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Javier Cuevas, conductor ebrio que mató a Scarleth, admite que usó el auto de su padre para evitar un control policial: “Aquí el único responsable de los hechos soy yo”

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  • El imputado, que enfrenta una solicitud de 15 años de presidio, rompe el silencio y entrega por primera vez su versión de los hechos en la contestación de las demandas presentadas por las familias de las víctimas. El hombre reconoce su adicción al alcohol y las drogas, explica por qué conducía el vehículo de su progenitor y asume la responsabilidad por la tragedia ocurrida el 18 de septiembre de 2025.

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Luego de conocerse que el Ministerio Público solicitó una pena de 15 años de presidio para Javier Cuevas Barazarte, el conductor que, ebrio y drogado —según los peritajes de Carabineros— atropelló y dio muerte a la pequeña Scarleth Delgado en el 18 de Septiembre del año pasado, se supo de una nueva arista judicial. Se trata del brazo civil y ahí el hombre enfrenta sendas demandas por parte de la familia de la menor y también de la segunda víctima, José Reyes, tío de la fallecida, quien resultó con lesiones de gravedad.

Y en el contexto de ambas causas, en las que se piden indemnizaciones por sobre los $600 millones en beneficio de las familias de las víctimas, se conoció el testimonio del principal imputado por el hecho. Es ahí donde, de alguna manera, se defiende de lo sucedido y entrega, por primera vez, su versión de los hechos. Parte reconociendo su adicción al alcohol y las drogas.

“Desde hace mucho tiempo, tengo serios problemas con el alcohol y, en el último tiempo, también con las drogas. Lo primero era sabido por mi familia, no así mi problema de consumo”, señala en la contestación de las demandas y luego agrega: “Yo ya he sido condenado, Señor Juez, por manejo en estado de ebriedad, pero, sin embargo, me es imposible dejar permanentemente el alcohol porque el alcoholismo es una enfermedad. No pretendo, Señoría, ignorar lo sucedido el día del accidente, pero debo señalar que nada de eso ocurrió porque yo lo quisiera, o porque no me importan las personas. El dolor que llevo y llevaré por el resto de mi vida solo yo lo conozco, por cuanto también soy padre de una hija de 10 años”.

En el párrafo siguiente, Cuevas profundiza en que él no tenía la intención de ser el causante de la tragedia que enlutó a una familia puconina: “Nada de lo que ocurrió fue mi intención causarlo. Sé que no es posible retroceder el tiempo y los problemas deben enfrentarse y los daños repararse si eso es posible”.

Más abajo, en la respuesta a la demanda, Javier Cuevas señala que usó el auto de su padre (quien también fue demandado) para evitar un control de Carabineros, quienes —según él— reconocerían el vehículo de su propiedad y lo detendrían, ya que tenía suspendida la licencia por manejar en estado de ebriedad.

“Esa noche, Señor Juez, yo no me encontraba con arresto domiciliario, ya que este comenzaba a las 22:00 horas, pero sí me encontraba con mi licencia suspendida. Como era 18 de Septiembre, decidí salir a celebrar, pero como esta ciudad es pequeña y todo el mundo se conoce, supe que si salía en mi auto, Carabineros me detendría en forma automática, ellos me conocen, saben de mis problemas de alcohol y saben hacer su trabajo. Entonces, usé el auto que mi padre deja siempre en esta casa y que usa cuando él viene. Ese auto no es conocido de los Carabineros, no me asociaban a él. Jamás pensé que mi salida terminaría de esta forma, Señoría, por eso tomé el automóvil de mi padre sin que él lo supiera, sin que él me autorizara. Aquí el único responsable de los hechos soy yo. Mi padre nada tiene que ver en esta tragedia”, sostiene con el objetivo de eximir de responsabilidad al progenitor.

Ya en el párrafo siguiente, quien arriesga una condena de 15 años tras las rejas reflexiona sobre el daño causado: “He causado daño a la familia de la pequeña y he causado daño en mi propia familia. No puedo reparar ninguno de ambos. Ya no puedo retroceder el tiempo y quedarme en la casa, ya no puedo retroceder el tiempo y no hurtar el auto de mi padre ese 18 de septiembre”.

Casi al finalizar la respuesta, Javier Cuevas insiste en que su padre no tenía idea de sus acciones. “Pasan muchas cosas por la conciencia de un ser humano, señor juez, pero ¿sabe además por qué usé el auto de mi padre para salir?; porque necesitaba comprar y volver a mi casa antes de las 10:00 pm, para cumplir mi arresto nocturno. Si salía caminando tal vez me iba a demorar mucho más, por eso tomé ese auto sin que mi padre me diera su permiso o sin que él supiera que lo iba a usar. De hecho, él supo que usé su auto solo después de que ya se había producido la tragedia. Cuando le avisaron. Si se hubiera sabido lo que iba a ocurrir, nunca habría tomado el auto de mi padre sin su permiso, yo tenía mi propio auto, Señoría. No tenía necesidad de tomar el de mi padre. No tenía necesidad de sacar su auto sin que él lo supiera, sin que él me autorizara, y causarle hoy todos los problemas legales por los que está pasando, además de sufrir por la situación de vida que hoy llevo. No tenía por qué tomar su auto sin su permiso o conocimiento y causar todo lo que causé”, concluye y luego pide que le rebajen los montos de la indemnización.

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