Gerente zonal de la CGE: “Lo mínimo que podemos hacer es pedir disculpas”

Óscar Facusse respondió a los cuestionamientos que ha dejado esta crisis energética en la zona. Reconoce que operan al límite, pero argumenta que hay situaciones que no pueden manejar, como las climáticas.

El día de terreno para el gerente zonal de la Compañía General de Electricidad (CGE), Óscar Facusse, fue duro. Y claro, aparte de los casi 40 grados que había que soportar en Pucón, el ejecutivo estuvo gran parte del día tratando de dar explicaciones. Primero al alcalde Carlos Barra; luego al presidente de la Cámara de Turismo, Eugenio Benavente; y también a la prensa local. Por cierto, no es fácil tratar de explicar algo que a todas luces pareciera estar más fuera de control que dentro del rango de lo que se puede manejar. Al menos esa es la impresión que ha dejado la empresa durante casi todo febrero con los continuos cortes de energía eléctrica. En rigor, es una crisis en la que ellos son el foco de los cuestionamientos y en la que no pocos, esperan un desangramiento del conglomerado en demandas y pagos por los efectos que los apagones traen en la economía local. Pero Facusse, quien tiene a cargo desde El Maule a La Araucanía, tiene una gracia. Dio la cara en medio del tsunami de cuestionamientos y eso no todos lo hacen.

 

— ¿Cuál es el fondo de esta crisis? ¿Por qué pasa?

“Yo creo que no hay un fondo único porque tenemos un conjunto de eventos inusitados que son independientes entre sí, pero que han estado uno detrás de otro y por lo tanto, para nuestros clientes y para la gente que vive en la zona lacustre y la gente que viene a visitar la zona lacustre, se ha transformado en una situación única que es básicamente el no contar con suministro eléctrico de manera regular. Estos eventos parten a principios de febrero con los problemas que tuvimos en la línea de transmisión de Mahuidache, lo que nos generó una gran inestabilidad porque fue todo un proceso de recuperación del suministro; y esta semana partió la semana con el puelche que tuvo consecuencias bastante importante para nuestra infraestructura. Nosotros, el martes en la mañana amanecimos con más de 60 puntos de falla simultánea. Se produce esta falla y nosotros, inmediatamente, trajimos brigadas de distintas partes. Nos multiplicamos por nueve. Nosotros ya el martes en la tarde teníamos 46 brigadas en terreno, teníamos cerca de 120 personas y ahora estamos llegando a las 150 personas trabajando en terreno”.

 

— Pero pareciera que hay un denominador común en estos eventos, el de Mahuidache y el del martes con el puelche, que es lo de la mantención de las líneas. En Mahuidache la comunidad demandaba, según dijo el seremi de Energía y el gobernador, falta de mantención y acá, con el puelche, hay antecedentes qu dicen que se les pidió a ustedes hacer mantención, cortar árboles y no se hizo…

“Hay que separar los temas. En particular lo de Mahuidache, efectivamente, la primera falla tuvo un componente de mantenimiento, pero la pregunta que hay que hacerse y, yo no voy a entrar en polémica, es por qué faltaba mantenimiento. Y es todo lo que voy a decir…”.

 

— ¿Quiere decir que faltaba mantenimiento porque no los dejaban ingresar a hacerlo?

“Eso es algo que debemos ir resolviendo. Y hoy no quiero entrar a polemizar, ni con las autoridades, ni con la comunidad, pero creo que es una pregunta que es válido que la gente se responda. Lo que pasó ahora es distinto. Nosotros, efectivamente, tenemos una política de mantenimiento y hacemos nuestro mejor esfuerzo por cumplir esa política de mantenimiento. Y tiene varias aristas. Una es el mantenimiento preventivo, que es el cumplir con lo que nosotros mismos definimos hacer en un período de tiempo y eso incluye el despejar franjas de seguridad tanto para distribución y transmisión. Pero creo que es importante fijar las expectativas, porque mucha gente piensa ‘si ustedes hubiesen despejado la franja, no habría pasado nada’. la franja en distribución es una franja que tiene 5 metros por lado. Si yo al lado de la franja tengo un árbol de 5 metros y medio, ese árbol cae y va a caer arriba de la línea y la va a cortar. Y yo hice el mantenimiento. Creo que es importante fijar las expectativas respecto a la normativa que nos rige y respecto a qué es lo que podemos esperar del mantenimiento. En transmisión pasa lo mismo, la franja es de diez metros por cada lado, pero al lado de esa franja de diez metros hay árboles de 30 metros. Por lo tanto, yo puedo hacer una carretera de 20 metros y la línea se va a cortar exactamente igual. Por lo tanto es importante hacer la diferencia en que quizás pudimos haber hecho cosas mejor y no confundir a la gente de que vamos a alguna vez poder tener el 100% de suministro porque eso no lo podemos asegurar debido a que hay árboles sobre la franja que van a seguir cayendo sobre la línea”.

