Deportes
Ismenia Pauchard sube al Salón de la Fama del básquetbol mundial
- La mejor exponente de este deporte en la historia del país pasó sus últimos años en Pucón y falleció, víctima de un homicidio, en Caburgua. El galardón fue entregado en Berlín, Alemania.
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La historia de la basquetbolista Ismenia Pauchard (1932-2004) es, sin duda, la de la mejor exponente de este deporte en Chile. Por lejos. Fueron 30 títulos locales, dos oros sudamericanos, dos participaciones mundialistas (fue la tercera máxima anotadora en ambas) y una buena carrera como entrenadora. Esto, hasta que su vida llegó a su fin a manos de un trabajador en Caburgua.
Pero si bien su deceso fue en la comuna hasta 22 años; el legado que dejó Puchard alcanzó no solo para rememorar en antiguas revistas deportivas como Estadio o Gol y Gol. Sino que también en el podio más alto de la Federación Mundial de Baloncesto (FIBA); organismo que rige los destinos de esta actividad en el mundo y que elevó a Ismenia Pauchard hasta el salón de la fama de la actividad. Todo esto en una ceremonia realizada en Berlín, Alemania.

Fue en la capital del país europeo que su sobrina, Wilma Damierre, recibió el galardón póstumo. “Su verdadero legado no se mide en un trofeo de metal, sino en el eco de cada balón que rebota en una cancha de barrio. Su herencia vive en cada niña y joven que se atreve a solar con grandeza”, dijo Damierre en la ceremonia, según citó el diario El Mercurio en su sección Deportes. La mujer habló con el mismo medio vía telefónica, comunicación en la que añadió: “Fue muy emotivo recordar todo lo que hizo, todo lo que significa para el básquetbol chileno. Estoy feliz de haber participado en este momento histórico”.
Ismenia Pauchard nació en Traiguén en 1932. Según lo que se lee en su biografía comenzó con el deporte en su época de estudiante en Angol, donde practicaba atletismo. Luego se trasladó a Santiago para iniciar su vida laboral y, debido a su estatura y afición por el deporte, fue invitada a probar con el básquetbol. Su camino profesional partió en el club Famae en 1951 para pasar luego a Colo Colo en 1954. En el club albo pasó gran parte de su vida deportiva. Se retiró en 1973 para comenzar como entrenadora y formadora de nuevas generaciones de deportistas cesteras.
Una vez que terminó con su actividad deportiva se trasladó a vivir a Pucón, donde también terminó su vida laboral como funcionaria del Banco Estado. Trabajó por varios años en la sucursal de Avenida O’Higgins. Falleció en mayo de 2004 víctima de un alevoso homicidio. Un gásfiter le había robado artículos cuando realizó un trabajo en la casa de la deportista en Caburgua. Cuando ella fue a encararlo a la vivienda del trabajador, este la golpeó y luego ocultó el cuerpo. El hombre fue condenado por homicidio y recuperó su libertad en 2012.
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