Economía en tiempos de crisis

*Por Ariel Gutiérrez

En Chile, la crisis social creó un estado de contingencia nacional, la cual ha tenido un efecto dominó negativo en los índices macroeconómicos del país. Esto, se ha traducido a un sentimiento de inestabilidad generalizado en el mercado. Pero, ¿cuál es realmente la situación actual? ¿Cómo se diferencia de la situación pre-crisis?¿Qué podemos esperar para el 2020? ¿Deberíamos preocuparnos sobre la potencial crisis que se podría desarrollar?:

Desde la crisis internacional del 2009 que la economía mundial ha podido disfrutar un nivel de prosperidad, crecimiento y estabilidad comercial inigualable en la historia. Esto, permitió desarrollar una infraestructura para lidiar con problemas como los que enfrentamos hoy. Sin embargo, la economía del país y el mundo ya estaba en lento desarrollo este último año dado la guerra comercial entre los dos gigantes, China y EEUU. Esta lucha económica entre los “pesos pesados” proyectaron incertidumbre en el plano internacional, desacelerando el crecimiento, y disminuyendo el intercambio comercial, ya que los inversionistas estaban expectantes al desarrollo del conflicto.

En este contexto, antes del estallido social, Chile parecía estar prosperando económicamente. Su apertura económica y estabilidad ha permitido, por varias décadas, posicionar a Chile internacionalmente como un paraíso para inversionistas. Para el 2019 se proyectaba alrededor de un 2.5% de crecimiento. Ahora, solo se espera un total de un 1% de crecimiento económico para el 2019 y sus 2 años consecutivos (2020 y 2021).

Sin embargo, no es primera vez que Chile se encuentra en una posición económica débil. Durante la crisis del 2009, Chile, de forma eficaz, pudo implementar políticas monetarias y fiscales para fortalecer y estimular la economía. Estas son herramientas que ya se han empezado a ocupar. El Ministerio de Hacienda y el Banco Central de Chile ya han implementado, a la fecha, políticas similares a las del 2009 y han podido amortiguar algunos de los efectos del estallido. Además, para el 2020, ya se aprobó un presupuesto enfocado hacia la restitución de la economía.

Aunque esto profundiza el déficit fiscal, es la forma mas efectiva de levantar los índices a cifras favorables para el futuro de Chile.

¿Que deberíamos hacer nosotros por nuestra familia y la economía?

Mi consejo yace en un principio financiero común: diversificación. Para los dueños de micro-empresas y start-up´s, se les recomienda mantener o buscar una fuente de ingreso fijo. Este no es el momento para poner “todo” en tu empresa, ya que los gastos para motivar la demanda tienden a ser mayores y los resultados infructíferos. Hay áreas que se resentirán más que otras, sin embargo, el tener un porcentaje asegurado hace una diferencia a fin de mes. Además, hay tener en cuenta que hay otros sectores que estarán contratando a pesar de la situación nacional.

Para los que dependen de un tercero y tienen ingresos fijos, se les recomienda buscar otra fuente ingreso para poder potenciar un posible emprendimiento. Más de alguno ha tenido una idea que por alguna u otra razón, se ha justificado en no comenzar. Esta situación debería ser suficiente motivante para poner unas monedas extras en el bolsillo, ya sea por esfuerzo propio u otras oportunidades.

Por la economía, si tienen un trabajo estable, o si su empleador les ha asegurado su estadía, no cometan el error de evitar el consumo. La inseguridad del consumidor daña la economía, por lo tanto, el consumir la estimula. Ahora, en una primera fase de recuperación, se debería preferir a aquellos comerciantes que tienen tiendas y negocios pequeños, ya que ellos son más susceptibles a los cambios económicos.

*Ariel Gutiérrez es ingeniero en negocios internacionales y master en diplomacia de la Universidad de Kentucky