El TeleGobierno y el despliegue de los gobernantes

Estamos viviendo tiempos inéditos, tiempo para los cuales no existe ninguna duda que no estábamos preparados. Y tiempos en donde queda de manifiesto la madera en que estamos hechos. En estos tiempos vemos lo mejor de Chile con su despliegue solidario y su responsabilidad en las medidas de autocuidado y lo peor con la indolencia, la irresponsabilidad y la desobediencia clasista frente a la  instrucción de la autoridad. En fin, lo malo es la raza dirían algunos, nosotros creemos que lo malo está en la cultura, en los problemas estructurales de pensamiento y ordenamiento de prioridades en donde el individualismo es un problema arraigado y predomina por sobre el sentido de comunidad.

 Y esto no es un problema sólo de la ciudadanía, también lo vemos en las clases gobernantes, autoridades de oposición que en medio de la crisis lo único que hacen es honrar sus títulos de doctorado en críticas sin hacer ningún aporte concreto más allá de entorpecer las acciones que se realizan por el sólo hecho de ser ejecutadas por un sector político al que no pertenecen. Ese actuar, en el que están primero las figuraciones políticas, el afán de aparecer en los matinales por sobre la salud y el bienestar de la población nos parece miserable y debe ser condenado con todas sus fuerzas. 

También hemos visto cómo mientras algunas autoridades ejercen su rol desplegados, enfrentando y asumiendo riesgos propios de la circunstancia por el deber que implica honrar el compromiso con la ciudadanía y también hemos visto como otros encerrados en sus trincheras ejercen gobierno por control remoto, vía decretos sin ejercer ninguna acción material propia del liderazgo que se requiere.  Nos preocupa que normalicemos el tele gobierno, el gobierno remoto y distante como una práctica aceptable para el despliegue territorial y para el ejercicio propio de las funciones. No consideramos que honre de forma correcta el compromiso asumido con la ciudadanía. 

Esperamos liderazgos comunales, regionales y nacionales ejerciendo un despliegue total, no esperamos que se arriesguen tampoco. La tecnología hoy brinda todos los medios necesarios para cumplir la labor de forma segura. No votamos por mártires ni esperamos eso de nuestros gobernantes, pero sin duda esperamos algo más que un despliegue en redes sociales. La gente necesita apoyo, cercanía, sentir el cuidado y la preocupación de sus liderazgos, los chilenos y puconinos se lo merecen.