Sin Navidad y con programas en riesgo: el presupuesto municipal sigue en rojo y con millonario déficit

La posibilidad de no renovar contrato a trabajadores a honorarios es real. Concejal DC, Omar Cortez, pide que las decisiones sean tomadas e informadas a la brevedad.

DEFINICIÓN.- La definición sobre el futuro de un centenar de trabajadores a honorarios debe tomarse, según el concejal Cortez, la primera quincena de noviembre.

“No tenemos hoy en día las condiciones necesarias y adecuadas para poder adquirir estos regalos de Navidad”.

Las palabras del Director de Desarrollo Comunitario (Dideco), Eduardo Pino, marcaron las redes sociales de la municipalidad el pasado martes. Pero más allá de la imposibilidad de financiar más de 5.000 regalos de navidad para los niños de la comuna y marcar el fin o, a lo menos, una pausa en una actividad tradicional de la comuna; el video de Pino ponía el énfasis en una realidad que ha golpeado fuerte a la administración pública local: el millonario déficit generado por la crisis económica que trajo la pandemia. El funcionario, además, daba luces de una situación que tiene de cabeza a los directores de la entidad: la posibilidad de terminar o reducir programas desarrollo es real, lo que trae un complejo efecto —además del social— que tiene que ver con la no renovación de contratos a honorarios. Es decir, aumentar las cifras de desempleados en la comuna lo que podría ser catastrófico tomando en cuenta el complejo escenario que vive la economía local con una industria turística prácticamente en el suelo.

Es en ese contexto que La Voz… tuvo acceso al último informe trimestral sobre las finanzas municipales y la conclusión es lapidaria. El déficit presentado en el primer trimestre se mantiene en un poco más de $1.000 millones. Esto a tres meses (el informe de septiembre) de terminar el año 2020. “De acuerdo a lo anterior, el presupuesto de los ingresos municipales presenta un comportamiento negativo de ingresos, es decir, una disminución de estos, que de acuerdo a lo proyectado el 31 de diciembre de 2020, presentará menores ingresos a los inicialmente presupuestados, por la suma de $1.177.209.000 aproximadamente”. Es decir, la municipalidad contará con más de $1.100 millones menos que lo que proyectó a principios de año para sus gastos. Todo un problema de plata.

El concejal de la DC, Omar Cortez, plantea que la situación es compleja y que la posibilidad de recortar personal es cierta. “Necesariamente en la cuenta de personal municipal, cualquiera sea su contratación, debiese producirse una rebaja mínima de mil millones de pesos. Y eso se consigue solo rebajando sueldos o desvinculando a personas”, enfatizó el edil de la DC. El punto es que, según él, el recorte debiera ir por los honorarios (el eslabón más delgado de la cadena) que desarrollan labores en los diferentes programas gubernamentales en los que el municipio aporta con sueldos e insumos.

Según Cortez, la administración pública debe dar señales antes del 15 de noviembre sobre el camino a seguir y no dilatar más decisiones y acciones en este tema: “Hubo una decisión política del alcalde de no desvincular personas al inicio de la pandemia y que fue, de alguna manera, respaldada por el concejo, pese a que Julio (Inzunza) pretendía descontar a honorarios y hacer esto antes, pero al no variar la realidad se nos agotan los tiempos. Yo creo que estamos a tiempo de poder informar decentemente y poder buscar, en conjunto con esos honorarios, alternativas.

Visión municipal

Si bien desde la municipalidad no se refirieron formalmente al tema, algunas fuentes consultadas señalan que si bien el problema existe, en este tiempo trabajan para llegar a soluciones que no pasen por dejar sin trabajo a las personas. Eso, aunque en los hechos no se trataría de despidos efectivos, ya que los contratos a honorarios se renuevan año a año y este 2020 la fecha tope es el 15 de diciembre. Es decir, en rigor no se trataría de despidos, sino que de término de contratos.

El punto —explican— es que debido a la crisis el presupuesto municipal ha debido apretarse al máximo para no dejar sin la fuente laboral a unas cien personas que son quienes están bajo la modalidad de honorarios. Por ahora hay dos elementos que están claros. El primero es que ningún trabajador a honorario iniciará actividades en enero próximo sino tiene un contrato formalizado. Lo segundo es que se buscará implementar un reglamento de prestadores de servicio para que los sueldos sean acordes a las actividades que se realizan y no existan diferencias tan amplias a labores similares.

Con todo, la situación es compleja y si bien existe la conciencia de que se deben hacer ajustes; también hay un área social que los programas cubren y que no se pueden obviar, sobre todo en un año electoral.