Pucón y la responsabilidad social en la pandemia

Errores y aciertos. Así podríamos resumir la labor del gobierno en el manejo de la pandemia del coronavirus. Y se entiende debido a que este ha sido un fenómeno inédito en un siglo y probablemente nos marcará por varias décadas como país y por siempre a las generaciones que lo estamos viviendo.

Per más allá de hacer la crítica al comportamiento del Gobierno —creemos que habrá tiempo para eso y será prudente hacerlo con la cabeza más fría y no agitados por la contingencia de la pandemia misma— queremos poner la mirada en el comportamiento de nosotros como parte de un conjunto que se llama comunidad. Y entendiendo esta crisis como en esencia comunitaria, no podemos perder de vista que quizás las soluciones también tengan que ver con nuestras individualidades en un contexto comunitario. Es decir, cómo nos comportamos individualmente en relación a la responsabilidad que tenemos con el resto de los individuos.

Y es acá donde debemos ponernos en el siguiente escenario: o somos potenciales agentes contagiantes porque podemos tener el virus sin saberlo (asintomáticos), o somos potenciales contagiados (porque podemos contraerlo en cualquier lugar). Y en ambos casos el consejo es seguir las recomendaciones conocidas por todos de distancia social, uso de mascarillas, alcohol gel, lavado de manos y, si podemos, quedarnos encerrados en nuestras casas. Ni hablar de quienes viven cuarentenas obligatorias: es repudiable buscarse excusas para salir y también para escapar a segundas viviendas. Simplemente no se puede.

Por otro lado, en Pucón pareciera ser que el virus está algo contenido. Con 17 casos positivos y 12 de ellos recuperados. Y hay que decirlo, gran parte de eso se debe al acertado trabajo del departamento de Salud de la municipalidad, quienes crearon una unidad enfocada en la pandemia con doctores, enfermeras y otros profesionales. Todos, liderados por la jefa del departamento, Vivianne Galle, han identificado los casos, los han trazado, han resguardado las cuarentenas y dado apoyo a quienes han sufrido contagios. Además llevan una estadística clara que muestra trabajo. Pero esa labor podría significar nada si nosotros los puconinos no nos cuidamos responsablemente. Si creemos que esto está superado y no seguimos las recomendaciones el tema podría irse de las manos. Es verdad que hay que trabajar en la reapertura (para cuando se pueda) del comercio y la actividad turística; y es verdad que es necesario reactivar el transporte público local; pero esto debe hacerse con todos los resguardos necesarios. Es una crisis muy profunda y, probablemente todos debamos perder algo. Pero seguir insistentemente las recomendaciones y no bajar la guardia, de seguro nos ayudará a salir más luego y con menos riesgo de perder lo irrecuperable: la vida.