Responsabilidad individual en la pandemia

Preocupación causó la semana que pasó el exponencial aumento de casos de coronavirus Covid-19 en Pucón. Se aumentó 26 positivos en menos de siete días. Y fue en ese momento que las críticas por una laxa barrera sanitaria y las voces que pedían una cuarentena para Pucón se hicieron escuchar fuerte en redes sociales.

Ahora y luego de que los números han vuelto poco a poco a lo que ha sido la “normalidad del virus en Pucón”, con uno o dos casos cada dos días y que la trazabilidad aún no se pierde, creemos que es necesario poner los elementos en perspectiva. Los focos más complejos, pareciera, se dan por descuidos y conductas arriesgadas de personas que siendo positivas sin saberlo o a la espera de examen tienen actitudes y posiciones fuera de toda recomendación dicha desde que esto partió en marzo.

En segundo término, es evidente que tenemos un problema con las personas que vienen de fuera de Pucón, ya sea para hacer uso de segunda vivienda o por trabajo. También han habido contagios de puconinos que han debido trasladarse a otras ciudades por razones laborales y es ahí donde han contraído la enfermedad.

Entonces, y a la luz de los datos y las opiniones de personas que están en la primera línea, como el director del Cesfam Pablo Flores, es recomendable presionar por una barrera o cordón sanitario efectivo, donde el control sea al 100% y no solo aleatorio. Pareciera que, por ahora, una cuarentena para Pucón sería una medida desproporcionada que las autoridades no tomarán. Esperemos en Dios nunca sea necesaria.

Pero más allá de eso, se echa de menos la responsabilidad personal. O al menos un llamado a la responsabilidad individual de cada ciudadano. Es necesario que cada puconino o residente en nuestro amado pueblo entienda que la primera barrera de entrada del virus somos nosotros mismos. Debemos ser cuidadosos con las medidas de distanciamiento social, lavado de manos, uso de mascarilla y en la medida de lo posible quedarse en casa. Por lo mismo, creemos que sería muy validada una campaña que apuntara a eso. A recalcar las responsabilidades y deberes personales para afrontar el virus. Eso, porque se entiende que debemos comportarnos como adultos responsables y no como niños que solo escuchan y obedecen a regañadientes cuando el “papá Estado” está con una vara para corregirnos. No corresponde.