Pucón empata en Curacautín, pero batalla campal obliga al árbitro a suspender el encuentro

Durante las próximas horas y de acuerdo al informe de los jueces se debe definir el resultado final del encuentro y la cantidad de expulsados. Igualdad clasificaba a los lacustres.

Por Rodrigo Vergara

 

Una imagen de video del bochornoso final del partido.

Un bochornoso término tuvo el partido en el que la selección Sub 17 de Pucón se jugaba el paso a la siguiente fase del campeonato regional de la categoría. El encuentro, jugado en Curacautín, terminó a los 10 minutos del segundo tiempo luego de incidentes que comenzaron tras una alevosa patada de un defensa de los locales a Leonardo Palma, el hábil puntero derecho de los puconinos.

De ahí las cosas se sucedieron rápido, según contaron desde la delegación local, el central que golpeó a Palma las emprendió a los golpes en contra de dos jugadores lacustres que se abalanzaron para increparlo por el golpe, después un civil, en aparente estado de ebriedad, ingresó al campo de juego y comenzó a agredir a los visitantes. En pocos segundos, era todo un despropósito al pasar desde un encuentro de fútbol de juveniles a una batalla campal entre civiles (la mayoría hinchas de Curacautín), jugadores y cuerpos técnicos que trataban de separar. Todo esto, mientras el partido iba empatado a un gol, resultado que dejaba a los de Pucón en la siguiente fase, luego de resultar ganador en el partido de ida —jugado la semana pasada en el Osvaldo Muñoz Carrillo— por tres goles a cero.

Así las cosas, según comentaron desde la delegación de Pucón, el árbitro dio por terminado el encuentro por falta de garantías. Pero la decisión abre una serie de interrogantes y de posibilidades. Una es que el partido sólo haya sido suspendido, lo que implica que será la dirigencia de ANFA regional quien deba decidir sobre el resultado. El tema no es menor y dependerá del informe del árbitro, ya que si éste apunta a que las faltas de garantías se daban por ambos cuadros, podrían quedar eliminados los dos. Si es sólo por la acción de los jugadores y la hinchada de Curacautín, la clasificación se oficializaría para los puconinos. Por lo mismo, al cierre de esta edición, los dirigentes lacustres estaban encima de la situación para cerciorarse de que el informe sea un fiel reflejo de lo que sucedió en cancha, ya que según el entrenador lacustre, Aldo Garrido, los puconinos fueron agredidos. A eso hay que sumarle que, según el mismo Garrido, el estadio no estaba al nivel de seguridad requerido para una definición regional.

“Es vergonzoso lo que pasó. El uno a uno los dejaba a ellos fuera. Les costaba tres goles para ir a penales. Empezaron a pegar patadas descalificadoras y a ensuciar el juego y ahí fue cuando le pusieron tarjeta amarilla al central de ellos en una patada que era para expulsión y sobre la misma agrede a dos jugadores nuestros”, dijo Aldo Garrido, quien agregó: “Ahí se arma una batalla campal. Entró gente de las tribunas. Cero seguridad en el estadio. Quien dejó llevar a tal punto esto fue el árbitro. Pésimo el arbitraje. Fue un desastre.Él dejó que empezaran a pegar y nunca aplicó el reglamento”.

Otro elemento que debe quedar claro rápido es el de los expulsados. Según se supo, habría entre cuatro y cinco jugadores expulsados de la sub 17 de Pucón, pero hasta el cierre de esta nota no se conocían los nombres. Lo anterior no es menor, ya que de decretarse a Pucón como el clasificado (la decisión más lógica), el entrenador debe mover rápido sus piezas para parar un equipo el próximo fin de semana  cuando parta la próxima llave. Al menos no hay lesionados ni golpeados, pese a los intentos de agresión.