Connect with us

Deportes

Lo que viene para el puconino Felipe Raipan luego de convertirse en uno de los debutantes más jóvenes en la historia de Colo Colo

Publicado

en

  • Tras su estreno en el primer equipo albo, el joven futbolista de 16 años enfrenta el desafío de consolidarse en Macul, sumar minutos y ganarse un lugar en la selección chilena que disputará el Mundial Sub 17 de Qatar. Desde su entorno entienden, eso sí, que el camino recién comienza. 

Apoya el periodismo local e independiente haciéndote socio de La Voz de Pucón )

A las 19:16 horas del sábado que recién pasó, algo sucedió en la familia Raipan en Pucón. Esto porque, a los 82 minutos del partido que enfrentaba a Colo Colo con Deportes Recoleta por la primera fecha de la Copa Chile, ingresó al campo de juego del Estadio Santa Laura Felipe, quien, con 16 años, 3 meses y 17 días, se convertía en uno de los debutantes más jóvenes en los 101 años de vida del club más popular de Chile. En los hechos, el cuarto, luego de Nicolás Millán (en 2006, con 14 años, 9 meses y 24 días), Nicolás Suárez (en 2021, con 16 años, 2 meses y 27 días) y Bryan Rabello (en 2010, con 16 años, 3 meses y 6 días).

Y desde ahí, las redes sociales estallaron. La historia del puconino comenzó a viralizarse en medios partidarios y canales futboleros digitales que agregaron a su pauta un tema nacional en medio de tanta vorágine mundialera. Si bien en los pocos minutos que le tocó jugar no tuvo mucha participación, bastó un solo desborde para sacarse a su marca por la derecha y enviar un centro que no alcanzó a convertirse en gol, pero que sirvió para inflar la ansiedad de los hinchas que desde hace años buscan nombres capaces de sustentar el renacer desde las cenizas del golpeado fútbol chileno.

Luego del partido vinieron las palabras del capitán y referente Arturo Vidal, quien elogió la velocidad del novel jugador, y posteriormente las del técnico Fernando Ortiz, quien, como buen formador, le puso “paños fríos” al debut y aclaró que, si Raipan no rendía en su serie, lo “bajarían” en poco tiempo. Pero los “paños fríos” en el mundo del fútbol, sobre todo en el chileno, duran poco. Y esto porque, principalmente en redes sociales, levantaron su figura, la relación con sus ancestros mapuches y hasta se viralizó el apodo de “El Puma” Raipan, que surgió de una curiosa interpretación del significado de su apellido en mapudungun, la lengua del pueblo originario local.

Otros, en tanto, comenzaron a nombrarlo como “La Joya” de la cantera alba y como un nombre en el que el club tiene “grandes esperanzas”. Incluso se habló de que era parte de una nueva “generación dorada” que, por lo bajo, traería la segunda Copa Libertadores a las vitrinas de Macul. Un poco mucho, por cierto.

Ahora, en el entorno del puconino pareciera que entienden que el camino recién comienza y que el debut, si bien es importante, solo marca el inicio de una carrera larga que, por lo general, trae más frustraciones que triunfos. Y que solo logran llegar arriba y proyectarse quienes son capaces de abstraerse de todo y enfocarse en lo importante: el trabajo y la concentración. Es decir, dejar el menor espacio posible a las distracciones que trae la fama, las promesas de gloria y el eventual dinero que podría comenzar a ganar una vez que firme contrato profesional. Algo muy complejo para los jugadores jóvenes.

Por eso, desde su entorno buscan transmitir tranquilidad y protegerlo de estas situaciones. Por ahora, según lo que se comenta, tratarán de que cultive un perfil bajo, evitar la sobreexposición mediática y proyectar la imagen de un joven centrado y responsable. Es decir, nada de peinados extravagantes, aros, pelo teñido o ropa llamativa.

Lo bueno, según comentan, es que Felipe fue preparado para esto desde pequeño. De hecho, desde la Escuela de Fútbol Municipal de Pucón, donde el profesor Aldo Garrido transmite su experiencia como exfutbolista a los chicos que llegan buscando proyectarse en el mundo del deporte.

El carácter del joven también ayuda. Quienes lo conocen hablan de alguien centrado y con “buena cabeza”. Y esto último es clave porque, en el fútbol, tal como en la vida, el talento no basta. La habilidad solo se convierte en un punto de partida, pero el carácter resulta determinante. Sobre lo que viene, la idea es que Felipe pueda seguir sumando citaciones y algunos minutos en el primer equipo. Además de eso, tal como lo pidió Ortiz, deberá mantener el rendimiento y la producción en su serie de las divisiones menores albas.

Pero también existe otra meta: tratar de entrar al equipo Sub 17 de Chile que se prepara para el próximo Mundial de Qatar, que se disputará entre el 19 de noviembre y el 13 de diciembre en el país de Oriente Medio. En los hechos, el puconino da un año de ventaja para entrar en la nómina. Pero si el rendimiento se mantiene y suma minutos en Primera División, será muy difícil que no suba al avión. De hecho, ya sacó pasaporte. Solo falta la visa… en rigor Felipe está buscando una “visa para un sueño”, tal como dice la canción de Juan Luis Guerra.

(Hazte miembro de nuestro canal de Whatsapp y recibe las noticias primero)

Metanoia TV