Pese a restricciones y el peligro por la creciente actividad volcánica, pesquisan a personas en el cráter del Villarrica

Video viralizado muestra a un grupo en la cima del macizo en el momento de una emisión de material particulado. Desde la municipalidad informaron de sumarios sanitarios por realizar una actividad en medio de la cuarentena por Paso 2. Ascensos por eclipse peligran.

VIRALIZADO.- Este es parte de un video vitalizado durante la tarde de este sábado en el que se muestra a un grupo de personas en el cráter del Villarrica al momento de una emisión de material. (Imagen Twitter @cfariasvega).

Las imágenes fueron impactantes. A eso de las seis de la tarde, el geofísico de la Universidad Católica de Temuco, Cristian Farías, subió a su cuenta de twitter, un video de un grupo de personas en el cráter del Volcán Villarrica justo en el momento en el que el macizo emitía uno de sus pulsos de ceniza y gases que han marcado su comportamiento desde julio pasado. Y el video, que se viralizó rápidamente, transparentó un complejo escenario: pese a las recomendaciones de no acercarse al cráter, igual siguen subiendo personas que arriesgan sus vidas para subir hasta la cima.

Y aunque no está claro si el video subido por Farías correspondía a un ascenso de este fin de semana, desde la municipalidad indicaron que pesquisaron a personas que bajaron del cráter este sábado y, hasta el cierre de esta edición, ya se habían cursado cuatro sumarios sanitarios a los “aventureros” por quebrantar la cuarentena de fin de semana por Paso 2 en la que se encuentra Pucón en el contexto de la pandemia del coronavirus.

Contactado Cristian Farías sobre el peligro al que se exponen las personas que llegan al cráter en estas condiciones, fue enfático en señalar que es una situación con un peligro evidente por los piroclastos y por exponerse a gases potencialmente peligrosos. “Las personas que suben al cráter del Volcán Villarrica cuando está en alerta amarilla con una restricción de 500 metros se están exponiendo. El problema de estas semanas es que hemos visto explosiones que han sido más fuertes de las que le hemos visto al volcán en muchos años y eso complica porque el problema es que ocurren bastante seguido y dejan muchos restos de rocas, piroclastos, muy cerca del borde del cráter”, explica el experto, quien agrega: “Si alguien está allá arriba y lo pilla una explosión más o menos fuerte puede pasarlo muy mal porque puede recibir objetos rocosos a altas velocidades y esas cosas se sienten como bala”. 

El punto es que la posibilidad de un accidente y desencadenar una tragedia existe: “La duda es, ¿los turistas saben exactamente a qué se están exponiendo? ¿Les están contando realmente qué pasa? ¿Los guías han visto sobre el cómo enfrentarse a esto? La experiencia indica que no”.

Según Farías, el volcán no había presentado este comportamiento en mucho tiempo. “Este es el momento para no desafiar al volcán y no ir en su contra”, concluye.

En todo caso, el tema mantiene en alerta a las autoridades. Esto, porque si bien la posibilidad de una erupción inminente no es clara por ahora; es evidente que el volcán está alterado y se justifica que la alerta esté en amarilla. Por lo mismo es altamente probable que el tema sea mirado con mayor atención aún por quienes están a cargo de la seguridad en la región y hay una posibilidad de que el volcán sea cerrado para todo tipo de ascensos.

El factor eclipse

Otro elemento que se ve con detención es la publicitada acción de las agencias de subir al volcán el próximo 14 de diciembre para observar el eclipse desde el cráter. De hecho, en internet hay publicidades del servicio de parte de empresas locales que ponen tarifas de más de $600.000 por persona. El punto es que quienes están a cargo en el ámbito local del tema han señalado que los guías homologados y autorizados podrían subir ese día. Lo cierto es que es algo que aún está en la incertidumbre.

Janet Medrano, encargada regional de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), acota que es un tema que no está zanjado, pese a la comercialización del producto. “Tanto el factor sanitario como el factor riesgo por actividad volcánica nos han tenido en vilo todo este tiempo. Porque si el volcán aumenta la condición de actividad que ha manifestado hasta ahora, es probable que haya que tomar una determinación al respecto”, sostiene y luego agrega: “Hemos reiterado por todos los medios posibles que tanto Sernageomin como nosotros, desde que se instauró la alerta amarilla hemos planteado que es fundamental tener una distancia de seguridad de, a lo menos, 500 metros del cráter. Eso no puede variar hasta que no varíe la actual condición del volcán. La gente que sobrepasa ese punto se expone a una situación de peligro”.

El video en Twitter