Conveniencia del pase de movilidad

El fin de semana que recién pasó el Presidente Sebastián Piñera anunció el denominado “pase de movilidad”; el que, en los hechos, es un documento que habilita a las personas para desplazarse en comunas en cuarentena con la condición de que hayan completado su proceso de vacunación más 14 días; que es lo que se demora el organismo en producir anticuerpos una vez inoculados con las dos dosis.

Y más allá de la controversia levantada —principalmente por el Colegio Médico (organismo que ha estado en permanente pugna con el Gobierno), quienes apuntan a que la política es un despropósito por el gran número de contagios diarios de Covid-19 que se presentan en el país— la decisión va en el mismo sentido de países europeos que están liberando las restricciones a aquellos que están inoculados.

Como medio valoramos y apoyamos la decisión. Esto, porque entendemos que la responsabilidad individual debe estar por sobre el control de Estado en una serie de determinaciones que tienen que ver con situaciones tan personales como si decido vacunarme o no. O cuidarse del contagio o exponerse y exponer al resto. 

El tema es que, se supone, somos una sociedad adulta que no debería necesitar de niñeros que nos cuiden y controlen en torno a lo que hacemos o dejamos de hacer para cuidarnos. Sobre todo cuando la disponibilidad de vacunas existe y las recomendaciones para protegernos las conocemos prácticamente de memoria. 

A lo anterior hay que sumar que la política de las cuarentenas y encierros si bien funcionó en un principio, pasado más de un año y medio desde que se desató la pandemia en el país; ya no tiene los mismos efectos. Basta ver los números con los que entran las comunas a los confinamientos y cómo salen: generalmente con mayores contagios (Villarrica y Temuco son el ejemplo más cercano). Todo esto, sin contar el enorme daño que le hacen a la salud mental y a nuestra economía local, la que probablemente ya no resista una nueva medida de este tipo. 

Por lo mismo, el llamado de esta editorial es poder adoptar una posición de ciudadano responsable y adulto. Lo primero, vacunarse cuando corresponda y luego mantener los cuidados necesarios y conocidos. No podemos hacer menos para poder seguir viviendo y callar a los agoreros del miedo que se pasean en matinales y que, pareciera, lo único que buscan es encerrarnos y empobrecernos.