Condenado por homicidio y descuartizamiento escribió desde la cárcel: “Sigo llorando por el daño que hice a su familia, a sus hijas”

Matías Ignacio Díaz Osorio fue sentenciado a 12 años de presidio efectivo. La carta está integrada al proceso penal y en ella asegura que no quiso matar al artesano y fabricante de tinajas de madera Manuel Núñez.

La semana que recién pasó el Tribunal Oral en lo penal (TOP) de Villarrica condenó al joven Matías Ignacio Díaz Osorio por el homicidio y posterior descuartizamiento de Manuel Gustavo Núñez Rojas, hecho que golpeó a Pucón y al país y que ocurrió entre la noche del 9 de mayo y la medianoche del día siguiente de 2017 en el sector de Quelhue. Y luego de pasado dos años del hecho; el que incluyó la búsqueda de la víctima, la detención y el proceso judicial del victimario; se conocen algunos detalles de la causa. Y una de ellas, una carta enviada desde el interior del penal de Villarrica de parte del ahora condenado, en el que entrega algunos detalles del hecho y pide perdón a la familia.

La misiva fue enviada en octubre de 2017 y el objetivo principal de la misma era pedirle a la defensoría penal pública que retome su defensa. Pero más que eso, Díaz Osorio apela a los sentimientos y asume, tal como sucedió, que será condenado. En ese tiempo decía temer por su vida. “Tengo miedo de mi vida, me quieren matar en muchos lugares. Yo sé que me van a condenar. Quiero hacer lo correcto y pagar por lo que hice a Manuel. Le pido a Dios para que me defienda en la vida, quiero la oportunidad de pedirle perdón a la familia”, se lee en la misiva escrita a mano y con algunas faltas de ortografía. En todo caso, la oportunidad de pedir perdón a la familia la tuvo en el mismo juicio, el que cerró el proceso con las palabras del imputado, las que usó para pedir perdón a los familiares del asesinado Manuel Núñez.

La carta entrega también detalles del hecho y explica, desde su visión (y se entiende su conveniencia) lo ocurrido la noche del crimen: “Yo no quise matar a Manuel. Nunca imaginé que sucedería. Me asusté mucho cuando manuel me apuntó con el arma. Me dio pánico, no quería que abusara de mí. Entré shock…”.

Matías Díaz asume, también, el daño causado a los familiares. “Sigo llorando por el daño que hice a su familia, a sus hijas. Yo sé que se siente perder a la persona que uno ama. Sigo con el dolor y la mala sensación de cuando perdí a mi mamita. Tuve muchas razones para entregarme, ser hombre y enfrentarme a mis actos pasados”, dice y agrega: “Yo no soy un psicópata, ni un sicario como dice la familia. Siempre he trabajado por mis cosas. Doy batallas por lo que amo y no quiero mi derrota porque quiero salir, olvidar y vivir con mi familia”.

De acuerdo a la acusación patrocinada por el fiscal Jorge Calderara, la que terminó en la condena del joven, Matías Díaz, mató de un balazo en la cabeza a Núñez y luego desmembró el cuerpo para ocultar el hecho. También siguió con la actividad del fallecido que era la venta de tinajas de madera.