“Mis hijos tocan la mesa y les da la corriente”: Daniela Liempi, dueña de casa energizada en Quetroleufu

Por Francisca Jarpa

La mujer sufre debido a que los cables de electricidad pasan, prácticamente, por sobre su vivienda; además de que los postes y fusibles están en su sitio. Todo esto le ha traído una serie de complicaciones, ya que no puede ocupar la vivienda que está con una permanente carga de corriente. Su caso tuvo favorable acogida en la SEC, pero la CGE aún no da respuestas. 

PELIGRO.- Daniela junto a uno de los postes que están en su terreno. Los cables, como se aprecia, pasan por sobre su casa lo que le genera un peligro evidente al habitarla.

Daniela Liempi Alarcón (39) tiene un problema. Su casa mantiene lo que pareciera ser una sobrecarga de electricidad. Y el problema, según ella, se genera debido a que los cables electrificados de la Compañía General de Electricidad (CGE) pasan, literalmente, por sobre la vivienda en el sector rural de Quetroleufu, en Pucón. La situación se debe, específicamente, a que la instalación de dos postes de media tensión provocan una especie de sobrecarga en la edificación, que electrifica artefactos y también muebles al interior de la edificación. Lo anterior hace que la mujer y sus dos hijos no puedan habitar la casa. Y la empresa aún no entrega una solución, pese a que la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) ya tomó cartas en el asunto y emitió un pronunciamiento en favor de la mujer.

La casa de Daniela es el punto de inicio de distribución de energía para el resto del vecindario, motivo por el cual no le queda más remedio que darles paso a la compañía para que, cuando sea necesario, ingresen a su propiedad y hagan las reparaciones correspondientes en los fusibles y las líneas. De no suceder impediría el paso de energía a más de 70 familias del sector. Todo esto se profundiza cuando las inclemencias del tiempo se complejizan. Eso, sin contar la posibilidad de potenciales incendios cuando las instalaciones de la empresa fallan.

Daniela vive desde julio del 2021 en la casa de su mamá con sus hijos debido a que todo su hogar sufre de electrificación. “Toco la mesa y me da la corriente, me siento en el sillón y me da la corriente. Tuve que mudarme a la casa de mi mamá porque me da miedo que mis hijos se electrocuten por el exceso de voltaje que hay”. dice la mujer. 

De los cuatro reclamos que han hecho Daniela y la junta de vecinos, solo uno tuvo respuesta por parte de la SEC, pero por el lado de la empresa aún no llegan a acuerdo. La solución que le dieron de la SEC es correr los postes ocho metros más alejado de su casa y a dos metros del cerco para que no interrumpa a los otros vecinos. Además, se exigió el cambio de los dos postes que están en su propiedad por unos más altos debido a que las líneas que lo cruzan son de mediana tensión y los fusibles tienen que estar en la calle para el acceso a las reparaciones.

Por ahora la única respuesta de la empresa ha llegado a través de un audio de whatsapp de un interno de la empresa. En la comunicación se especifica que reconocen el problema y lo catalogan de “situación de riesgo”, pero que estiman que el costo de los traslados y movimientos deben correr por Daniela Liempi; lo que obviamente ella rechaza. 

Por ahora la situación sigue en tierra de nadie. Mientras la SEC ya emitió un pronunciamiento en octubre en el que le ordena a la CGE regularizar, la empresa aún no hace los cambios necesarios. Daniela Liempi, en tanto, debe seguir viviendo con sus dos hijos de allegada con su madre, ya que no puede ocupar su casa. Este medio trató de contactar a la CGE, pero no hubo respuestas a las consultas.