La crisis que empaña la designación del Hotelería y Turismo como nuevo liceo bicentenario

Una serie de acusaciones en una carta anónima contra el director, Jorge Villagrán, y su equipo más cercano, hecha llegar a los directivos de la municipalidad y al alcalde; además de otras misivas formales, generaron una controversia que mantiene inquieta a la comunidad educativa. Además de eso, se le cuestiona al jefe del establecimiento una eventual doble labor como parte del consejo de la Alta Dirección Pública. Las autoridades locales decretaron una investigación sumaria.

Jorge Villagrá, el segundo de izquierda derecha, el día de la ceremonia oficial de nombramiento del Liceo de Hotelería y Turismo como bicentenario. (Fotografía, municipalidad de Pucón).

El martes de la semana que pasó el Liceo de Hotelería y Turismo recibía oficialmente una muy buena noticia: pasaría al selecto grupo de los colegios Bicentenarios; lo que posibilitaría una inyección importante de recursos y eso permitiría dar un salto de calidad importante en el sistema educacional de Pucón. Y, por cierto, un fuerte respaldo a la política en el área del alcalde Carlos Barra y el director de Educación (DAEM, por su sigla administrativa), Alejandro Durán. Pero más allá de las buenos deseos y las discursos públicos por el tema, por esos mismos días se gestaba al interior del Hotelería y Turismo una polémica que no tardó en llegar a los escritorios de los directivos municipales y al mismo alcalde Barra: una carta anónima denunciaba una serie de malos tratos de parte director del establecimiento, Jorge Villagrán, y su equipo más cercano. Las alertas se encendieron en la administración pública local. Y la polémica comenzó a escalar poco a poco.

Y la carta, hecha llegar a las autoridades a través de una empresa de correo comercial, también llegó a la redacción de La Voz…, y en ella se marcan una serie de eventuales irregularidades que hicieron que desde la municipalidad se anunciara la apertura de una investigación sumaria y, en paralelo, se dejara al Director de Desarrollo Comunitario, Eduardo Pino (superior jerárquico del DAEM) a cargo de dilucidar el fondo de la situación. La misiva, en cuestión, habla de un supuesto “estado de crisis” al interior de los pasillos del liceo y acusa directamente de “presión” y “hostigamiento” al director Villagrán y a la jefa de la Unidad Técnica Pedagógica. “Estimadas autoridades nos dirigimos a ustedes, debido al inminente estado de crisis que se encuentra actualmente nuestra comunidad educativa Liceo Hotelería y Turismo. Debido a la constante presión y hostigamiento de parte de la dirección del establecimiento Sr. Jorge Villagrán Sáez y jefe de Unidad Técnico Pedagógico Dra. Karin Troncoso Leal”, parte la carta, la que a renglón seguido sostiene: “Lo que se ha reflejado durante el período de gestión del actual director. Evidenciado a través del aumento de licencias médicas, malestar generalizado de los padres, apoderados, estudiantes, docentes, asistentes de la educación y profesionales”.

El documento acusa, entre otras cosas, tratos vejatorios, persecución, inestabilidad y estrés laboral: “Nos encontramos en un ambiente de inestabilidad emocional y permanente estrés laboral por temor a perder nuestra fuente de trabajo o a ser sometidos al aumento de tratos vejatorios y persecución, lo que ha motivado a algunos docentes a presentar renuncias y/o ser desvinculados por manifestar su descontento”.

La carta agrega una serie de datos, entre ellos que no existe registro por escrito de los hechos denunciados. Esto, debido a que, según la misiva, el director y la jefa de UTP “no ocupan canales formales cuando toman decisiones que no les favorezcan”.

Fuentes al interior del DAEM, reconocen que existe el problema y que, incluso, desde principios de la semana pasada comenzaron a llegar más cartas —esta vez identificadas con sus nombres y apellidos— al departamento de Educación. Pero no es lo único que hace ruido en la unidad. También se mira con detención las salidas del director Villagrán a otras ciudades de la región en horario laboral. Esto, porque el profesional también desarrolla labores en el Sistema de Alta Dirección Pública, de la que Villagrán participa como parte de las comisiones que eligen directores en establecimientos del sistema municipal. El problema, según las fuentes consultadas, es que el profesor sale en sus horarios de trabajo y quedaría, de acuerdo a las personas consultadas, como cumpliendo labores en el establecimiento. De ser cierto, esto último es considerado algo grave y una falta a la probidad en el sistema público.

