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“Ir por todo nunca será un problema”: el perfil de Nicolás, el joven que falleció en el Liucura
- Los restos del estudiante de la UFRO serán trasladados hasta su natal Chillán, donde se le rendirán los últimos homenajes. “Un apoyador y motivador”, lo describen quienes lo conocieron. Amante de la naturaleza y de la vida al aire libre, de acuerdo con lo que se observa en sus redes sociales.
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Si había temporal o las cosas se complicaban, muchos de los estudiantes de la carrera de Turismo Aventura de la Universidad de La Frontera (UFRO) de Pucón sabían dónde ir. La casa que Nicolás Fuentealba (34) arrendaba junto a otros dos compañeros era el lugar indicado. Ahí, de seguro, encontrarían buena compañía, calefacción y algo rico para comer. El lugar, según cuentan quienes conocían esta dinámica, era un punto de encuentro habitual para los jóvenes estudiantes que daban sus primeros pasos en la formación como guías de turismo aventura.
Pero todo esto quedará, inevitablemente, atrás —al menos en la forma conocida— luego del fatal accidente que le costó la vida a Fuentealba en la parte alta del río Liucura, la mañana del miércoles pasado. De seguro, sin embargo, el recuerdo del estudiante perdurará en el tiempo. Y no solo por haber transformado su casa en una especie de refugio, sino también por las cualidades que —según quienes lo conocieron— transmitía. “Un apoyador y motivador que siempre le dejaba mensajes a sus compañeros”, cuenta uno de sus profesores.
Nicolás era parte de una familia chillaneja compuesta por sus padres y otros tres hermanos. De hecho, dos de ellos también pasaron por la UFRO Pucón. Estaba soltero, sin pareja ni hijos, pero hay quienes lo retratan como “enamoradizo”.
Como sea, en sus redes sociales daba muestras de un profundo amor por la naturaleza y una pasión por la vida al aire libre que explicaban, en buena medida, por qué había elegido la carrera que cursaba en Pucón, y que tuvo que congelar durante un año debido a una persistente lesión futbolera en el hombro que le impedía remar. También, según se observa en sus redes sociales, practicaba buceo.
“Ir por todo nunca será un problema, más aún con las personas correctas a tu lado”, escribió en una de sus redes sociales. Allí publicaba periódicamente sobre sus actividades, principalmente aquellas relacionadas con lo que parecía ser su gran pasión: la vida al aire libre. Al menos así lo dejaba ver en sus escritos: “Cuando lo que haces te saca sonrisas de la nada ahí es donde cada aprendizaje te llena y cambia los días, donde exploras más allá de lagos ríos y montañas sino que descubres dentro de ti donde perteneces y haces que tus acciones provoquen tanta felicidad”.
Y esa misma pasión por la aventura, probablemente, era el camino que llevaba su vida de no haber ocurrido el trágico acontecimiento del miércoles. De hecho, durante el verano recién pasado realizó su práctica en la empresa Conecta Patagonia, descendiendo por el río Fuy. Y pareciera que la experiencia fue buena para él. Al menos así lo hacía saber.
Ahora, luego de los homenajes realizados al interior de la casa de estudios, la familia trasladará los restos del joven hasta su Chillán natal. Allí se realizará la ceremonia fúnebre. Según se supo, una delegación de la universidad llegará hasta la capital de Ñuble para darle el último adiós al joven que falleció haciendo algo que, al parecer, amaba.
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