Alcalde pone querella por ataque a la municipalidad: fue acompañado al tribunal por dirigentes sociales

Pucón funcionó, aunque con algunas restricciones horarias, de transporte y de productos. Movimiento Ambientalista Intercultural, en tanto, aclara que ellos no llamaron a la gente a manifestarse de manera violenta.

El supermercado lleno fue una de las tónicas durante la jornada de este lunes en Pucón.

El alcalde Carlos Barra puso una querella en el Juzgado de Garantía en contra de todos aquellos que resulten responsables de los daños ocurridos en la municipalidad en las últimas dos jornadas de manifestaciones en Pucón. Y el acto, cumplido en el tribunal local, venía con una señal: hacerlo junto a varios dirigentes sociales y dar así una señal de unión de repudio ante los complejos hechos vividos en las últimas noches. La última del domingo, luego de una multitudinaria manifestación de entre 700 y 800 personas, quienes protestaban por los abusos que sufre, en general, la población en Chile: educación, salud, alto costo en diferentes servicios, bajos sueldos, jubilaciones ofensivas, etc. Un estallido social que tiene al gobierno sumido en una grave crisis y de la cual no se ve una salida clara. La municipalidad, además, publicó un video en sus redes sociales en los que se puede ver a algunos de los manifestantes que, se supone, atacaron al edificio municipal.

Pero los efectos del problema también se sintieron en Pucón y, si bien, los niveles de complejidad no son los mismos que los vividos en Santiago y otras ciudades grandes de Chile; la comunidad sí ha vivido momentos difíciles. Los supermercados, por ejemplo, funcionaron con horario restringido (hasta las 18 horas la mayoría) y la mayor parte del tiempo se mantuvieron a full capacidad. Incluso con desabastecimiento de algunos productos como el harina o vegetales, pero en niveles menores. 

En lo que respecta a las gasolineras, a eso de las 14 horas solo quedaba bencina de 97 octanos. Los bancos, el Santander y el BCI abrieron normalmente; en tanto el Estado y el Chile mantuvieron sus puertas cerradas; aunque sí funcionaban sus sistemas web. En tanto los buses locales funcionaron; aunque con algunas restricciones horarias, principalmente por la falta de combustible.

Durante la tarde se generó una reunión en la municipalidad, en la que vecinos, dirigentes sociales y comerciantes escucharon una especie de estado de situación de lo que pasa en Pucón con el movimiento. La gente en su mayoría se manifestó de acuerdo con la demanda social, pero totalmente contraria a los desórdenes y desmanes de las últimas jornadas.

En tanto, desde el Movimiento Ambientalista Intercultural (MAI) lanzó un comunicado público para desmentir información que, según ellos, ha circulado en redes sociales y que —a su juicio— los posiciona como responsables de los llamados a las manifestaciones. Al respecto señalaron que no pertenecen a ningún partido político; que están en su derecho a manifestarse y que no han realizado ninguna llamada a manifestaciones violentas.

Además hicieron un llamado a discutir sobre “violencia” en torno a los derechos indígenas, el lago saturado y los derechos de agua, entre otras cosas. “Llamamos a vecinos y vecinas que manifiesten su descontento en forma pacífica, pero que no se dejen manipular por medios de comunicación y montajes”, concluye el texto colgado en el Facebook de la agrupación.