Los detalles inéditos de la quiebra de la Pastelería Suiza

Deuda con la Tesorería alcanzaba los $80 millones y sumaban morosidades previsionales y sueldos, entre otros. Documento presentado en tribunales sostiene que los problemas partieron hace diez años.

El local de O`Higgins cerró sus puertas el pasado jueves 14 de noviembre. (Fotografía Rodrigo Navarro).

La noticia sobre la quiebra de la emblemática Pastelería Suiza en Pucón golpeó fuerte. Los comentarios en las diferentes redes sociales fueron marcados por opiniones que se dolían por perder un comercio tradicional en la zona. Pero aparecieron quienes ponían el acento en problemas económicos que se arrastraban desde hace varios años. Y si bien, no era lo suficientemente claros, sí entregaban algunas luces del problema vivido por la familia Pascual Ulloa, los controladores históricos. Pero donde las cosas están más claras es en la misma causa judicial de quiebra a la que este medio tuvo acceso.

La declaración voluntaria de quiebra fue presentada el pasado siete de noviembre en el Juzgado de Garantía y Letras de Pucón. Y en él, el abogado Raimundo Caballero Labarca, entrega los argumentos del por qué la sociedad Comercial Suiza Limitada se acogió a la Ley de Quiebras.  Los antecedentes entregados indican que los problemas para la empresa comenzaron, aproximadamente, hace diez años.

“Los problemas comerciales de la Empresa Deudora comenzaron hace aproximadamente 10 años, principalmente por un juicio laboral que se perdió, donde se tuvo que pagar $ 80.000.000”, se lee en el texto disponible en el sistema virtual del Poder Judicial, el mismo que a renglón seguido agrega: “Sumado a lo anterior los problemas de gestión de la Sociedad y otros factores hicieron que su estado de insolvencia fuera inevitable. Los últimos meses la empresa ha tenido que hacer grandes esfuerzos por pagar los sueldos de sus empleados, incluso pagándose los sueldos con dineros particulares de los socios, pero actualmente ya no es posible cumplir con sus obligaciones con sus trabajadores, proveedores y otros acreedores”.

El documento presentado por el abogado en representación de la sociedad señala, también, que la Tesorería General de la República (TGR), inició un proceso de cobranzas en el que ya les embargó un local comercial y un vehículo. De hecho, la causa agrega una serie de otros documentos, entre ellos un certificado del organismo estatal (la Tesorería) que certifica una deuda de $80 millones. 

“Por las razones señaladas anteriormente —expresan— Sociedad Comercial Suiza no se encuentra con la liquidez necesaria para atender al pago de sus deudas, situación por la que hace casi un año comenzó con los primeros incumplimientos de sus obligaciones y ya se han iniciado juicios laborales, de cobranza ante la Tesorería y diversos juicios civiles en su contra”.

Sumado a lo anterior, la empresa mantenía deudas previsionales, de seguro de cesantía y, también, con sus empleados. Con todo, la compañía reconoce su imposibilidad de poder cumplir: “En consecuencia, y atendido todo el tiempo transcurrido sin haber podido mejorar su situación económica, es que concurre a confesar su estado de insolvencia y poner a disposición sus bienes, para que con el producto de los mismos se proceda al pago de los acreedores”.

La presentación incluye un recuento de todos los bienes de la sociedad y también de los acreedores. Por lo mismo se espera la entrada al escenario del síndico de quiebras, quien será en definitiva el encargado de liquidar y pagar. Este medio trató de contactarse con los dueños de la Pastelería Suiza, pero no hubo respuesta.