Opinión
Caras de raja
*Por Richard “Villarrica” Lake
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Pucón es una ciudad turística. Eso lo sabemos todos. Tenemos lago, volcán, bosques, termas… y ahora también estadías all inclusive de asesores. Sí, ese curioso fenómeno donde aparecen personajes venidos de afuera con la noble misión de “ordenarnos”, “modernizarnos” y, si alcanza el tiempo, llenarse los bolsillos en el proceso. Y el tiempo sobró para eso.
Llegan con cara de salvadores, como si Pucón hubiera estado esperando siglos por su iluminación administrativa. Traen palabras bonitas: gestión, innovación, eficiencia, smart city, transformación digital. Uno los escucha y piensa que van a convertir la municipalidad en la NASA. Pero pasan los meses y la sensación que queda es otra: parece que vinieron más a hacer caja que a hacer ciudad.
Y claro, algunos hasta alcanzaron a disfrutar del circuito completo: reuniones, proyectos, hoteles, fotos, entrevistas, asesorías bien pagadas y dicen los mal hablados que hasta “poto”. Un verdadero all inclusive municipal financiado con el esfuerzo de los puconinos que sí trabajan, pagan patentes y sostienen esta comuna todo el año.
Pero seamos justos: la culpa no es del chancho. Si a mi me hubieran ofrecido salir de mi sueldo de jubilado para cobrar en el municipio como asesor de estilo y protocolo, seguramente diría que sí. Seamos honestos, todos lo haríamos. La culpa es del iluminado alcalde que creyó que necesitaría astronautas para salvar el pueblo y los astronautas cobran caro.
Porque estos asesores no llegaron solos caminando desde Temuco con una maleta llena de ideas a lo Arjona en México, no. Alguien los trajo, alguien los contrató y alguien los mantuvo ahí mientras jugaban a salvar Pucón: nuestro iluminado que cada vez tiene menos luz que ampolleta de burdel. Trajeron los “Kpico en el ojo” y todas esas cosas modernas que dicen ahora para justificar los morlacos. Caras de raja, sin rodeos, partiendo por el que los trajo.
Lo entretenido es que todo esto se presentaba como una especie de misión épica. Ellos venían a profesionalizar la comuna. A hacer lo que nadie antes había hecho. A mostrarnos cómo funciona el mundo moderno.
Hay que reconocerle que este pasquín de cuarta algo ayudó con sus notas con esa vista panorámica de Santiago Pavlovic. Esto y el siempre mediocre trabajo de los concejales sumó un granito de arena en este asunto. y Obvio, doña Doroty contralora puso el clavo del ataúd. En el fondo, todo esto deja una enseñanza sencilla. Los indios locales dieron una lección a los colonizadores.
Pucón no necesita salvadores que lleguen en camioneta desde afuera con soluciones prefabricadas. Y esto que les sirva de lección a los que quedan, porque hay varios todavía que siguen buscando su puesto en el banquete.

*Richard “Villarrica” Lake es un jubilado puconino con demasiado tiempo libre y, según él, “experto en todo”. Asegura que es “nacido y criado” en la zona, pero no estamos en condición de validar eso. Amenaza con recorrer cada rincón de la comuna buscando temas para escribir; pero tampoco podemos asegurar que eso sea verdad.
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