Curarrehue, el lugar donde el Trancura se transforma en una cloaca

Siete tuberías descargan el agua servida directamente al río. La mugre, fecas y malos olores son evidentes, así como también el aporte al ya saturado Lago Villarrica. El alcalde dice que está en proceso un estudio de prefactibilidad para una planta de tratamientos y que la solución podría llegar en alrededor de tres años.

 

Por Rodrigo Vergara/ Fotografías y dron Ignacio Sepúlveda

 

Alcantarillado que cae a metros del estadio municipal.

Pareciera irreal, pero no lo es. Da la impresión que se retrocede 20, 30 ó 40 años, pero no es así. Es en pleno 2018 y pasa a escasos 40 kilómetros de Pucón. En la vecina Curarrehue, en donde todas los desechos orgánicos, fecas, basura humana, caca (y todos los nombres que se le quiera poner) de la comunidad van a dar al Río Trancura, uno de los principales afluentes del Lago Villarrica, declarado saturado de contaminaciónpor un decreto firmado en el anterior Gobierno. O sea, literalmente, Curarrehue defeca en el Trancura.

Y el problema se genera, principalmente, porque si bien las cerca de 800 viviendas que hay en la zona urbana de Curarrehue (2.800 habitantes) están conectadas a un sistema de alcantarillado, no existe un planta de tratamiento de aguas servidas que pueda trabajar los desechos y aprovechar los elementos que se pueden desprender de ellos. Lo que hay en el pueblo cordillerano son siete puntos de descargas (algunas visibles, otras no) en lugares específicos, en los que, a través de tuberías, el agua sucia cae directamente al Trancura. Así las cosas, es cuestión de esperar algunos momentos para divisar en el río papel higiénicoa medio deshacer y otros elementos propios de un país en el más completo abandono y subdesarrollo. Eso, sin contar la basura que se acumula en la ribera del curso de agua. En definitiva, Curarrehue es un pueblo que le da la espalda al río y, aparte de ensuciarlo, a simple vista se nota que no le saca nada de provecho turístico o social.

Al menos así lo cree Luis Martínez, vecino y comerciante de la ciudad, quien, además, pone énfasis en otro elemento que complica la vida de los habitantes del pueblo: los malos olores. “Principalmente es la mala imagen que da Curarrehue porque esto llega todo a Pucón. Todo al lago y todos sabemos como llega la gente en verano a Pucón y se baña en el lago.En el verano los malos olores son demasiado, principalmente, en el estadio y cancha El Bosque. Es lo más complicado”, dice Luis Martínez. Y en efecto, pese a que el equipo de La Voz…, estuvo durante la primera semana de septiembre en el lugar, el aroma pútrido a veces calaba los sentidos.

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El alcalde de la localidad, Abel Painefilo, se declara un conocedor de la situación y explica que trabaja para solucionar lo más pronto que se pueda el problema.De hecho, anuncia que está en diseño el anteproyecto para la futura planta de tratamiento de aguas servidas de la comuna.

“Nosotros hemos planteado desde la municipalidad siempre nuestra voluntad para resolver el tema de la descarga del alcantarillado al Río Trancura. Y no pudimos hacerlo anteriormente porque los años en que procuramos trabajar el proyecto de planta de tratamiento, lo que sucedió es que el APR (Comité de Agua Potable Rural) tenía derechos sobre tres litros por segundo de agua.Y eso significa que no se puede diseñar una planta para tres litros por segundo porque es una planta muy pequeña. Lo que el área urbana demanda actualmente son 20 litros por segundo”, explica el alcalde, quien agrega que en el último tiempo han logrado regularizar los derechos de agua necesarios para que una eventual planta de tratamiento funcione. Por lo mismo, se encuentran en etapa inicial del proyecto.

“Hoy —explica el edil— tenemos ingresado a la subdere (Subsecretaría de Desarrollo Regional) un estudio de prefactibilidad de saneamiento sanitario para Curarrehue. ¿Qué va a decir ese estudio de prefactibilidad? Va a definir la planimetría actual del alcantarillado, va a definir cómo se van a unir las siete descargas a un punto común,la localización del terreno donde se va a construir la planta y se va a definir también el tipo de planta que necesita Curarrehue”.

Es decir, el estudio de prefactibilidad sería el mapeo total de la solución para que la comuna cordillerana deje de botar sus desechos al Trancura. El punto es que la solución final, si es que logran captar los recursos, podría estar en tres o cuatro años. Pareciera que mucho,si se relaciona a la situación que vive por estos días la cuenca del Villarrica.

Sobre los valores totales del proyecto, Painefilo aclara que aún no hay claridad sobre ese tema: “Se usan distintos tipos de tecnología y lo que nosotros queremos es que la planta se lo más ambiental para nosotros. No nos queremos cargar tanto al uso de químicos,sino que queremos irnos por otro camino para el tratamiento de las aguas servidas”. La idea, según el alcalde es también poder incluir a la localidad de Catripulli y sus 300 viviendas que desaguan en pozos negros o fosas sépticas.

En todo caso, el alcalde Painefilo señala que el tema no es “tan alarmante”, ya que existen estudios que dicen que el aporte de

Alcantarillado que cae directo al Trancura

 Curarrehue a la contaminación de la cuenca por nitrato y fósforo (los elementos que se miden para declarar el lago saturado) está en el uno por ciento del total de los aportes de otras fuentes de contaminación difusas y puntuales: “No es un gran porcentaje. No es tan alarmante, pero a nosotros nos interesa contaminación cero al río para recuperar el río para el uso normal y también para las actividadesproductivas de orden turístico que las familias de la localidad quieren hacer en el río. Ahora tenemos que darle la espalda al río. No le damos la cara porque lo estamos contaminando. Como que lo estamos escondiendo al río y eso es una tremenda dificultad”.

Si bien los estudios a los que se refiere Painefilo son reales e indican que el aporte del alcantarillado de Curarrehue a la contaminación de la cuenca del Villarrica con nitrato y fósforo es del uno por ciento en promedio con ambos elementos, Víctor Durán, quizás la persona en la zona que más conoce del problema de contaminación en el Villarrica, explica que no hay que minimizar el problema, ya por un lado los datos que maneja la seremi de Medio ambiente son teóricos y que tampoco se considera el fosfato (otro contaminante) que va a dar al río por el uso de detergentes.

“Efectivamente no está claro cuánto emiten esas descargas. Son datos teóricos, pero no se consideran el uso de detergentes con fosfato. Tiendo a pensar que es mayor a lo que calcula seremi”, dice Durán, quien agrega: “Los porcentajes es un tema a darle vuelta.El uno, dos o tres por ciento puede ser relevante en el lago para la aparición del bloom. Yo creo que es más, pero puede hacer la diferencia para la no aparición de los bloom”.

O sea, según Durán, cualquier aporte o resta de elementos contaminantes podría ser relevante en la floración de las algas en el lago, el mayor síntoma de saturación que muestra el Villarrica, principalmente en verano y que se han estado ampliando a otras épocas del año. Estas algas, según estudios científicos, son potencialmente peligrosas para la fauna del lago y también para los bañistas.Además, hay que agregarle los coliformes fecales relevantes en el equilibrio de la fauna y flora del río.

Pero hay otro elemento que agrega Víctor Durán: “Cualquier descarga sobre cien habitantes debe tener planta de tratamiento por ley”.Es decir, de acuerdo a las palabras de Durán, Curarrehue está fuera de la ley.