Carta abierta de la directora de obras: acusa que se la convirtió en una “moneda de cambio” en medio del juego del poder

Lorena Fuentes hizo llegar una misiva a la redacción de La Voz en la que hace sus descargos luego del polémico reportaje de Chilevisión sobre el “boom inmobiliario”. Sostiene que se encuentra en un “fuego cruzado” y que las distintas autoridades que han opinado prefirieron ser populares y “cobrar para sus intereses” en vez de ayudar a tener una visión más global del problema.

Lorena Fuentes en la emisión del polémico reportaje de Chilevisión.

La directora de Obras de la municipalidad, Lorena Fuentes, hizo llegar a nuestra redacción una carta abierta a la comunidad puconina. La única condición es que este medio la publique íntegramente, a lo que se accedió por el valor periodístico del testimonio de quien aparece, por estos días, en medio de una polémica, luego del reportaje de Chilevisión por el “boom inmobiliario” en la comuna. Entre otras cosas, acusa que se la convirtió en una “moneda de cambio” en medio del juego del poder.

A continuación la carta íntegra de la profesional a cargo de la Dirección de Obras Municipales (DOM):

 

A todas las personas de Pucón:

Por los años dedicados a servir en esta comuna con dedicación y responsabilidad, quiero compartir con ustedes que mi primera decisión post emisión del reportaje de ChV y la seguidilla de declaraciones y todas las menciones injustas de distintos cargos políticos, fue no hacer nada, lo que a simple vista parece ser lo más fácil, pero algunas veces es lo más difícil. Los funcionarios públicos tenemos una exposición que exige un nivel de tolerancia diferente, es parte del traje que viene incluido cuando aceptamos el cargo, pero viene escrito en letra chica.

Si bien mis respuesta fueron correctas y técnicas, con frecuencia no son del todo comprendidas por la población y ahí es donde los cargos políticos ingresan para deshonrar a los funcionarios.

Hoy me encuentro en medio de un “fuego cruzado”, como muchas otras ocasiones en todo este tiempo, pero esta vez a consecuencia de enviarme a una entrevista de más de 30 minutos, que finalmente se redujo a lo emitido en un reportaje en horario prime a nivel nacional, en un asunto que ya el periodista evidenció como polémico cuando solicitó la participación del municipio.

Una vez emitido el reportaje, la planificación de la comuna y de la intercomuna, los tacos, los humedales, la postergación de permisos, todo es parte de un juego de poder, donde me están convirtiendo en la “moneda de cambio”, con una injusta exposición de mi persona en los últimos días, por lo que no me queda más que ejercer mi derecho a contarles la verdad:

Como funcionaria, debo cumplir con todos las normas, en forma imparcial y objetiva, dejando de lado lo que opine en lo personal, pues las leyes no las hago yo. Si no cumpliera con ese deber impuesto, me expondría a sanciones y expondría al municipio a demandas. Algunos cargos políticos han hecho manifestaciones públicas en las que no me mencionan por mi nombre, pero si mencionan el cargo en el que me desempeño. No estoy dispuesta a soportar esa bajeza, que la comprendo desde la desesperación que produce la envoltura en juegos políticos, de los que nunca he sido parte y a los que no me voy a prestar, para ningún bando, ese no es mi estilo ni lo va a ser nunca.

 

“Una vez emitido el reportaje, la planificación de la comuna y de la intercomuna, los tacos, los humedales, la postergación de permisos, todo es parte de un juego de poder, donde me están convirtiendo en la “moneda de cambio”, con una injusta exposición de mi persona en los últimos días”

 

Con ilusión y quizás algo de ingenuidad, habría esperado que las distintas autoridades que han opinado, se ocuparan estratégicamente de la problemática en su raíz, para ayudar a discernir a qué prestar atención en medio de tanta turbulencia, pero han preferido ser “personas populares” y terminan cobrando para sus intereses, sin ocupar sus respectivas plataformas de poder para ayudar a tener una visión más global de la situación y las posibles soluciones a corto, mediano y largo plazo.

Para no enredar más el tema, es importante que los ciudadanos de Pucón tengan a lo menos, claridad en la información de algunos aspectos:

— La municipalidad no goza de plena autonomía para postergar los permisos de construcción, requiere de un informe favorable del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a través de su secretario regional. El retraso en las respuestas a las presentaciones efectuadas por el municipio no tienen que ver con mi “mayor o menor” compromiso o si coinciden o no mis vacaciones, eso es banalizar en demasía una resolución que no está en mis manos, y sólo es cosa de revisar la situación con el proyecto del casino de juegos, donde han transcurrido ya 5 meses sin una respuesta, y nuevamente me colocan en el fuego cruzado. Relatar los pormenores administrativos que dan cuenta de mis acciones no es el objetivo ahora.

