Emergencia volcánica: pacto de credibilidad

Sin duda que la bajada de la alerta naranja a amarilla por la emergencia volcánica trajo algo de alivio a los puconinos. Esto, porque el componente de peligrosidad del macizo es alto al tomar en cuenta la cantidad de nieve estacionada en sus faldeos y la potencial destrucción que podrían traer los eventuales lahares que bajarían luego de la emisión de magma a la superficie.

Pero también está el elemento comercial. La alerta naranja llegó en la previa de un fin de semana de celebración y asueto para el país. Y lo anterior significa días de jolgorio y una bonanza comercial en nuestro pueblo que vive, principalmente, del flujo turístico. Por lo mismo, bajar de naranjo a amarilla también potenció la señal de seguridad para los visitantes, turistas y residentes. En definitiva, se podía venir a Pucón y, al parecer, el impacto de la pre emergencia fue más bien marginal. 

Ahora, como medio nos llamó la atención la reacción de algunos usuarios sobre el manejo de la alerta. Da la impresión que las teorías conspirativas controlan gran parte del pensamiento que se filtra por posteos en facebook, mensajes de whatsapp y cualquier comunicación virtual. Primero, cuando se instauró la alerta naranja, la conspiración era para perjudicar a los puconinos y su comercio por una alerta previo a la festividad. Luego, cuando se bajó, era una acción realizada solo para que los turistas venga y que hacerlo fue irresponsable. Es decir, todo lo contrario. 

Como medio formal y local nos parece imprescindible asumir un pacto de confianza, sin el cual no podríamos informar. Este pacto asume que las autoridades y organismos técnicos nunca jugarían con elementos de tanto peligro potencial como una erupción volcánica. Nos resulta una locura pensar que se expondrían, incluso, a la cárcel para favorecer a algunos y perjudicar a otros de forma arbitraria o sin argumentos técnicos. Entendemos que en Sernageomin y su área vulcanológica trabaja gente especializada y facultada técnicamente para reconocer las señales del volcán más monitoreado del país. Por lo mismo, es necesario hacer un pacto de credibilidad con ellos y ellos, por su lado, deben cultivar esto con información clara, oportuna, relevante y veraz que potencie esta necesaria relación entre Estado y comunidad. No puede ser de otra manera.