Álvaro Águila, el rostro tras el potente fútbol rural de Pucón: “Somos un aporte para el esparcimiento y la felicidad de la familia”

El dirigente de la Asociación Pulafquén cuenta sobre los proyectos que pretende materializar en el corto plazo como una cancha sintética en el Complejo El Roble, además de camarines y galerías. Pero más que eso profundiza en la significancia de este deporte en los campos de la comuna. 

EN LA CANCHA.- Como manda la costumbre, el dirigente está en la cancha cada fin de semana y también cuando le corresponde jugar, ya que defiende a la serie súper senior de su club, Cruz Roja.

El fútbol rural tiene fuerza en Pucón. Cada fin de semana se reúnen, en promedio, cerca de 1.500 personas entre las diferentes canchas del campo en la que se reparten los apasionados juegos que disfrutan los 13 clubes de la Asociación Pulafquén (una de las dos —la otra es Afur— que conviven en la comuna). Niños, adultos jóvenes y mayor, además de mujeres, comparten el gusto por el balón. Tras ellos Álvaro Águila, presidente desde 2013 del organismo, cuyo nombre significa “cuatro lagos”, no esconde su orgullo por el crecimiento de la agrupación y los proyectos que busca materializar pronto. Entre ellos, una cancha sintética para fútbol en el Complejo El Roble de Quetroleufu. Todo un lujo para el desarrollo de este deporte en el mundo rural. 

“Aparte de los que estamos proyectando ahora con la cancha, tenemos otros proyectos que están desde antes. Son diez galerías para cien personas que van a quedar ubicadas en las canchas y aparte de camarines y una multicancha de futbolito que estará en el mismo Complejo El Roble”, cuenta el dirigente, quien agrega: “Sobre la cancha sintética en El Roble, la municipalidad tiene el compromiso de realizar la parte administrativa este año para poder ingresarlo antes de noviembre y ya en marzo llevarlo al Gobierno Regional. Eso es una inversión de mil millones de pesos para el estadio sintético. Va a tener drenaje, el mismo pasto sintético que Pucón, cierre perimetral y torres de iluminación”.

Según Águila, el nuevo sintético será un gran avance para el desarrollo del fútbol rural y del deporte local en general: “Nosotros no lo hacemos pensando solo en Pulafquén, aunque los proyectos que menciono solo gente de Pulafquén ha estado detrás. Pero eso no quita que el día de mañana, otras ligas o Anfa Pucón puedan usarlo”.

Pero más allá de los proyectos, el dirigente apunta que el fútbol rural se ha transformado en un factor clave en la convivencia de las familias en el mundo rural local. “El fútbol rural reúne a la familia completa. Aquí vienen los niños, el abuelo, la tía, el papá, la mamá… a toda la gente. Somos un aporte para el esparcimiento y la felicidad de la familia. Para salir de la casa. Sobre todo en estos tiempos en que los niños están pegados todo el día en el celular. Se ha destinado el domingo para salir con la familia”, cuenta.

Otro elemento que destaca el dirigente es el aporte que hace el deporte en general y la asociación que dirige, en particular, en la lucha contra el alcohol y las drogas: “Nosotros cuando recibimos la asociación, y hay que ser sincero, la verdad es que todo era una tomatera en las canchas. Los clubes tenían la idea de que vender ‘copete’ era un beneficio para juntar dinero; pero hubo que mostrarles el camino de que el alcohol no nos iba a servir para lo que nosotros queríamos. En ese momento, cuando recibimos, no había niños, mujeres ni familias al borde de la cancha. Solo estaban los que tomaban. La única forma dura y que molestó a muchos, fue cortar de una con eso aplicando multas, prohibiciones y aplicando el reglamento fuerte. Tuvimos que cambiar eso”.

Según Águila en este proceso de terminar con el consumo de alcohol no hubo mayor pérdida, solo ganancia. “Desde que se vio que en las canchas se estaba limpiando de estos espectáculos de alcohol, ya sea de venta o consumo, fue ganancia porque volvió la gente y los niños. De hecho, las categorías de penecas e infantiles no existían por lo mismo”, cuenta y agrega: “La misma gente ahora se encarga de hacer denuncias y presionar para que no se consuma. Por supuesto, siempre hay alguien que se pasa, pero creo que eliminamos en un 95% ese factor”.

Pero Pulafquén no solo es fútbol o proyectos relacionados con el deporte. También tienen una línea de ayuda social que reparte aportes que van desde becas de estudio hasta entrega de recursos para familias en problemas: “Desde que llegamos se implantó una beca de estudiantes para chicos que sean de Pulafquén y estén en la universidad. Nosotros le hacemos un aporte similar a la que hace la municipalidad. La última vez, el año 2019, fueron cinco o seis becas de cien mil pesos cada una. El año que viene lo retomaremos, ya que la pandemia lo cortó, pero siempre vamos a apoyar a nuestros deportistas. Tenemos a algunos que ya son profesionales”.

Lo que viene para Pulafquén, ahora, es seguir creciendo. Luego de la crisis del Covid la asociación creció en un 10%. Es decir, pasaron de 3.013 inscritos a un poco más de 3.400 personas. Todas ellas, al parecer, con muchas ganas de jugar y pasarla bien en las canchas del campo.