Coronavirus, el turismo y la aversión al visitante

Sin duda que la contingencia ha sacado lo mejor y lo peor de cada uno. Y generalmente ambas características no son excluyentes en las personas. Eso porque nadie es tan bueno como cree y tampoco el otro es tan malo como se juzga (sobre todo a las autoridades). Y algo que ha marcado esta crisis es el mensaje del #QuédateEnCasa. Y es natural, el virus se mueve con las personas y si las personas se detienen, el virus no emigra. Y eso ha quedado, tristemente demostrado, en nuestro pueblo con uno de los últimos casos en el que el contagiado es una persona que llegó desde Santiago a su segunda vivienda. Repudiable.

Pero lo anterior es un tema demasiado complejo para una comunidad como la nuestra que sustenta su economía en el turismo. Y más allá de las declaraciones bien intencionadas y correctas en el fondo de diversificar la matriz económica hacia otros rubros, la realidad es que la industria del turismo nos sustenta y esperamos, nos sustentará en el mediano plazo mientras implementamos formas de saltar a otros medios de ingresos de recursos.  

Ahora, dentro de este contexto y en la paradoja de transmitir el mensaje a la gente para que no venga a Pucón, han aflorado algunos sentimientos negativos hacia el turismo y los turistas, principalmente en redes sociales. Frases como “vivimos de las migajas de los turistas”; o “no queremos más turismo” nos hacen cuestionarnos si lo que se esconde en el fondo es una especie de repudio permanente a nuestros visitantes, quienes son base del crecimiento económico y desarrollo de nuestra comunidad.

Por lo mismo, el que no queramos que vengan ahora, no implica que no queramos que vengan siempre. Una vez que la emergencia pase (y va a pasar) estaremos esperando a los miles que vienen en cada temporada y fin de semana largo a disfrutar de la zona. Y hacemos un llamado a quienes han manifestado aversión hacia ellos que el rechazo —quizás hasta justificado en malas experiencias— manifestado principalmente en redes sociales no es un aporte al bien común de nuestra comunidad. Porque cuando esto pase necesitaremos de los visitantes para poner en marcha la máquina de la economía en nuestra ciudad. Y eso será trascendental para que el virus de la miseria no termine de matar lo que el coronavirus dejó.

Mientras no tengamos otra matriz económica, el turismo es lo que nos  mueve  y trae pan a la mesa de la mayoría de los puconinos por lo que negarlo es caer en las mismas lógicas ideológicas de algunos que no conducen a nada más que a la miseria y al deterioro de la calidad de vida de nuestros habitantes. Desde esta tribuna  creemos que la reflexión de ir más allá de la visita de turistas como fuente de ingreso es necesaria para iniciar planes responsables de largo plazo que permitan saltar a algo nuevo sin caer al vacío mientras tanto. Eso esperamos y ahí nuestras autoridades tienen la palabra.