Un país sin memoria

* Por María Victoria Gálvez González

Ya han pasado 30 años del plebiscito en Chile, el fin de la dictadura llegaría con un puño de esperanzas de la mano, la democracia volvería nuevamente a un país al cual se la habían negado por 17 años, violando derechos humanos, coartando la libertad de todo un pueblo. Durante este proceso se dio la posibilidad de elegir, pero ¿realmente fue así?

Los jóvenes de hoy, vivimos una Constitución que nació del puño y letra de asesinos, torturadores, mentirosos, traficantes…Chile aún carga una cruz enorme que muchos chilenos no toman en cuenta, dejando implantado el conformismo dentro de estos, debido al contenido inyectado en dictadura: el terror en el diario vivir.

Como jóvenes nos vemos sometidos a pruebas estandarizadas para clasificarnos, para ver quién merece beneficios, haciéndonos competir y dejando a muchos sin opciones, dejando a familias sin esperanzas. Se cierran empresas, industrias, todo producto de la competencia, producto de la división política que nunca deja de ser social.

Espacio Disponible

¿Y la ciudadanía? La ciudadanía no se manifiesta y es que tiene miedo, el sistema neoliberal implantado en un país que aun no sana, que vive con una cicatriz supurando pobreza, desigualdad, inequidad, discriminación… solo nos mantiene en el terror, en las sombras de la sociedad.

El Estado como tal debe abrir los ojos, el gobierno debe renovar todo lo que en un momento se escribió con sangre, para así dejar de ser este Chile. Chile: un país sin memoria.

* María Victoria Gálvez González es alumna del 3ero medio del Colegio Liahona.