Tribunal Constitucional suspende causa judicial por concesión del nuevo casino

Un nuevo escollo encontró el proyecto que la empresa Enjoy tiene para la ciudad y se abre un nuevo frente en la maraña legal que tiene entrampados los planes que la compañía que actualmente opera la plaza local.

El Tribunal Constitucional (TC) dispuso la suspensión de la disputa judicial que mantienen las empresas casineras Enjoy y Sun Dreams por la concesión del casino de Pucón. Esto, luego que esta última compañía interpusiera un recurso que cuestiona el artículo 27 de la Ley 19.995 que regula el funcionamiento de los centros de juegos de azar en Chile. El mencionado artículo, en su parte final, sostiene que luego de zanjada la reclamación que se ve en actualmente en la Corte de Apelaciones, el fallo de este último tribunal es inapelable. Esto, a juicio de Sun Dreams, atenta contra el principio de que sea un tribunal superior (en este caso la Suprema) que pueda revisar la resolución de un inferior.

Por lo mismo, en la parte final del recurso ante el TC interpuesto por Sun Dreams, se le pedía a este tribunal que dispusiera la suspensión de la causa en la Corte de Apelaciones, a lo que la Primer Sala del TC accedió. Esto último fue un efecto de que el Constitucional acogiera a trámite el recurso interpuesto por la compañía que perdiera frente a Enjoy la concesión del casino de Pucón. Para entender esta maraña judicial, hay que remitirse a principios de Junio cuando la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) entregara la concesión por 20 años a la empresa Hotel y Casino del Lago S/A (filial de Enjoy) por 15 años a partir del 2020. Esta resolución primero fue reclamada por Casino de Juegos Pucón S/A (filial de Sun Dreams) ante la misma SCJ, pero esto fue rechazado. Luego de ello, la compañía controlada por la familia Fischer recurrió ante la Corte de Apelaciones. Y esta última es la causa que el TC ordenó suspender mientras no se defina el resultado del requerimiento que buscaba definir si el artículo 27 de la Ley de Casinos es ajustado a la Constitución.

Pero el requerimiento de Sun Dreams debe pasar dos escollos antes de ser visto por el pleno del TC. El primero ya fue superado y es que el recurso esté bien en su forma, lo que le facilitó ser acogido a trámite. Lo segundo es que la Primera Sala del TC debe definir si el cuestionamiento al mencionado artículo es declarado admisible o no. O sea, si existe algún atisbo de insconstitucionalidad, pasará a ser analizado por el pleno del TC, quienes emitirán una resolución. ¿Los plazos? El TC tiene 10 días desde que es acogido a trámite (esto ocurrió el miércoles 5 de diciembre) para definir si es admisible o no. Y si pasa esta segunda valla, el tribunal se tomará algunas semanas para ponerlo en tabla y debatir el fondo. Mientras, los tiempos corren para Enjoy, empresa que tiene dos años desde junio de 2018 para levantar su proyecto en Pucón, aunque ese tiempo podría ampliarse en un año más. Es decir, Enjoy debe tener su casino nuevo y remodelación del Gran Hotel Pucón terminado a mediados del 2021 como máximo.

Pero lo judicial y, ahora, constitucional, no es el único frente en esta disputa por quedarse con la operación de Pucón. Esto porque en la Contraloría se están definiendo dos elementos clave en las pretensiones de Enjoy. El primero, la clasificación de la calle Clemente Holzapfel, que según la compañía ligada a la familia Martínez (Enjoy) es “colectora distribuidora” y, de acuerdo, a la Dirección de Obras Municipales (DOM) es “de servicio”. Esto último tiene relación con la carga ocupacional del proyecto que pretende levantar Enjoy, el que está en 4.700 personas. Y para eso necesita que la calle sea “colectora distribuidora”. Esta clasificación se hace de acuerdo a las distancias entre los ejes y las veredas. Es decir, a mayores ocupaciones se requieren calles más amplias. Y esta es la primera diferencia entre Enjoy y la DOM de Pucón.

Lo segundo tiene que ver con la zona en la que está ubicado el Gran Hotel. Según la interpretación municipal e histórica entregada por el Plan Regulador Comunal, el histórico hotel se levanta en un área identificada con la nomenclatura Z-3. Y esta tiene altas restricciones: no se pueden construir edificios de más de tres pisos y no se puede ocupar más del 20% de los terrenos. Según la posición de Enjoy, el área del Gran Hotel es indeterminada, debido a que no está clara en el Plano Regulador. Esta interpretación fue acogida por el seremi de Vivienda y Urbanismo, Pablo Artigas, quien emitió dos resoluciones en esta línea, lo que fue retrucado por la DOM.

Ambas posiciones (la calle y la zona) fueron llevadas a la Contraloría por el diputado Sebastián Álvarez, para que sea este organismo el que se pronuncie al respecto.