La crisis en la red sanitaria de Pucón que urge atender

 

Los servicios sanitarios son, sin duda alguna, una revolución de nuestra época moderna. La ausencia de estos en los siglos pasados ha sido responsable de la transmisión de catastróficas enfermedades y la causa de cientos de millones de muertes. Por lo cual  hemos generado importantes avances en materia sanitaria con la inclusión de esta infraestructura de manejo de nuestros residuos orgánicos. Sin embargo, al parecer, esta es una revolución que no les está llegando a todos. La triste letanía de desigualdad parece ser un rezo repetitivo en nuestra sociedad por cuanto está presente en casi todas  las áreas de nuestro país, y ésta no parece ser la excepción.

Las  más de 10.000 casas sin acceso a la red de alcantarillado en nuestra comuna son una cachetada para el slogan de modernidad y progreso que hemos tratado de vender a todos quienes año a año vienen a dejar su dinero (y otras cosas) en nuestras tierras.  Según las consultas que hemos hecho desde La Voz…, el problema es, como casi todos los problemas importantes, multifactorial, lo cual hace que su solución sea mucho más compleja. Pero como hemos planteado muchas veces desde esta tribuna, la coordinación y la suma de voluntades son una herramienta poderosa para sacar adelante los problemas que aquejan a nuestra comunidad y nos parece que esta situación va por la misma línea.   

Por un lado la red de infraestructura fue completamente subestimada y se quedó “chica”, lo cual se resuelve con un compromiso de las empresas encargadas de ampliar su campo de acción y con ello alcanzar aquellos que están fuera. Pero, al parecer, el principal escollo que deben sortear los vecinos es el EXCESIVO PAPELEO, burocracia y costos  que implica conectar sus instalaciones sanitarias con las redes públicas, y esto es algo que hay que abordar mediante convenios con las empresas. Además de inclusión de mayor y mejor competencia en el mercado de los prestadores de servicios para así obtener mejores tarifas y un compromiso por parte de la autoridades de flexibilizar algunas normas con el objeto de priorizar  e incentivar el ingreso de los ciudadanos a esta vital red. Además de la ineludible subvención pública (o privada) para que aquellos que actualmente utilizan pozos negros, puedan modernizar su infraestructura y construir servicios, acreditarles y en el corto plazo vinculables con las redes generales.

Lo importante es que se aborde con la urgencia que requiere estas soluciones. Porque mientras debatimos las responsabilidades o jurisdicciones de las acciones a tomar, los miles de pozos negros, muchos de los cuales no existen garantías de que están correctamente sellados, siguen transmitiendo aguas servidas a las napas subterráneas las que llegan directamente al ya contaminado y saturado Lago. Por eso, las medidas urgen y alguien tiene que tomar la acción. Por nuestra parte estamos siempre disponibles para cumplir nuestro rol fundacional, de ser un interlocutor entre la autoridad y los vecinos que más que nunca requieren del respaldo y apoyo de quienes votaron para representar.