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Presidente de la CChC y doble vía Freire-Villarrica: “Lamento que ese proyecto no se haya concretado todavía por la cantidad de vidas humanas que cuesta”

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  • El recientemente elegido líder de la Cámara Chilena de ka Construcción, Raimundo Rencoret, estuvo en Pucón la semana pasada y repasó algunos de los temas de relevancia nacional, regional y local. Habló del denominado “boom inmobiliario” que vivió la zona, pero también evaluó las medidas que está tomando el Gobierno para enfrentar el problema del desempleo.

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Raimundo Rencoret (64) lleva prácticamente un mes como nuevo presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), uno de los gremios más importantes y fuertes del país. Una de sus primeras grandes actividades fue en Pucón, la semana recién pasada, con motivo de la versión 35 de la Reunión Nacional de Vivienda (Renav), que se desarrolló en el hotel Enjoy.

Antes de dar el vamos al evento, en el que se dieron cita cerca de 300 representantes del sector para abordar los principales desafíos frente al déficit habitacional, Rencoret se dio un tiempo para conversar con La Voz de Pucón. Esto ocurrió el mismo día en que se conoció la alta cifra de desempleo en el país (9,6 %), un tema sobre el que su gremio tiene mucho que decir, ya que, como plantean los expertos, la construcción es un verdadero termómetro de la economía: si marcha bien, el sistema funciona; si, por el contrario, no avanza, la nube se pone negra.

—Hoy conocimos las cifras de desempleo, que marcan una tasa del 9,6 % en Chile y que en La Araucanía supera el 10 %. ¿Cuál es tu análisis sobre el fenómeno?

“A nadie le gusta saber que hay tantos compatriotas que están sin trabajo, gente joven, sobre todo, a quienes también les cuesta mucho emprender. Entonces, claro, a uno le alegraría que ojalá eso bajara en el menor tiempo posible. Pero creo que, al mismo tiempo, las noticias que estamos recibiendo respecto de este esfuerzo que está haciendo el Gobierno para generar estrategias y medidas que permitan combatir eso nos tienen esperanzados en que lleguemos a un buen resultado, pero no antes del primer semestre del próximo año”.

“Yo creo que, en el fondo, siendo muy realistas, este escenario se va a mantener, por lo menos, de aquí a fin de año, pero con miras a cambiar, porque hay muchas cosas que vienen y que creo que van a impactar positivamente en nuestro sector. La construcción genera un radio de acción muy amplio porque activa muchos focos de emprendimiento y proveedores que, de alguna manera, provocan un resultado virtuoso en la generación de actividad y empleo”.

—¿Cómo evalúa las medidas que está tomando el Gobierno, primero con la Ley Miscelánea y, luego, con las iniciativas de corto plazo que buscan crear cerca de 100 mil empleos?

“Creo que el Gobierno, de alguna manera, se ha dado cuenta de que está muy bien prospectado respecto de los proyectos que están en curso, pero hay que entender que las leyes y toda la tramitación de estos proyectos van a tomar tiempo, hasta fines de noviembre. Entonces, la actividad propiamente tal va a partir de manera contundente a fin de año. Para contrarrestar eso, se anunció lo de ayer martes (se refiere al plan laboral de emergencia), que, de alguna manera, permite salvar este primer espacio que se genera durante los últimos tres meses del año, en el que incluso el Ministerio de Obras Públicas también va a anticipar ciertos proyectos, con la idea de que, al llegar el término del año, partan inmediatamente y, de esa forma, la actividad tenga el resultado que esperamos, generando estos puestos de trabajo que tanta falta le hacen a nuestro país”.

Según cuenta Rencoret, parte de las medidas que ha tomado el Gobierno, como el subsidio a la tasa de los créditos hipotecarios, están estimulando a potenciales compradores. Y eso, según él, ya se está viendo en las salas de venta de los proyectos inmobiliarios. A su juicio, esto es positivo, ya que los ayudará, primero, a reducir el stock de unidades que mantienen inmovilizadas desde hace un buen tiempo y, luego, a generar capital para nuevos proyectos.

“Ese va a ser el primer impacto: esa gente va a poder salir de esos stocks. Pero salir de esa situación le permite al inversionista inmobiliario y al constructor recuperar el capital que tienen inmovilizado. Además, están, de alguna manera, complicados con las entidades financieras y los bancos, que les generan intereses todos los meses y, al mismo tiempo, mantienen inmovilizados esos recursos que podrían destinar a otros proyectos”, dice.

