Pantalones largos

Pucón es una ciudad cosmopólita. Qué duda cabe de eso. Hace muchos años que dejó de ser el pueblo provinciano y tranquilo que sólo tenía algo de movimiento en los veranos que terminaba, indeclinablemente, el 28 de febrero con cada cierre de temporada. Ya no.

El pueblo, que con los años se fue transformando en una ciudad, se convirtió en un lugar atractivo para vivir y atrajo a muchas familias y personas que creyeron que acá podían iniciar un proyecto de vida en medio de la naturaleza y de las montañas. Y en buena hora que así sea. Algunos consiguieron quedarse y otros, definitivamente, no soportaron los largos y fríos inviernos golpeados por temporales de ribetes bíblicos como el que estamos teniendo por estos estos días. No todos pueden vivir en el sur.

Pero los que llegaron y los que siempre fuimos de acá, de alguna forma u otra, logramos acomodarnos y convivir. Todos, como Puconinos. Y trabajamos para que la ciudad pueda crecer. Cada uno desde las diferentes miradas y posiciones. Con puntos de acuerdo y con diferencias, a veces, insalvables sobre cómo queremos que se desarrolle nuestro lugar en el mundo.

Por eso, como medio, vemos con algo de desconfianza y estupor  la frase del ministro Alfredo Moreno que llama a que nos “pongamos pantalones largos” para el desarrollo de Pucón. Eso, en un encuentro con una nueva fundación que recién se está dando a conocer y salió a la luz pública hace unas pocas semanas con miembros, al parecer, influyentes (no cualquiera agenda una reunión con el ministro Moreno).

Espacio Disponible

Las preguntas saltan solas. ¿Todos quienes trabajamos por Pucón lo hacemos con pantalones cortos? ¿Somos aficionados?  Quizás si, quizás no, cualquiera sea la realidad en torno a esas preguntas resulta innegable reconocer que todos quienes hacemos Pucón, desarrollamos nuestras actividades de manera seria y con la convicción de que lo hacemos en pro del progreso y el desarrollo de nuestra comunidad. Otra cosa es que gusten, o no o compartamos lo que se hace. Porque obviamente no todos lo que se hace está bien. Y, por cierto, hay mucho para mejorar. Pero no obstante eso, nos preocupa la idea  y la señal de que, desde la distancia, desde el olimpo de la políticas públicas, vengan a imponerse recetas mágicas sin la participación adecuada y justa de todos los actores que hacemos el Pucón actual. Primero porque no existen las recetas mágicas y segundo, porque todos los aportes, cambios e ideas para nuestra ciudad se deben hacer de la mano con los Puconinos..

Nos parece que la señal del ministro y de quienes incentivaron esas palabras son, a lo menos, desafortunadas y son una muestra preocupante de seguir viendo el desarrollo de nuestra comuna desde una óptica centralistas, considerando además que ni siquiera se hicieron estos anuncios desde nuestra propia tierra sino desde la capital de la región. En definitiva, es una señal para el olvido.

Obviamente, como puconinos vamos a disentir en muchas cosas y, quizás, nunca logremos el consenso, pero al menos tenemos el derecho de intentarlo como adultos, se supone, responsables que somos. Por el momento en La Voz… tratamos de hacer el trabajo profesionalmente y con pantalones largos. Y nuestros espacios, por cierto, están abiertos para el debate con altura de miras y con argumentos.  ¿Quién tirará la primera piedra?