Autoridades llaman a la calma ante la alerta naranja del Volcán Villarrica

Decisión, generada por el aumento en los niveles de actividad sísmica y magmática, podría provocar un impacto en la economía local que se prepara para la celebración de  fiestas patrias

En la imagen la reunión del COE comunal realizada en la municipalidad la tarde del lunes. El volcán se encontraba con alerta técnica amarilla desde el seis de agosto pasado. (Imagen municipalidad)

La noticia partió como un rumor entre algunos funcionarios de la municipalidad; pero ya pasado el mediodía el rumor fue creciendo y, aunque hubo un desfase entre los datos de la región de Los Ríos y La Araucanía (en algún momento la primera estaba en alerta naranja y la otra en amarillo); finalmente se confirmó: el Volcán Villarrica pasaba de alerta técnica amarillo a una naranja. Todo esto en el rango del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Y desde ahí, la información costó para que se mantuviera ordenada. Las redes sociales en Pucón estallaron y los guías de montaña reaccionaron a los pocos minutos y comenzaron a congregarse frente a la municipalidad. El punto es que la alerta viene con una carga económica importante, ya que llega previo a las fiestas patrias y, por otro lado, restringe una de las principales actividades de turismo aventura de la zona: el ascenso al cráter del macizo.

Pero el escenario hasta las 18 horas se manejaba en dos partes. La primera en Temuco, con el gobernador Mauricio Ojeda enfrentando a las cámaras y explicando el fenómeno. Lo primero que informó era el cierre del volcán en un rango de dos kilómetros desde el cráter. Luego que el centro de esquí seguía su funcionamiento normal; además que se reforzaría la zona con un contingente del Ejército y con personal de Salud para potenciar los hospitales de Villarrica y Pucón en caso de que la emergencia escale hacia una erupción con características similares a la de marzo de 2015; aunque con una diferencia: la gran cantidad de nieve que hay en el volcán harían un evento de esas características algo en extremo peligroso por las avalanchas.

En Pucón en tanto, el alcalde Carlos Barra trataba de ponerle paños fríos a la situación. Esto, debido a que evidentemente el anuncio tenía el potencial de generar un impacto negativo en el comercio que espera los “balones de oxígeno” que entregaría el amplio fin de semana de fiestas patrias. Por lo mismo, antes de ingresar al edificio municipal, Barra se dio el tiempo de conversar con los guías y empresarios turísticos que llegaron hasta el lugar y en compañía del concejal, Cristian Hernández, le dio una especie de garantía al grupo de que la situación se trataría sin alarmismos innecesarios; pero que ante los datos debían actuar con seriedad. En todo caso, Carlos Barra, permanentemente hizo llamados a la tranquilidad y que en Pucón todo seguiría funcionando con normalidad. 

 

Reunión del COE

Pero los escenarios convergerían pasados los minutos. Eso, porque Ojeda y el equipo de la Intendencia regional tomaron vehículos y se desplazaron desde Temuco a Pucón. Pero de camino el gobernador decidió hacer una transmisión en vivo en el que profundizó algunos conceptos como la prohibición de los dos mil metros desde el cráter; la normalidad del centro de esquí; el refuerzo del Ejército y el apoyo a los hospitales. La transmisión, en todo caso, fue motejada por algunos como “alarmista”; aunque solamente se limitó a reiterar los puntos que abordó en la conferencia de prensa previa. 

Así las cosas, pasadas las 19 horas, Ojeda y su equipo se unieron al Consejo Operativo de Emergencias (COE) que sesionaba en la alcaldía. Y ahí fue el turno del experto Fernando Gil, jefe del Observatorio Vulcanológico de Los Andes del Sur (Ovdas). Gil, quien trató de simplificar su discurso técnico; explicó que el volcán había elevado sus niveles de actividad sísmica y el tremor (movimiento del magma) se hacía más intenso. A juicio del científico, esto se debería a que se generó una costra al interior del conducto del volcán que hace que se produzca una mayor presión al interior de la cavidad. Gil ponía el ejemplo de una botella de Coca Cola que se mueve y este movimiento podía hacer que el líquido saliera con fuerza (por el gas) o de manera más controlado. En todo caso, el experto señaló que si bien las condiciones eran similares a las que habían en febrero de 2015 (un mes previo a la erupción de ese año), los datos no daban para anticipar un evento de similares características. Pero que el desarrollo de la emergencia aún es algo incierto.

En el COE, en tanto, se acordó mantener las actividades comunales sin variación y se programó una segunda reunión para este martes a las 10 de la mañana. También se definió destinar a los efectivos del Ejército (que se apostarían en la base de Llafenco) para que resguarden el perímetro de los dos kilómetros para los guías y montañistas. 

Luego del encuentro del COE fue el turno de la reunión con los guías y empresarios. Siempre en el mismo tenor: un llamado permanente a mantener la calma y respetar las definiciones de las autoridades. Además de tener canales de comunicación claros; y que solo se debe atender a la información salida directamente desde las autoridades: la intendencia o la municipalidad. 

Posterior a eso, el alcalde enfrentó a los medios y formalizó el llamado a bajar los niveles de ansiedad. “Nuestra responsabilidad es mantener la tranquilidad y transmitirle a toda la ciudadanía que la comuna no sufre ninguna alteración”, explicó el jefe comunal, quien también confirmó de paso que las clases se mantienen de forma normal.

Sobre el impacto económico que la alerta podría tener por una eventual cancelación de reservas e intenciones de viaje de visitantes en las próximas fiestas, Barra señaló: “Ha sido una situación compleja porque justo es la fecha en que estamos preparándonos para un tremendo 18. Una tremenda semana con muchas actividades; pero por eso queremos decir a la ciudadanía que no estamos mintiendo. Estamos entregando la verdad. hay que estar tranquilos. La ciudad no sufre ninguna transformación, por lo tanto las actividades continúan exactamente igual como hasta ahora”. 

El gobernador Ojeda, en tanto, explicó que la idea no es provocar un daño a la ya compleja economía local y que el mensaje es que Pucón funciona en completa normalidad. “Pueden venir sin ningún tipo de inconvenientes o problemas a disfrutar de las fiestas patrias y las vacaciones a la comuna”, sostuvo y ante la consulta de si no resulta arriesgado tener a miles de personas esquiando en un volcán con alerta naranja, señaló: “Son decisiones complejas y difíciles. Algunas de las voces manifestaba que podríamos generar un cierto grado de alarma a propósito de la alerta naranja, pero también somos precavidos con una alerta naranja que nos mantiene mucho más en alerta y activados todos los servicios públicos, el municipio, los propios guías de montaña. Pero tampoco podemos matar a la única fuente laboral como es el turismo. Hay que ser equilibrados”.

Por ahora solo resta esperar y estar atento  los informes del Sernageomin. Pucón sigue normal, aunque con un ojo puesto en el Volcán Villarrica. No será la primera vez que pasa y, probablemente, tampoco sea la última.