 

Nosotros, efectivamente, tenemos una política de mantenimiento y hacemos nuestro mejor esfuerzo por cumplir esa política de mantenimiento”.

 

— Nosotros publicamos documentos en los que les solicitaban, específicamente, hacer limpieza entre Pucón y Villarrica y otras zonas, y que eso no se habría hecho…

“Nosotros tenemos una política bien estricta y lo que tenemos que validar, en base a los documentos que se publicaron, es si acaso esa política se cumplió. Cuando nosotros recibimos una solicitud de un cliente y por cliente entiéndase un particular, una municipalidad, un gobierno regional, la SEC, el que sea; que nos solicite revisar las líneas; eso para nosotros es prioridad uno. Dejamos de hacer lo que estamos haciendo y vamos a revisar eso. Eso es lo que nos dice la política. Yo parto de lo que tengo que hacer y, aunque no lo he podido hacer todavía, es revisar la documentación publicada y ver si esos casos se atendieron o no. Qué es lo que significa para nosotros atenderlos: Nosotros vamos y miramos. Mandamos a un supervisor nuestro y cataloga esa falla de acuerdo al nivel de riesgo que tiene. Si el nivel de riesgo es alto esa falla se atiende en 48 horas. Si el nivel de riesgo es un poco menos bajo, se programa para ser atendida dentro de los 30 días siguiente. Y si esa falla tiene un riesgo menor, se programa para ser atendido dentro de los seis meses siguiente. Eso es lo que nosotros tenemos como política y es lo que hacemos. Ahora, ¿yo te puedo asegurar que todos los casos que se publicaron se hicieron? Tengo que revisarlo. Nuestra política es extremadamente exigente respecto a las solicitudes y requerimientos que hacen los clientes. Nuestra política dice que debió ir un supervisor nuestro a revisar esos casos dentro de las 48 horas siguientes de cuando recibimos esa solicitud”.

 

— Lo que ustedes tienen que revisar es si cumplieron esa política…

“Es si se cumplió la política y si una vez que se cumplió la política, nosotros atendimos esa solicitud con la urgencia que nosotros mismos definimos y después, si acaso ese criterio que ocupamos para fijar la urgencia fue el correcto o no”.

 

— Ahora con todos estos problemas se están exponiendo a una serie de demandas, eso los deja expuestos en lo económico. ¿Cómo van a enfrentar estas situaciones? ¿Van a negociar?

“Aquí separaría las aguas. Nosotros estamos siempre dispuestos a sentarnos con quien nos pida que nos sentemos a conversar. Entendemos que prestamos un servicio público tremendamente importante para la población. Por lo tanto, el que nos pida que nos sentemos a conversar, nosotros nos vamos a sentar a conversar. Creo que en paralelo, las autoridades y la comunidad tiene todo el derecho a utilizar las herramientas legales que estimen conveniente y adicionalmente a esas herramientas legales, eso no quiere decir que si se produce una demanda colectiva, nosotros no nos sentemos a conversar. Nosotros vamos a conversar siempre. Nosotros entendemos la molestia que pueda tener la gente. Creo que es súper relevante que la gente piense que nosotros lamentamos lo ocurrido. Creo que lo mínimo que podemos hacer es pedir disculpas. Hay situaciones que están fuera de nuestro control, sin embargo lo que nuestros clientes esperan es tener un servicio continuo. Nosotros hacemos nuestro mejor esfuerzo para eso, pero no podemos negar que justo en estas dos semanas que son tremendamente importante para la zona, tenemos una serie de problemas que llevan a que nuestros clientes sientan que, a lo mejor, pudimos no haber estado a la altura”.

 

— Estas dos semanas de febrero son las más relevantes en la economía local, entonces esta situación es tremenda, la pregunta es ¿está CGE preparada para cubrir la demanda de Pucón en la temporada alta-alta?

