Juvenal Ibáñez, la historia del viejo puconino que le ganó al Covid-19

El hombre de 87 años, con enfermedades de base, fue dado de alta desde el Hospital Regional, lugar que abandonó entre aplausos. Y ya está en su casa, con oxígeno, pero en pleno proceso de recuperación del Coronavirus.

APLAUSOS.- Juvenal Ibáñez dejó el Hospital Regional entre aplausos y el registro quedó en un video grabado por el personal de enfermería del turno de medicina interna del principal centro asistencial de La Araucanía (Fotografía Instagram).

Lo del puconino Juvenal Ibáñez de 87 es casi de no creer, pero sucedió. Él fue parte del primer caso de coronavirus Covid-19 local. Y su vida, debido a la diabetes e hipertensión de base, siempre estuvo al límite en el proceso. De hecho, la familia junto al equipo médico que lo atendió en el Hospital Regional de Temuco, habían decidido no conectarlo a un respirador artificial por la poca expectativa de sobrevivencia en una eventual etapa crítica del virus. Es decir, la muerte estaba golpeando la puerta. Pero no pasó. Juvenal, un hombre viejo y tozudo según lo describen, fue dado de alta este viernes y ya está en su casa. Juvenal, le ganó al virus que azota a la humanidad. 

El proceso de Juvenal y el virus partió casi en paralelo al primer caso que hubo en la zona, y que correspondía a una mujer de Curarrehue que trabajaba en Pucón. Y la labor que realizaba era cuidar a un adulto mayor de 87 años. Y ese hombre era Juvenal Ibáñez, quien lamentablemente terminó infectado con el potencialmente letal virus. También resultó contagiada la hija de Juvenal, quien ya se encuentra recuperada. 

Así las cosas y como era de esperar, el hombre comenzó un proceso duro que lo tuvo en estado crítico por unos días en el Hospital Regional de Temuco. Y fue durante la primera semana que se temió por su vida y se tomó la decisión de no conectarlo si el virus avanzaba. Pero los días pasaron y Juvenal comenzó a reaccionar mejor de lo que se esperaba. De hecho, uno de sus doctores dejó un testimonio en redes sociales, acompañado de un video (que se puede ver al final de esta nota). En el registro queda plasmado el proceso de Juvenal.

“El 22 de marzo conocí a don Juvenal. Esa mañana encontré a un caballero de 86 años (nota de la redacción: en rigor, tiene 87) hospitalizado por neumonía atípica. Llegó con mucha fiebre. Los días siguiente se deterioró y comenzó a requerir oxígeno. Me dijeron que se iba a morir. Me recordaba mucho a mi abuelo. Tozudo, Malhumorado. Pero firme como un viejo coihue”, se lee en el posteo realizado por el doctor, el que agrega: “Lo cuidamos. Todos los días entraba a darle ánimos. Intentaba sonreír con mis ojos detrás de mi escudo facial y mi mascarilla. Le conseguí los suplementos alimenticios más sofisticados para subirle las proteínas de de su sangre. Vertí venenos indecibles en su sistema para matar al SARS-COV-2. Probamos terapias experimentales con tal de anclarlo a este mundo”.

Espacio Disponible

Y pareciera que Juvenal se ancló al mundo y el mismo relato del doctor, dice que pasado una semana, la fiebre cedió y el período crítico estaba pasando: “Nos miramos extrañados `parece que se está recuperando`. Tres días son fiebre. Cuatro días sin fiebre. Una semana sin fiebre”. El posteo termina con Juvenal saliendo del hospital y el equipo que lo atendió despidiéndolo en medio de aplausos y vítores. Juvenal volvía a Pucón.

La familia, en contacto con La Voz…, aclaró que el hombre debe estar con oxígeno, en cuarentena, pero ya en casa. “Debe estar unas semanas más de oxígeno para limpiar los pulmones. debe engordar lo más que pueda para aumentar las defensas y continuar con el tratamiento para diabetes. El tratamiento para el Covid ya acabó…”, relató una nieta, quien agrega que solo le queda enfrentar la última cuarentena y dejar atrás este período complejo en el que la enfermedad y el estigma de varios vecinos los golpeó fuerte. Pero Juvenal Ibáñez llegó la madrugada de este viernes a su casa. La muerte tendrá que esperar. En esta pasada, el puconino le ganó al Covid-19.

La historia en video

Esta es la historia de Instagram que subió el doctor que atendió a Juvenal Ibáñez.