Video viralizado en La Península: Armada cursa multa por seguridad en la moto de agua, pero reclamo de jóvenes tendría argumentos

Según el capitán de puerto, Héctor Rojas, existe una prohibición que para las embarcaciones mayores a motor puedan acercarse a menos de 200 metros de la costa. El catamarán habría infringido esta norma. Tripulante de transporte de turismo acusa que al día siguiente fue apedreado en el mismo sector.

Desde un catamarán similar a este es que se graba el viralizado video.

El video de los dos jóvenes pidiendo a una embarcación de turistas no ingresar a una zona delimitada por boyas en el lago, ha sido el último viral en el debate de las playas privadas. Y si bien a primera vista el hecho parece uno más que se suma a los últimos altercados popularizados en las redes sociales: el del presidente de Gasco, Matías Pérez Cruzy el del abogado Cristián Rosselot; en una segunda mirada el reclamo de los tripulantes de la moto de agua pareciera tener cierto asidero. Al menos así lo señala el capitán de puerto del Lago Villarrica, el teniente Héctor Rojas; quien reveló, además, que cursó una multa al dueño de la moto de agua por facilitar la embarcación sin las medidas de seguridad correspondiente (salvavidas y casco que en las imágenes se aprecia uno de los tripulantes no lleva).

“El día de hoy se presentó a la fiscalía marítima el propietario de la embarcación, donde escuchamos su postura y fue multado por facilitar una embarcación sin contar con los elementos de seguridad”, explicó el teniente Rojas, quien agregó sobre el fondo de las imágenes: “Él señaló (el dueño de la moto de agua) que estas embarcaciones (el catamarán de pasajeros) pasaban demasiado cerca de la playa generando oleaje en el sector de la playa; por lo tanto le habían pedido de buena forma que esta embarcación se aleje del sector. reiteramos, también, que existen algunas restricciones de la navegación en cercanías de costa.Ellos pueden navegar más allá de los 200 metros para no intervenir con las otras actividadesque se puedan desarrollar como bañistas o deportes náuticos no a motor como son las embarcaciones a vela y kayak”. Es decir, independiente de si es una playa habilitada o no (en los hechos no existe una playa habilitada en el sector), la interpretación de La Armada apunta a que no se puede navegar a menos de 200 metros de la costa. Según el teniente Rojas, la embarcación de pasajeros habría infringido esa norma.

Rojas, aclaró también, que en ese lugar de la península no existe ninguna concesión marítima o playa habilitada para el baño. “Sólo existen lugares para tomar sol”, aclara.

 

Piedrazos y amenazas

Espacio Disponible

El navegante o gobernante del catamarán de pasajeros el día del incidente (sábado 16 de febrero), Manuel Cortez, entregó más detalles del incidente. “Hay unas boyas que ellos pusieron y están prohibidas aparentemente. Entonces yo pasé por dentro de esas boyas y el chico me siguió persiguiendo en la moto. De ahí me dijo que parara y yo paré, entonces me dijo que no quería que yo pase por dentro de las boyas y bueno y ahí le empecé a decir que las boyas estaban prohibidas, pero me pidió como favor que no pasar por ahí”, dice el tripulante. Pero Cortez entregó otro detalle algo más complejo. Aseguró que al día siguiente del incidente del video, recibió algunas pedradas de parte de los mismos jóvenes de la moto de agua: “Al otro día me apedreó y me amenazó. Me lanzó unas piedras. Yo no alcancé a grabar el video y me dijo que me iba a destruir el catamarán y eso fue más que nada lo que pasó”.

Sobre el tema de los piedrazos en teniente Rojas, sostiene que es un elemento que le señalaron, pero que el dueño del catamarán no concurrió a suscribir una denuncia formal del hecho. “Hemos escuchado solamente de forma verbal el tema de las piedras que fueron lanzadas hacia un catamarán, pero instamos a los denunciantes a estampar una denuncia formalpara poder elevarla e investigar si es que hay lesiones o algún tipo de delito que se pueda investigar. Y eso no ha pasado hasta el momento”, sostiene el oficial.

Sobre las boyas, Rojas explica que están sin autorización, pero que el propietario se encuentra tramitando. Se trata de un permiso conocido como “de escasa importancia”: “No se habían regularizado por desconocimiento”.