Déficit de la municipalidad podría llegar a $3.000 millones por crisis del coronavirus

Concejales recibieron un duro informe desde la administración pública local. Proyectos, programas, arriendos y publicidad podrían sufrir recortes. Asoman críticas a la confección de la actual planta de funcionarios.

El viejo adagio que dice que “cuando llueve todos se mojan” pareciera ser más cierto que nunca con la crisis social desatada por la pandemia del coronavirus que sufre el mundo, el país y, por cierto, que también golpea a Pucón. Y a la municipalidad local pareciera que el agua está llegando y con fuerza. Eso, porque la administración pública local estaría presentando un déficit de ingresos que ya está en los $1400 millones y que, de seguir la situación actual, podría llegar a $3.000 millones o más a fin de año. Y eso es grave.

El problema es que la falta de esos recursos —que representan cerca del 25% de los dineros que dejan de entrar a la municipalidad por falta de pagos de patentes, permisos de circulación y las ganancias del casino, entre otros— podrían significar un fuerte golpe a la planificación de la administración pública local y en ese contexto, se debe diagramar nuevamente la planificación del uso de los dineros. Y eso, no es otra cosa que ajustarse el cinturón. Tal como cualquier familia que ve una merma de sus ingresos. El punto en la municipalidad es dónde recortar, sin que el golpe sea tan duro para los usuarios, sobre todos para los más carenciados.

Fue en ese contexto que el miércoles pasado la administración municipal tuvo reunión con parte del concejo en los que se les explicó el problema que afronta el organismo público. “El déficit presentado hoy ronda en los 1400 millones, pero coincidimos en los cálculos que se proyectan 3 mil millones”, explica el concejal de la DC, Omar Cortez, quien ante la consulta de cómo se afrontará el problema señala: “Estamos en una fase de propuestas que van encaminadas a reducir costos y en muchos casos servicios que proporciona el municipio, buscando a lo menos mantener la agenda de ayuda social y salud. El desafío es extremadamente complejo”.

Es decir, los recortes podrían venir por arriendos, publicidad en medios, programas y proyectos considerados como no esenciales. “Necesitamos mucho trabajo estos días en delimitar una estrategia financiera que permita cumplir con un punto de equilibrio en el presupuesto municipal, esto será imposible sacarlo adelante si no generamos mucho diálogo político”, concluye el edil.

Su par RN, Cristian Hernández, en tanto, también certifica el problema económico que les presentó el administrador municipal, Rodrigo Ortiz. “Es evidente que no hay recaudación, por los efectos de la pandemia. Hay que reestructurar los distintos gastos que el municipio tiene”, dice y luego agrega: “He manifestado en reiteradas ocasiones que es urgente replantear la efectividad de los ingresos mucho antes de la pandemia incluso. Impuesto territorial, permisos de circulación, patentes, derechos de aseo, rentas, pagos publicitarios, entre otras oportunidades que Pucón tiene. Sobre todo cómo se gastan los recursos del Casino que ha sido la principal bonanza y cómo hacemos caja con la cantidad derechos de construcción impagos en Pucón”. Hernández, sostiene que lo relevante es no descuidar las responsabilidades sociales que el municipio tiene con la comunidad.

Nueva planta

Pero el tema del déficit también puede abrir un nuevo flanco político y es con un tema que en su momento generó bastante controversia: la nueva planta municipal. Eso, porque según se dijo, el costo del “ensanche” de los funcionarios y las mejoras de sueldos alcanza anualmente los $3.100 millones; $1.200 millones más al año que la planta de funcionarios original. Algunos funcionarios municipales que pidieron anonimato especificaron que el problema se originó porque la nueva planta municipal se sustentó, en su mayoría, en ingresos variables. Es decir, los $1.200 millones extras se cimentaron, según estas fuentes anónimas, en ingresos variables —que ya no están— por sobre los fijos.

Al respecto, el concejal Cortez señala que algo de eso puede haber, pero que era imposible, en los hechos, adelantar un escenario como el que se vive actualmente. “En el hipotético de que no se hubiese aprobado la actual planta, podríamos contar en el día de hoy con 800 millones menos de déficit. Y la falta de recursos se podría estar proyectando, en vez de 3 mil, a 2300 millones de pesos aproximadamente. Eso en la matemáticas concretas. Ahora desde mi posición como autoridad, no me arrepiento del apoyo dado en su momento a la nueva formación de la planta pues con los datos que se contaban para  tomar esa decisión no existía forma de prever el actual escenario”, sostiene.

Quien es más tajante es Hernández. Para él lo que pasa ahora es el efecto de hacer mal las cosas (en relación a la planta). “Eso fue producto de hacer mal las cosas, de tomar la nueva planta como una posibilidad de mejora salarial. En ese entonces yo luché en argumentar el espíritu real de la modificación de la planta, profesionalizar la gestión y hacer justicia con los funcionarios de planta de menor rango en función de sus merecidos salarios y la importancia de nuevas áreas. En su momento en primeras instancias lo argumenté”, acusa el edil RN, quien a la postre se ha convertido en un férreo contradictor de la actual administración municipal. El punto de Hernández es que se privilegió el aumento de grados por sobre la profesionalización: “Se privilegió la subida de dos grados quedando el alcalde a 4 grados de diferencia de los funcionarios que no son directivos (escalafón profesional y jefaturas) y un grupo selecto de directores a dos grados de estos, lo cual es un absurdo”. 

Si bien desde la municipalidad local no contestaron formalmente, consultadas algunas fuentes internas, señalaron que el tema no puede ser simplificado a una variable de suma y resta de lo que había versus lo que hay ahora. Eso, porque hay otras variables como que los cupos de las personas que pasaron de contratos a honorarios y anuales a la planta permanente no fueron ocupados, lo que registró una disminución de gastos de personal en esos puestos más precarios.

Platas por el Covid

Otro elemento que está en el debate son las remesas liberadas por el Estado para que las municipalidades puedan paliar los déficit. En el caso de Pucón, el monto supera los $435 millones por remesas liberadas por diferentes reparticiones y ministerios. El punto es que que se debe definir y analizar el contexto de la entrega en relación a los usos que se le deben dar a los recursos. Eso, porque algunas partidas vienen con glosas y fines específicas. Es decir, no todos son de libre disposición. Es un tema que se debe definir en los próximos días y verificar si, por ejemplo, se puede financiar la anhelada residencia sanitaria, la que según la directora de Salud, Vivianne Galle, es necesaria para enfrentar y estar preparado ante un brote agresivo del Covid-19.