“Sí. Estamos preparados. Ahora, si tú me dices si estamos preparados para enfrentar el puelche o los temas que tengan que ver con comunidades que quizás nos impidan el paso; incluso en la perfección de la aplicación de la política que nosotros tenemos, estamos expuestos a tener interrupciones de suministro”.

 

“Nosotros entendemos la molestia que pueda tener la gente. Creo que es súper relevante que la gente piense que nosotros lamentamos lo ocurrido”.

 

— Pregunto, porque pareciera que están trabajando al límite; que cualquier cosa les baja el sistema. Da la impresión de que en este peak de temporada ustedes están un poco más abajo…

“Creo que tenemos la capacidad de entregar el suministro. Si tú me preguntas si tenemos grandes holguras, creo que eso quedó en evidencia hace dos semanas cuando de las dos líneas de transmisión,  quedó operando sólo una y tuvimos múltiples interrupciones del suministro por inestabilidad. Necesitamos las dos líneas de transmisión. Ahora, la pregunta es, ¿vamos a tener una tercera línea de transmisión como respaldo?  El problema es que al final, cualquier cosa que nosotros hagamos, lo terminan pagando los clientes. Por lo tanto, tenemos que ser súper cuidadosos en la forma en cómo nosotros vamos desarrollando nuestra infraestructura”.

 

— Históricamente, de las dos líneas de transmisión, una era de uso y la otra respaldo y con el tiempo quedan las dos de uso y ningún respaldo…

“Yo desconozco. Desconozco la historia de estas dos líneas de transmisión y cuál es su origen. No quiero entrar en eso, porque me estaría carrileando y no es el objetivo de esta conversación”.

 

— Volviendo al tema del trabajo al límite, se supone que esta es una zona de clima complejo. Hay lluvia, puelche, nieve. Es una situación que la empresa debería prever que vamos a tener estos puelches. Y el puelche del martes tampoco fue tan extremos. hemos vivido puelches peores. Da la impresión que no están preparados no más.

“Creo que eso es relativo. La verdad es que cuando se te producen 60 puntos de falla, tengo mis dudas. Además, el puelche no sólo afectó a CGE, afectó a todas las distribuidoras eléctricas de la región, por lo tanto esto no es un tema que sea particular a una empresa. Nuestras líneas son aéreas, conviven con la vegetación y la verdad es que la convivencia entre las líneas eléctricas y la vegetación es mala y tenemos que enfrentarla de la mejor manera”.

 

— ¿La posibilidad de soterrar es real o un sueño para 40 ó 50 años más?

“Al final yo diría que la posibilidad de soterrar es una decisión de política pública y de la sociedad. Nosotros tenemos la capacidad y tenemos los recursos para soterrar, pero eso tiene un costo que se va a traducir en la cuenta de electricidad Por lo tanto, si queremos tener redes soterradas, tenemos que pagar el costo de esas redes soterradas”.

 

— El tema es quién paga eso…

“No. Está claro que lo pagan los clientes. La pregunta es si los clientes están disponibles”.

 

— Pero se puede subvencionar, el Estado puede hacerlo.

“Eso es un tema. Cómo se paga. La tecnología está. El capital de trabajo de parte de CGE y de las otras empresas eléctricas, me atrevería a decir que está, pero el impacto en la cuenta de electricidad y quién paga el costo político de ese aumento, es algo que probablemente no está tan claro”.

 

— Hay un tema que ha rondado el ambiente y es que CGE redujo su personal y esa reducción, a la larga, impactó en las mantenciones y el servicio ¿es así?

“Nosotros, efectivamente, estamos revisando nuestra dotación. Estamos tratando de hacerla lo más eficiente posible y por eficiente no es sólo reducir personal, también muchas veces involucra reestructurarse y tratar de organizarnos para responder de mejor manera a las necesidades de nuestros clientes. Hoy en día, en CGE y en la mayoría de las empresas eléctricas, los que hacen el trabajo en terreno son los contratistas. Por eso destaco que teníamos una cantidad X de brigadas y nos multiplicamos por nueve, porque finalmente esos son los que te marcan diferencia. Si bien hay ciertos sectores de gente que ha dejado la compañía y que pueden estar incómodos con alguna decisión que se haya tomado, para ser honesto, no creo que eso sea un impacto o una razón que tenga algún impacto en la calidad del servicio”.