 

Los descargos de Villagrán

Jorge Villagrán se dio un tiempo para atender a La Voz…. Y no tuvo problemas en responder a los requerimientos de este medio. Dice conocer la existencia de la carta anónima, pero asegura que sólo le han informado extraoficialmente de otras cartas, pero nada de un sumario abierto (esto último fue reconocido oficialmente por la municipalidad, la que hizo llegar un correo a esta redacción con la información). Dice que es un profesional con 27 años de carrera y que 12 de esos años ofició como director de otros dos colegios (Liceo Bicentenario Araucanía en Villarrica y Los Arrayanes en Pucón). Sostiene que su carrera ha sido intachable y que aplica principios morales y éticos arraigados en lo que él llama su profunda fe cristiana.

“La carta la leí superficialmente la semana pasada, pero la verdad es que como es una carta anónima no le tomé absolutamente ninguna relevancia e importancia, porque no está identificada. Entonces uno no puede llamar a las personas para preguntar cuál es el motivo y el tenor de la acusación, pero yo las descarto categóricamente porque tampoco tiene sustento o señala hechos específicos, sino que en el fondo habla de generalidades, malos tratos del director del personal hacia otras personas e involucra a algunas personas que trabajan acá como docentes y a algún directivo también, pero tampoco con hechos o situaciones concretas”, explica Jorge Villagrán, quien agrega: “Llevo tres años en el colegio, pero no he recibido cartas contra esos mismos docentes y tampoco he recibido quejas contra mi forma de trabajar con la gente. Mi forma de trabajar es transparente, de un trato afable, centrado en la tarea y con el cuidado hacia las personas”.

Sobre las eventuales otras cartas formales y con reclamos llegadas al DAEM, Villagrán explica que sabe de ellas de manera informal. “Solamente me mencionaron que habían llegado más cartas y eso para mi es sospechoso, porque la carta llegó el día jueves pasado (11 de abril) y ahí se me anticipó que iban a llegar más cartas. Es curioso eso, porque en 27 años de trabajo y de servicio público, trabajé 15 años en la comuna, volví el 2013 y he trabajado cinco años y medio en Pucón, primero en Los Arrayanes y luego acá, y no he recibido absolutamente ninguna carta o ninguna queja respecto a alguna situación que señale que hubo un maltrato”, asegura.

Cuando se le pide al profesional que profundice en el término “sospechoso” sostiene: “Es difícil pensar cuál es la motivación que puede tener alguna persona o algún grupo de personas en contra de un director que lo único que hace es trabajar en un ámbito tan sensible como lo es la educación, la transmisión de valores y conocimiento a los estudiantes. La gente ha visto el trabajo que nosotros hemos hecho en este tiempo. Nosotros tenemos hoy la misión de llevar adelante la estrategia del liceo bicentenario. Podría ser que eso le moleste a alguien, pero eso es especulación. No lo sé”.

Sobre sus supuestas salidas en horarios de trabajo, Villagrán explica que todo se hace bajo el contexto de lo legal y que las horas que usa, las devuelve posteriormente porque permanentemente trabaja más horas semanales que las demandadas por contrato. Además, argumenta, antes de ser contratado en el Hotelería y Turismo sus jefes sabían de esta situación y que esto, dice, fue considerado como una honra para el sistema público puconino. “Cuando llegué a la comuna, lo señalé y me dijeron que me daban todas las facilidades para que yo pudiera salir, entendiendo también que cuando uno va representa a la comuna donde uno trabaja. Lo señaló el otro día el administrador municipal, Rodrigo Ortiz, quien señaló que era un lujo tener en Pucón trabajando a un director que representaba a una entidad de tanta trascendencia o renombre como el Consejo de Alta Dirección Pública”, explica el docente y finaliza: “Los tiempos que yo he ocupado, siempre los he devuelto”.

Lo último que se supo del tema fue que Villagrán reunió a su equipo completo la tarde del jueves antes de salir por el fin de semana largo, en donde les expuso la situación. El encuentro no duró más allá de 15 minutos y sólo habló él.