Clausura de discoteque Kamikaze podría terminar en tribunales

Concejo decidió cerrar el popular centro nocturno. Informe municipal y carta de reclamo de vecinos fueron determinantes para la decisión.

Por Rodrigo Vergara

La situación es verdaderamente compleja. Y algo confusa. Eso, porque la decisión tomada por el concejo municipal el pasado martes de clausurar la discoteque Kamikaze podría terminar, incluso, en tribunales.

La historia parte con una carta hecha llegar hasta la municipalidad por la junta de vecinos del sector El Claro. En ella se entregan una serie de antecedentes en contra del centro nocturno y se solicita, directamente, que no se le renueve la patente al local y enumeran una serie de situaciones que para ellos son insalvables. Entre éstas se cuentan: ruidos molestos por los altos decibeles de la música, riñas constantes en las afueras, estacionamientos insuficientes para la cantidad de gente que recibe, botellazos a las casas y vehículos de los vecinos durante las noches de fiesta, entre otras cosas.

La carta fue recepcionada en la administración pública local el pasado 13 de junio y ocho días más tarde una comisión de la municipalidad visitaba el lugar y emitía un informe que, a la postre, fue lapidario para Kamikaze.

Espacio Disponible

El documento municipal partía con un dato relevante: el local no tiene recepción de obras municipal. Y luego de eso enumeraba una serie de problemas. Y entre los más complicados se contaban: inestabilidad en la estructura de la techumbre, lo que sumado al peso de las luces y elementos de sonido podrían hacerla colapsar en caso de sismo; el mismo problema presentaba la terraza y las instalaciones eléctricas deficientes.

Con estos antecedentes y la solicitud de los vecinos, el concejo municipal no sólo decidió no renovar patentes, sino que derechamente clausurar el complejo perteneciente a la empresa Comercial Vientos del Sur. Todo esto sin que la compañía tuviera la posibilidad de subsanar las observaciones realizadas por la comisión municipal.

Lo anterior, obviamente, tiene con una alta molestia al administrador del recinto Valentín Villagrán, quien al hablar con La Voz…, anuncia de entrada que el informe parte con un dato equivocado: el local donde funciona Kamikaze sí tiene recepción municipal de parte del Departamento de Obras. De hecho lo tiene a la mano y, en efecto, hay un documento que acredita la recepción con fecha 11 de febrero de 2014 con número de certificado 0004.

“Nosotros tenemos la recepción definitiva del local. El local cuenta con observaciones (se refiere a las realizadas en la última inspección) y nosotros contamos con una lista que se está subsanando. En este minuto tenemos gente trabajando para tener el local en condiciones de operar y atender al público de la manera que lo hacemos siempre”, explica Valentín Villagrán, administrador del recinto, quien agrega que el tema ya está en manos del área legal de la empresa que representa.

Según se supo y confirmaron diversas fuentes a este medio, si bien el cierre debía hacerse efectivo a partir de este 26 de junio, el decreto alcaldicio, hasta el cierre de esta edición, aún no estaba firmado ni oficializado.