Futbolista juvenil se recupera de fractura de tibia y peroné

Matías Novoa sufrió la grave lesión en un encuentro jugado en el estadio fiscal Osvaldo Muñoz Carrillo. En cuatro meses podría volver a la cancha.

Por Rodrigo Vergara

Faltaban pocos minutos para que termine el partido cuando el drama se desató. Matías Novoa (16), jugador del Centro Deportivo Pucón (CDP) fue con fuerza a una pelota dividida (“Siempre juego así”, dice). Pero algo pasó, su pie derecho se enredó en el pasto sintético y quedó expuesto, sin mayor apoyo. No soportó el choque con el jugador rival de la primera infantil del Club Deportivo Puelche Atlético. Y su pierna sufrió las consecuencias. Fractura expuesta de tibia y peroné. El golpe se sintió fuerte en todo el estadio fiscal Osvaldo Muñoz Carrillo. Tanto, que el padre de Matías, Rodrigo, lo escuchó desde las tribunas. “Se supo enseguida que algo malo había pasado”, relata una semana después a La Voz…

Si bien el partido es considerado un clásico, tanto Matías como Rodrigo concuerdan que no hubo mala intención en la jugada. “Fue de fútbol”, explica el joven. Es más, la familia del jugador rival y el mismo chico, han estado preocupados del estado de salud de Matías. “Me vinieron a ver. No hay ningún rencor, ni resentimiento”, dice el muchacho, descrito como un fiero volante de contención y como un jugador de proyección para la primera del CDP.

Rodrigo Novoa recuerda que, al momento de la lesión, el árbitro y la gente de la organización, manejaron bien la situación. “El encuentro se detuvo y llamaron a la ambulancia, la que llegó en unos minutos”, dice el papá. Para contextualizar el tema, en el estadio, mientras se juega cada fecha ANFA, no hay ambulancia y tampoco se cuentan con seguros por lesiones.

Espacio Disponible

Matías Novoa tuvo un breve paso por el hospital San Francisco de Pucón, desde donde fue derivado casi en el acto a Temuco. ¿El destino? La Clínica Alemana. En ese centro asistencial, la pierna de Matías fue estabilizada y se le preparó una operación para día siguiente (domingo 13 de mayo).


“Le pusieron un clavo de titanio y dos pernos.
Estuvo cuatro días hospitalizado y luego lo mandaron para la casa”, dice Rodrigo Novoa.

El padre relata que la operación duró cerca de tres horas y media y que fue realizada por expertos en el área de la traumatología deportiva. Es más, Matías no requirió yeso y tampoco usa una bota ortopédica. Se espera que la próxima semana pueda afirmar algo el pie. Y ya en cuatro o cinco meses pueda volver, si quiere, a jugar fútbol. “Siempre queda el miedo. Eso debe ser lo más difícil”, dice el deportista, que en la foto que ilustra esta nota aparece como el primero de pie de izquierda a derecha.

El padre espera que se interese en otro tipo de deportes, al menos, mientras vuelve la confianza para volver a la cancha del Osvaldo Muñoz Carrillo. En todo caso, el progenitor se muestra agradecido con todos los que ayudaron. “Hay que agradecer al club, a la ANFA, a las autoridades municipales, a amigos y profes de otras escuelas. Todos se preocuparon de Matías y ayudaron en lo que pudieron”, finaliza Rodrigo Novoa.