Gracias Bárbara…

 

(Fotografía gentileza Víctor Vergara)

Las opiniones de la triatleta Bárbara Riveros, primero en el diario La Tercera, y luego reiteradas en su conferencia de prensa calaron profundo en nuestra comunidad. Todos, de alguna forma u otra, agradecieron el gesto de la deportista de referirse a lo poco que las “grandes competencias” dejaban en los lugares donde se desarrollaban. Su visión crítica del tema la llevó a señalar que en 20 años no ha visto ningún avance en Pucón respecto a infraestructura deportiva, principalmente. Y así, lo que iba a ser una marquetera y ondera conferencia de prensa previo a la competencia, se transformó en una pauta “dura” que fue tomada y analizada por los grandes medios capitalinos.

De paso, el alcalde Carlos Barra, salió a responder (en la misma conferencia) que en Pucón sí se realizaban cosas relacionadas al deporte. Y puso en la mesa un plano con la denominada “ciudad del deporte” que tiene un gimnasio ya aprobado y financiado con una inversión de $6.000 millones y que contempla, entre otras cosas, una piscina semi olímpica y temperada para que entrenen nuestros futuros campeones (por ahora sólo en proyecto).

Y aunque por muchos el tema fue leído como una discusión entre la atleta (que ayer obtuvo su quinto triunfo en Pucón) y el político; en los hechos no fue así. Y entendemos que no fue así porque ambos temas, si bien son relacionados, corren por caminos diferentes. Lo del alcalde está bien. Es su trabajo gestionar y materializar proyectos. Y que bien por el gimnasio. Y tremendo si la piscina se concreta. Pero la crítica de Bárbara puede que tenga otros matices.

Es importante comprender que una carrera que, en los hechos, se toma Pucón por casi una semana; que trae varios problemas de congestión y en la que tenemos que soportar caminar un fin de semana completo por nuestras calles céntricas enrejadas cual cárcel urbana; tiene que dejar algo más que el 8% de las inscripciones en cada categoría. Y que no sólo de comercio, exposición mediática y turismo vivimos los puconinos. También somos un pueblo con cultura, con idiosincrasia y nos gusta que nos respeten y que no venga gente de afuera (por mucho dinero que traiga) a decirnos cómo debemos movernos, por donde caminar o qué calles ocupar. Al menos, pedimos un poco de sentido común y que esos organizadores asuman su rol social y traten de conectar, más allá del manoseado slogan de la “carrera más bonita del mundo”, al triatlón con Pucón.

Por qué no tenemos una piscina olímpica o quizás un centro de alto rendimientos para triatletas en Chile. Por qué la UC, entidad organizadora, y todos los auspiciadores no se compromete más con nuestro pueblo y su gente. Por ahora es una relación corta de una semana y unos cuantos días. Y creemos que nuestra ciudad se merece más. Mientras, sólo resta decir gracias Bárbara por poner un tema que muchos pensaban, pero que nunca nadie verbalizó. Y desde estas páginas promovemos que si alguna vez llegamos a tener una piscina olímpica (o semi), o un centro de alto rendimiento; o lo que sea que deje esta actividad o cualquier otra ligada al deporte, simplemente se le ponga el nombre de Bárbara Riveros. No sólo por visualizar una necesidad de muchos, sino por la trayectoria y compromiso con el deporte durante toda  una vida.