Política y razón (10%)

Esta semana hemos visto un debate especial y, según algunos, trascendental para el ahorro previsional y para el motor que mueve el modelo económico que impera en Chile hace casi 40 años. Pero más allá de las razones de fondo sobre si diezmar (sacar el 10%) de los ahorros para la vejez en un contexto de desastre económico por la pandemia del coronavirus es bueno o malo; queremos detenernos y hacer una especie de zoom en el debate y la calidad del mismo que han dado en el Congreso nuestros parlamentarios. De ambos bandos.

Por un lado tenemos a un gobierno incapaz de sostener una coalición política y proyectar un discurso o una propuesta que inspire a millones de compatriotas; algo que pareciera podría haberse dado en el contexto de la tragedia que vivimos por el virus. Además, tampoco fueron capaces de llevar el debate a un área técnica y se entramparon en discursos cortoplacistas acompañados de beneficios que, para variar, llegaron tarde y que nadie (o muy pocos) tomaron en cuenta.

Al otro lado tuvimos mensajes grandilocuentes e ideologizados, pero alejados de análisis técnicos objetivos que nos permitan entender el complejo mundo del mercado financiero y el rol que cumplen las AFPs en éste. Eso, con una cargada debilidad a justificar reacciones violentas en grupos extremos que asolaron por dos días algunas calles capitalinas. En resumen; resultaba paradójico y algo cómico ver a quienes siempre defendieron la individualidad y las decisiones particulares por sobre lo que pudiera decir el Estado; respaldar un sistema de pensiones en el que son otros los que deciden sobre tus recursos y los trabajadores asumen los riesgos. Y por otro lado, a quienes siempre propusieron lo colectivo por sobre lo individual y la supervisión del Estado en las decisiones de la gente; defender la idea de que cada quien haga lo que le plazca con “su dinero”. Es decir, los discursos estaban tan trastocados que al final la izquierda parecía derecha y viceversa.

Pero entendemos que todo esto es un fenómeno que trasciende a la política en nuestros días. Y en Pucón no estamos ajenos. Vemos concejales oficialistas actuar como opositores y a quienes, se supone, están en el lado contrario de quien gobierna la comuna actuar como aliados y hasta cómplices en algunas decisiones. Y en tiempos de confusión y desbarajuste institucional, lo anterior poco ayuda al desarrollo de una convivencia sana entre quienes compartimos la convivencia en una comunidad como la nuestra.

Con todo, desde esta tribuna estimulamos el debate público con las reglas claras y las cartas en la mesa. Y en éste no hay enemigos, sino que opositores y rivales ideológicos frente a una comunidad educada que juzga y decide a quién apoyar. Por lo mismo, también dejamos algunas letras para repudiar con todo la violencia. Definitivamente no es el camino. Nunca lo será. Ni en Pucón, ni en el resto del país y los que la propicien deberían quedar fuera del espectro de acción republicano. No puede haber dobles lecturas en este tema.

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