Mientras en el resto del país se dictan con cierta frecuencia postergaciones de permisos selectivos, que es lo que acordó el concejo, en nuestra Seremía de vivienda esta petición no ha encontrado eco. Ahí ha faltado visión y voluntad política para no coartar la intención consensuada del concejo, y con ello delegar la responsabilidad en las autoridades locales, pues claramente la postergación de permisos no es la solución definitiva, pero sí un tanque de oxigeno.

— Ante la pregunta de si podemos modificar el Plan regulador comunal, la respuesta es sí, pero no podemos ampliar la superficie a normar, porque el plan regulador intercomunal ese mismo del 1978, es nuestro “plan paraguas”. O sea, toda la actual periferia de Pucón urbano no puede ser regulada o planificada porque el plan regulador intercomunal no la incluye dentro de sus límites vigentes pese a lo anacrónico como instrumento.

Una de las grandes limitantes de esto, a propósito de los “tacos”, es que limita las posibilidad efectiva de proponer una vialidad que verdaderamente desahogue a Pucón del atochamiento vial.

— ¿Se está modificando el plan regulador comunal? El municipio junto con el MINVU comenzó un estudio de modificación por el año 2007, con altibajos de toda índole: términos de contratos, procesos administrativos lentos, entrada en vigencia convenio OIT 169 (consulta pueblos indígenas) no contemplado en la consultoría, modificación del plan regulador intercomunal (2014) donde se excluyeron las localidades de Caburgua y Villa San Pedro, pese a estar éstas en el proyecto de modificación del plan regulador comunal que se llevaba en forma conjunta con el MINVU, y más. Curiosamente, hoy nadie parece recordar aquellas vicisitudes salvo yo, en una amnesia crónica colectiva, quizás porque nunca se involucraron en ello.

 

“Con ilusión y quizás algo de ingenuidad, habría esperado que las distintas autoridades que han opinado, se ocuparan estratégicamente de la problemática en su raíz, para ayudar a discernir a qué prestar atención en medio de tanta turbulencia, pero han preferido ser ‘personas populares’ y terminan cobrando para sus intereses, sin ocupar sus respectivas plataformas de poder para ayudar a tener una visión más global de la situación y las posibles soluciones a corto, mediano y largo plazo”.

 

Una vez que Contraloría emitió las observaciones del plan regulador intercomunal en julio de 2018, frente a este escenario anunciado a la ministra en mayo de 2017 donde estuve presente, se propuso trabajar en un proyecto de “normalización” del actual plan regulador comunal, lo que vendría siendo más o menos una actualización normativa, incorporando normas urbanísticas que el actual plan no considera, por ejemplo la densidad habitacional, determinante en cuanto al crecimiento de la segunda vivienda.

— ¿Qué decir del MOP, durante años sin ejecutar una alternativa vial para la intercomuna? Algunos recordarán los estudios de la alternativa lado norte, actual y segunda faja. Aún son sólo estudios.

Existiendo aún tantos aspectos estructurales de la institucionalidad chilena que impiden que el “sentir de la comunidad”, y el de todos,  se vea materializado, la dinámica política crea un juego de distorsión interna de sus visiones individuales, y busca un indicio revelador de último minuto, que hoy se está personificando en mi contra, como si mi degollamiento público fuese el cambio radical que requiere Pucón, para que sus humedales reverdezcan, desaparezcan las construcciones, los proyectos de parcelaciones de agrado ya no sean atractivos, los autos se transformen en peatones, y los miles de visitantes que a diario ingresan a la zona lacustre en verano, cambien el auto particular, por una bicicleta y mochila al hombro para comenzar una caminata recreativa desde el cruce en Freire. Ya me lo advirtió un buen amigo, muchas veces no se conoce lo que uno significa para los demás. No alcanzo a comprender por qué podrían querer mi piel para arroparse.

En el reportaje de CHV la jefa de la DDU del ministerio expresó que Pucón era víctima de su propio éxito, yo haría una variación, y diría que la trampa del éxito de Pucón es no saber hacer la lectura precisa para identificar y consensuar los cambios radicales que se deben ejecutar.

Pueden seguir esperando  de mí lo de siempre, compromiso, esfuerzo y dedicación, como ha sido lo habitual, para contribuir con los retos que la actualidad impone, deseando el mejor de los futuros para todos, pero a cada uno lo que cada uno debe y puede dar.

 

Lorena Alejandra Fuentes Espinoza

Arquitecto

Directora de Obras municipalidad de Pucón