El cara y sello de la jornada: multitudinaria marcha en contra de los abusos termina en violentos desmanes en el centro de Pucón

Cerca de 700 personas se congregaron en la plaza y caminaron por las calles de la ciudad. Pero lo que pudo ser una jornada histórica para el movimiento social local, finalizó en enfrentamientos contra Carabineros y el intento de saqueo del supermercado Unimarc.

La imagen muestra las dos caras de la jornada de manifestación en Pucón.

Pudo ser y de hecho fue, probablemente, la manifestación más grande en la historia de Pucón. Cerca de 700 personas que comenzaron a congregarse en la plaza y a darle fuerte a la cacerola. ¿Las consignas? Obvio, contra el gobierno, el Presidente Sebastián Piñera, los “abusos de los poderosos”, el alcalde Carlos Barra y también en contra de los Carabineros. Todo eso en un ambiente de familias, niños y jóvenes que marcharon por centro de Pucón y recorrieron las principales calles varias veces. 

Pero lo que pudo ser recordado como la “gran manifestación” pacífica de Pucón en contra de los abusos, terminó en violentas escaramuzas, piedrazos, lacrimógenas, daños, y un intento de saqueo en el supermercado Unimarc ubicado al final de calle O’Higgins. Al cierre de esta edición, Carabineros contaba 22 detenidos, la mayoría de ellos por daños. Todos ellos serán pasados a control de detención este lunes.

Si bien el ambiente se comenzó a tornar complejo cuando el grupo de manifestantes paró frente de la comisaría de Pucón y comenzó a gritar consignas en contra de los uniformados, la sangre no llegó al río, ya que algunos adultos bajaron la presión e hicieron que la columna de manifestantes siguiera su camino hasta el frontis de la municipalidad. Ahí, la manifestación continuó y pese a los llamados de algunos para “cuidar Pucón”, esas voces no fueron lo necesariamente escuchadas.

Así las cosas, un grupo más reducido que el original quedó en O’Higgins esquina con Palguín. Ahí encendieron una barricada; los gritos en contra de Carabineros siguieron y los uniformados se encontraban dispersos en varios piquetes a una distancia de unos 20 ó 30 metros de los manifestantes; en su mayoría personas jóvenes.

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Pero lo que parecía una profecía autocumplida, finalmente se hizo penosamente real. Las lacrimógenas dieron pie a las piedras, las carreras locas, los ataques al edificio municipal (ya no le quedan muchos vidrios para romper) y a algunos locales comerciales que sufrieron en sus ventanales. Luego de algunos minutos, los manifestantes (tal como la noche del sábado) se movilizaron por O’Higgins hacia el oriente y algunos trataron de saquear el supermercado Unimar. Casi lo lograron, ya que rompieron un ventanal, ingresaron cinco personas, pero la alarma dio la señal. La policía tardó dos o tres minutos en llegar y quienes entraron trataron de salir rápidamente con algunas botellas de alcohol. Carabineros detuvo a dos de ellos.

Luego de eso, la calma comenzó a llegar a Pucón, los bomberos apagaron la barricada y los particulares hicieron algo de control de daño. Mientras, en la comisaría local, varios padres llegaron por las detenciones de sus hijos. Algunos de ellos argumentaban que “su joven” no hacía nada cuando lo detuvieron.