bajísimo $2.300.000, pero los policías lograron pesquisarlo y recuperarlo.
“Eso (recuperar el auto) fue un milagro de Dios. Me tomaron declaración los Carabineros en la mañana y como a las ocho y media de ese mismo dia me llama un sargento de Los Ángeles. Me dijo ‘quiero avisarle que su Chevrolet Sail, 2018, burdeo, está acá en la tenencia de Los Ángeles’. ‘Qué’, le dije. ‘Me está bromeando’. Y me dijo que decía la verdad”, cuenta.
Marión dice que si bien uno de los vehículos fue recuperado rápidamente, las detenciones demoraron. Eso, hasta que a

principio de julio fue capturado Ricardo Farías, quien está con prisión preventiva en Villarrica. Y durante la mañana de este jueves, Carabineros informó de la captura de Miguel Ángel Cruz Olguín (en la foto), quien será formalizado durante este viernes por el fiscal Carlos Contreras de Pucón. Obviamente no debió pagar la recompensa.
Marión Sarpi recuerda que cuando le tomaron declaración ella le dijo a los Carabineros lo siguiente: “Yo lo único que les pido que atrapen a estos desgraciados, que no se queden riendo, porque así como lo hicieron conmigo quizás con cuántos más lo han hecho”. Así las cosas, la promesa se está cumpliendo.
Desde la policía uniformada informaron que ambos detenidos, miembros de una banda conocida como “Los Forasteros”, están siendo investigados por una serie de hechos similares (en Pucón hay otro empresario que sufrió el robo de un vehículo de alquiler) en varias ciudades del país. Aseguran que la forma de operar es similar siempre: arriendan con cuentas corrientes sacadas con documentación falsa o con efectivo y después de llevarse los vehículos los venden en internet a precios muy por debajo del mercado. Para ello argumentan que los vehículos tienen prendas o deudas. Todo esto con papeles falsos de notarías.
Por ahora Marión aprendió tres lecciones: la primera nunca más aceptar efectivo como garantía, sino que sólo tarjetas de crédito; sacar seguros comerciales para sus vehículos y lo último, quedarse con una fotocopia de los documentos de sus clientes.
Con la última detención Marión dice que renovó las esperanzas de recuperar el segundo vehículo. Si eso no sucede, la rabia que acusa sentir se extenderá por un tiempo más largo quizás: “La verdad es que a uno le ha costado con tanto sacrificio para que vengan estos desgraciados y le roben a uno así de esta manera”.