Dirigentes vecinales irrumpen y supervisan la entrega de cajas de alimentos del Gobierno

Sin estar exento de polémica, partió la entrega de las 3.600 unidades de ayuda en las diferentes barrios y poblaciones de Pucón urbano y rural. Concejal DC acusó desorden y proselitismo político.

ENTREGA.- En la imagen se ve a funcionarios municipales, de Gobierno y al dirigente Pedro Riquelme (de gorra) en medio de la entrega de las cajas en la Población Francisco Valdés.

“Esto es bueno. Mi marido está sin trabajo desde hace dos meses y ahora las pegas están ‘malitas’ porque le dan prioridad a la juventud y hay maestros que son más jóvenes y mi marido está viejito. Va a tener 70 años y vivimos con el dinero de la pensión. Esta es primera ayuda. Nunca un bono o algo. Y postulamos”.

Las palabras son de Laura Arroyo, una vecina de la Población Francisco Valdés; quien recibió la mañana de este miércoles una de las 3.600 cajas de alimentos que distribuye el Gobierno por la crisis económica que trajo la pandemia del coronavirus y que tiene a la economía chilena en su peor momento en 40 años. Pero la alegría de Laura contrastó con la tensión generada en las horas previas por el proceso de entrega. Eso, porque en principio la idea de la administración regional, liderada en Pucón por la seremi de Bienes Nacionales, Natalia Rivera; era hacer una especie de barrido barrial y entregar indiscriminadamente casa por casa la ayuda. Pero ese modelo no fue aplicado debido, principalmente, a la intervención de los dirigentes vecinales; quienes en los hechos, supervisaron la entrega y contrastaron con las bases de datos que manejaba la municipalidad a través de la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco); la que estaba formada, principalmente, por gente que se había inscrito en las oficinas habilitadas en el gimnasio municipal en los últimos meses.

“El domingo yo me enteré por terceras personas de que había que inscribir gente, pero a mí el alcalde no me había dicho nada. Entonces llamé al alcalde en la noche y él había dado la orden que nos citaran a los dirigentes para ver la escasez de alimentos en la gente por esta pandemia”, comentó Pedro Riquelme, presidente de la Junta de Vecinos de la Población Francisco Valdés. El dirigente agregó que no se podía hacer un barrido y entrega total a la población, porque el beneficio no daba para todos: “Un barrido de población (entrega masiva) no lo podemos hacer. Tenemos que hacer casos puntuales y selectivos. Ahora estamos trabajando tranquilamente (…) En el fondo son los inscritos en la municipalidad, chequeados por nosotros. La idea es que no se nos quede nadie atrás. Somos nosotros los que conocemos la necesidad de la gente. Y la comuna marcha a nivel de las juntas de vecinos, no marcha al compás de la intendencia”. Riquelme estuvo junto a los funcionarios de la municipalidad y de Bienes Nacionales supervisando y chequeando la entrega.

El alcalde Carlos Barra, reafirmó la versión de Riquelme; quien agregó que tomó contacto con algunos dirigentes el fin de semana. “Llamé a cuatro dirigentes de cuatro poblaciones (poblaciones Valdés, Aduana, Cordillera y Playa Grande) y que ellos levantaran la necesidad con los nombres y que entendiéramos a la gente con el listado de los dirigentes que son los que más conocen a sus vecinos”, explicó Barra, quien agregó que también se reunirá con los dirigentes de las otras poblaciones y sectores que necesitan el apoyo.

Espacio Disponible

Uniones comunales

El punto es que, tal como lo señaló Barra, el contacto en el sector urbano es con dirigentes individuales de las juntas de vecinos. En el campo, el nexo fue Albino Martínez, presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Rurales. Es decir, con la persona que lidera a todas las juntas de vecinos campesinas. Martínez explicó a La Voz…, que en su caso necesitan más de 2.000 cajas. 

“Por primera vez estamos tomando un acuerdo con el alcalde para la repartición de las cajas. No habíamos tenido un acercamiento, pero ya tomamos contacto por teléfono y quedamos de acuerdo que esta vez se iba a ser la entrega diferenciada al mundo rural y al mundo urbano y cada junta de vecinos va a recibir la ayuda como corresponde en terreno”, sostuvo Martínez, quien agregó: “Mis cuentas que tengo planteadas son que pido 90 cajas por junta de vecinos y nosotros somos 24 juntas de vecinos. Es decir 2.160 cajas”. Martínez explicó, además, que fue él quien tomó contacto con la autoridad comunal.

En tanto, el presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Urbanas, Roberto Uribe, señaló que él no fue contactado por la autoridad comunal lo que le generó algo de molestia; pero valoró que el proceso se realizara de la mano con algunos dirigentes de base. “Deberían haberse contactado con nosotros para ayudar a organizar un poco el asunto con los presidentes de las juntas de vecinos, porque quién mejor sabe las necesidades que los presidentes de las juntas de vecinos”, explicó Uribe, quien agregó: “Me parece bien que se hayan comunicado con algunos presidentes, porque son ellos quienes tienen más conocimiento del asunto. Ahora, yo soy presidente de la junta de vecinos Estadio y conmigo nadie se ha comunicado”.

El concejal de la DC, Omar Cortez, ha sido crítico del proceso y lo ha manifestado permanentemente en diferentes publicaciones y videos en vivo en sus redes sociales. Cortez apuntó directamente a la organización del Gobierno, a quienes acusó de hacer proselitismo con la necesidad de la gente. “Como autoridad y luego de haber estado en contacto con vecinos en terreno me encuentro con un desorden organizacional que me impacta, principalmente porque la falta de claridad y la intención de utilizar políticamente una política pública como es la entrega de alimentos a los vecinos ha generado una tensión que pasa a llevar la dignidad de las personas”, puntualizó el edil de oposición.

Además de las 3.600 cajas estatales, la municipalidad adquirió otras 1.800 que entregará durante las próximas semanas.