Nuevo plazo para el casino Enjoy

Ya van a ser tres años desde que la empresa Enjoy se adjudicó la nueva licitación del casino de Pucón. Y la verdad es que desde ahí mucha agua ha corrido bajo el puente. Desde problemas administrativos y técnicos, pasando por un “estallido social”, una pandemia e, incluso, una reorganización judicial que terminó con los históricos controladores de la compañía con un porcentaje menor de acciones. Y todo esto no es poco.

Pero el tiempo sigue corriendo y la promesa de una nueva construcción para la sala de juegos, de la remodelación del Gran Hotel Pucón y de los tres mil millones anuales para la municipalidad, nada. Y se puede entender por todo el contexto que vivimos, pero más allá de cómo valoremos la acción municipal al jugársela el todo por el todo con el “socio estratégico” número uno de Pucón; es necesario que este tema se zanje a la brevedad.

Y es en ese contexto que se ve algo de luz en el proyecto que envió el gobierno y que le amplía el plazo en seis meses a la industria, y en particular a Enjoy, para llegar a puerto con sus proyectos. Y lo anterior, independiente de que el resto de la industria se haya opuesto por considerarlo un traje a la medida de la empresa que controla Pucón.

El punto es que como comuna ya no podemos seguir esperando que esta inversión se materialice. La pandemia y los confinamientos generaron una crisis que en Pucón caló más hondo que en el resto del país (por nuestra dependencia a la industria turística) y por lo mismo necesitamos que la inversión privada impulse la reactivación de nuestra economía. Y en ese contexto podrá gustarnos o no el cómo se hicieron las cosas, pero la gran inversión (US $17 millones) que se proyecta debe necesariamente llevarse a cabo. Es más, así como están las cosas es necesario atraer nuevas inversiones de este tipo y reactivarnos; siempre, por cierto, con respeto a nuestras altas demandas ambientales y de control social que los mismos puconinos nos impusimos.