Pregunta a Las Tesis

*Por Sandra Frígoli

En enero me tocó trabajar en un evento de Teatro a Mil donde irían LasTesis a un conversatorio. Al no saber que esperar, y junto con mi ingenua imaginación, me permití creer que sería un tiempo tenso, que llegarían personas prepotentes, llenas de ira y que en vez de hablar, sus voces se escucharían con gritos y frases duras contra los hombres y contra cuanta cosa.  Sin embargo, fue muy grato estar extremadamente equivocada y me sentí bastante aliviada al verlas entrar con una sonrisa y escucharlas hablar de manera “normal”. ¡Incluso las escuché reír!

A veces nos dejamos llevar, nos dejamos influenciar, sin tener la información real en la cual basarnos.  Al conocer sólo un aspecto de ellas, no tenía ni la más mínima idea de su historia, y menos de la historia del cántico de Las Tesis.  Ese día aprendí que el famoso canto que ha dado vuelta al mundo es parte de una obra de teatro que no pudieron estrenar debido al famoso estadillo social.  Es solo una escena de la historia. Sin embargo, jamás imaginaron que la oportunidad de presentar esa única escena en una calle, agregándole una coreografía fácil de copiar, les daría una tribuna mundial. 

Antes de continuar, quisiera mencionar que en esta ocasión no vengo a dar mi opinión de si estoy a favor o en contra de dicho canto, solo vengo a contar mi experiencia de ese día. Volviendo al tema, ese evento era un conversatorio, por lo cual se realizaron varias preguntas y hubo la oportunidad para que el público interactuara con estas ahora famosas mujeres. Una pregunta fue acerca de cómo se sentía no ser ellas quienes ponían en escena su propia obra, siendo que ese es el gran placer de las y los artistas. Otra persona preguntó acerca de su reciente viaje a EE.UU.. Pero donde realmente quisiera poner toda la atención es en otra pregunta que les hicieron durante este conversatorio.  Me da una pena no haberla escrito textual, pero básicamente la pregunta iba de esta manera:  “Su canto ha servido para que muchas mujeres puedan tener una manera de expresar su ira por lo que les ha pasado a ellas o a otras mujeres por parte de violación y abusos de los hombres.  Ya lograron sacar a la luz la ira.  ¿Cuál será su siguiente paso? ¿Han pensado, por ejemplo, en ahora llevar esto a otro nivel? Me refiero a lo que debiera venir después: llevarlo a ayudar a estas mujeres poder pasar de esa ira a algo mayor, como la empatía, la compasión, el perdón, la sanación…”.

Como dije, no es textual, es un parafraseo de lo que recuerdo que les preguntaron.  Pero esa pregunta es lo que más me impactó de todo el conversatorio.  Y aprovecho de trasladarles esa pregunta a ustedes, según la realidad de cada uno: ya han sacado a la luz su rabia, su descontento, su ira, su (ponga aquí su emoción negativa).  Pero ahora, ¿qué harán? ¿Se quedarán en ese estado, en esa emoción para siempre? ¿Dejarán que lo negativo gobierne el resto de sus vidas? ¿O avanzarán al siguiente nivel, juntando toda esa energía para usarlo para algo mayor que sea de beneficio para sus vidas y/o las vidas de aquellos aquejados por tanta injusticia?  

*Sandra Frígoli es traductora de idiomas, mamá, cristiana y columnista de La Voz…