Doble vía

Otro de los temas en los que la CChC ha participado con fuerza es la materialización de la doble vía Freire-Villarrica. Se trata de un proyecto anunciado por el Estado hace más de una década, pero que, por distintos motivos, no se ha concretado. Para Rencoret, por cierto, es un tema que conoce de cerca, ya que transita periódicamente por la actual ruta. Su esposa es temuquense y ambos tienen un departamento en Pucón, donde planean vivir una vez que termine su período al frente del gremio, dentro de dos años.

—¿Qué pasa con ese proyecto de doble vía, según ustedes? ¿Por qué siempre pareciera que está cerca de concretarse, pero nunca se materializa?

“Lamento que ese proyecto no se haya concretado todavía por la cantidad de vidas humanas que cuesta, porque es una carretera muy peligrosa. A mí me toca transitar por ella bastante a menudo y es súper riesgoso conducir, sobre todo con mal tiempo, que aquí no es poco frecuente”.

“Creo que es un motor importantísimo para la economía regional. O sea, el polo de desarrollo que existe en toda esta comunidad de Pucón y Villarrica evidentemente es muy grande e importante para la región. Y creo que haber retrasado esa vía ha tenido consecuencias negativas. Ahí yo creo que las autoridades locales tienen un papel bien importante. Tienen la posibilidad de incidir para que el Ministerio de Obras Públicas, a través de concesiones, pueda concretar este proyecto, que sería muy bueno”.

—Pero no siempre las autoridades locales tienen la capacidad de impulsar estos proyectos, debido a que están muy sujetas a los vaivenes de la opinión pública. Entonces, muchas veces no son un aporte, sino un freno al asunto… y sigue muriendo gente.

“Hoy en día hay suficiente información como para poder evaluar objetivamente el proyecto, porque siempre va a ser difícil compatibilizar la parte política con la parte técnica. Y yo los entiendo. La labor que desempeñan los alcaldes y los gobernadores es difícil. Ellos tienen que, de alguna manera, lidiar con estas cosas, pero en algún momento hay que priorizar los proyectos porque, finalmente, lo que están haciendo es entregar un bien a la comunidad. Y eso es lo que debería primar en este caso. La vía es la concesión. Es la mejor alternativa para realizarlo en un plazo adecuado y con las condiciones técnicas que el proyecto requiere”.

—¿Hay elementos que nos hagan pensar que este proyecto podría concretarse antes de 2030?

“La verdad es que no tengo información como para poder emitir una opinión al respecto, pero, en lo personal, creo que debería ser algo que la comunidad tendría que impulsar. Yo creo que deberían aparecer los líderes que empujen este proyecto porque, insisto, es muy importante para la región y no debe mirarse tan solo desde el punto de vista económico, que para mí es súper importante porque genera una actividad relevante, sino también considerando todo lo que significa la seguridad que esa vía debe entregar a sus usuarios y que hoy día no ofrece”.

“Boom inmobiliario” en Pucón

El dirigente gremial conoce la región y también Pucón. De alguna manera, entiende la pugna que existe entre los intereses inmobiliarios y los ambientales, así como los problemas que ha enfrentado la zona tras el denominado “boom inmobiliario”, que propició un crecimiento desordenado y que ahora enfrenta un freno importante, el cual también ha contribuido a elevar los niveles de cesantía.

—¿Puede convivir el desarrollo inmobiliario con las necesidades medioambientales? ¿Se pueden compatibilizar ambos elementos?

“Yo siempre he pensado que las dos miradas pueden convivir sin problema. La mirada nuestra, como gremio y como Cámara, es que, en el fondo, debemos ser respetuosos de los entornos, pero, al mismo tiempo, eso no puede frenar los desarrollos que las ciudades y las regiones requieren para generar mejores condiciones de habitabilidad para sus residentes. De hecho, por eso estamos, de alguna manera, supervisando e impulsando temas como los planes reguladores y facilitándoles a los municipios herramientas para que puedan revisar con mayor facilidad los proyectos que les llegan”.

“Yo creo que la vía es el equilibrio. Todos los extremos son malos. Y pienso, sinceramente, que entornos tan lindos como este pueden habitarse de manera adecuada, con un crecimiento apropiado, siempre que existan buenos instrumentos (se refiere a los planes reguladores), que no tienen por qué ser 100 % restrictivos, para que las ciudades sean amigables para sus habitantes. Deben contemplar las condiciones necesarias para que, en el fondo, exista un crecimiento armónico y se genere un buen vivir. Que las arterias tengan las dimensiones correctas, que la movilización pública sea adecuada y que los desplazamientos dentro de las ciudades se desarrollen a una escala humana y resulten gratos para sus habitantes. Pero no necesariamente hay que restringirlo todo. Ambas cosas (el cuidado medioambiental y el crecimiento inmobiliario) tienen que avanzar juntas y no por caminos dispares”.

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