Presidente local de los profesores: “No queremos que el movimiento se tiña políticamente”

Casi al fin de la tercera semana del paro docente, Eligio Salamanca responde sobre el fondo de las solicitudes y los efectos en la comunidad de los días sin clases.

(Fotografía Rodrigo Navarro).

Eligio Salamanca, el que fuera considerado hace pocos años como el mejor profesor de Chile, está hoy a la cabeza de la movilización de los docentes en Pucón. Y la misma claridad que mostraba en los tiempos del premio al mejor maestro del país, cuando le tocó responder a la prensa y exponer ante grandes personalidades en el mundo; muestra ahora desde la trinchera de la movilización que busca una serie de mejoras para el gremio y que complica al gobierno. Y Salamanca no le quita el cuerpo a las respuestas.

 

— Vamos a cumplir tres semanas sin clases, y es posible que estén sintiendo presiones de muchos lados para bajar el movimiento, ¿cómo se han plantado frente a esto?

“El 2014 estuvimos en una paralización por 24 días en Pucón, pero la realidad era muy adversa comparada con la que tenemos hoy día. Teníamos un 50% o más de rechazo por parte de la ciudadanía; rechazo absoluto por parte del sostenedor (el alcalde), del DAEM (Director Municipal de Educación); de los concejales una actitud pasiva; pero la realidad de hoy es totalmente distinta”.

 

Estamos en la misma situación que cualquier persona que es beneficiaria de la educación, pero lo que no queremos es que se termine hoy día con las mismas cuestiones sin solución que han venido de años y algunas que son más recientes…”

 

— ¿Por qué cree usted que esa realidad del 2014 cambia cinco años después?

“Creo que responde a un conjunto de situaciones que se han ido originando en el país que la ciudadanía las ha empezado a sentir y a apropiarse de ellas: que es un disconformismo, una falta de confianza y una transparencia a la que las redes sociales contribuyen muchísimo. Y lo que hace individualmente cada ciudadano, el ir compartiendo en redes sociales, genera un poder, un empoderamiento de la información por parte de cualquier persona que hace tener un sentido más crítico de la situación en general. Y en particular de la educación, creo que han habido muestras muy evidentes de que generan rechazo en la población. Que la ministra no se haga cargo de los problemas graves que tiene la educación es una consecuencia de aquello”.

 

— ¿Hasta cuándo cree usted que se puede mantener esta posición que se encuentra favorecida por el alcalde, el sostenedor y los padres acá en Pucón?

“Yo no puedo responder eso porque no depende de nosotros; pero lo que sí puedo responder es que nosotros queremos que el paro se baje hoy día. Todos queremos. Estamos en la misma situación que cualquier persona que es beneficiaria de la educación, pero lo que no queremos es que se termine hoy día con las mismas cuestiones sin solución que han venido de años y algunas que son más recientes”.

 

— ¿Cómo toman los permanentes anuncios de descuentos por los días que no trabajan, como una amenaza para quebrar el movimiento o como un hecho de la causa que hay que asumir como tal?

“Creo que eso hay que preguntárselo al sostenedor o al representante que es el DAEM. Yo no voy a inmiscuirme en eso, porque no me corresponde. Sin embargo es una medida que sí afecta y lesiona un poco o atenta en contra de la movilización. Hoy conversamos eso y lo hemos venido trayendo en la asamblea. Hay que ir sopesando un poco el cómo nos afecta porque también hay que ser responsables de cuánto los profesores están dispuestos a dejar de recibir. Generalmente hay algunas pocas intervenciones de personas que piensan que no nos van a descontar y eso es relativo porque sí nos van a descontar. Y por qué nos van a descontar, porque es legal que nos descuenten si nosotros no estamos yendo a trabajar. Lo que estamos diciendo nosotros es que el ministerio envió una carta de respuesta que en el último párrafo hace mención a que el tema de recuperación de clases y, por lo tanto, los descuentos van a estar sujetos o se van a basar en el dictamen 52.122 de 2009 de la Contraloría, cuyo contenido dice que cuando se procede a la recuperación de clases, entonces directamente no procede el descuento, porque son horas que recuperaste”.

 

— ¿Y cómo conversa eso con que los estudiantes no vayan a clases y no se pague la subvención que es la gasolina que mueve al sistema?

“Si los estudiantes no asisten a clases el ministerio no entrega la subvención, pero cuando se hace la recuperación de clases entonces el ministerio sí entrega la subvención”.

 

— ¿Entonces, no corresponde que les descuenten?

“Es una cuestión de criterios, porque el DAEM se base en que si nosotros no fuimos a trabajar no nos pueden pagar y eso es una realidad, pero sí nosotros no hemos cuestionado en nada eso. Aquí nació una voluntad del alcalde y del DAEM de respaldar nuestra movilización porque ellos comparten que son legítimas y comparten también que estas demandas afectan a la subvención del municipio. Acá hay una contradicción. Por qué las municipalidades han sido tan benevolentes con el ministerio. Qué hay detrás de la falta de firmeza de los municipios para no hacer valer la ley, y de no buscar mejoras de lo que ellos mismos dicen es la piedra en el zapato del sistema educacional municipal, que es la subvención por asistencia”.

“A mi juicio, las municipalidades pudiendo haber hecho más, creo que tienen la posibilidad de que con estas paralizaciones darse cuenta que tienen que estar del lado de los profesores”.

 

— Históricamente el gremio de los profesores ha sido bien politizado con presidentes nacionales militantes de partidos como el PC, tomando en cuenta que hay un gobierno de derecha, ¿cuál es la seguridad de que el movimiento no se está extendiendo a la fuerza solamente por un tema político para hacerle un problema al gobierno más que por el bien común de profesores y alumnos?

“Aquí, más que te diga yo que, por ejemplo, yo no tengo militancia política ni quiero tenerla. El presidente nacional pertenece a un movimiento que se llama ‘Refundación’, pero que no está asociado a ningún partido político, aunque hay personas dentros del directorio que tienen militancia política. (Jaime) Gajardo que estaba anteriormente también sigue en el directorio, aunque con poca injerencia, pero sigue ahí; pero más que eso centraría en que en este petitorio vienen cosas que se arrastran del gobierno anterior. Si se revisan petitorios que están presentes ahora, están presentes porque el 2014 no quedaron bien resueltos. Los servicios locales de educación, por ejemplo, fue una lucha grande que libró el Colegio de Profesores anterior tratando de definir una mejor estructura para una nueva educación pública, sin embargo se negoció en el parlamento y se negoció entre moros y cristianos —de derecha e izquierda— para quebrar el movimiento y se impulsaron estos servicios locales de educación que son algo extraños, que no son ni públicos ni privados. Lo otro es que hablar de boicot a este gobierno es un poco injusto porque esta negociación se retomó en abril del año pasado. Pasó un año y desde que el Colegio de Profesores comenzó a decir que venía una paralización indefinida pasó un mes más y llevamos dos o tres semanas de paralización y el Colegio de Profesores ha seguido manteniendo la idea de dialogar. No queremos que el movimiento se tiña políticamente”.

 

“Lo que nosotros queremos es que los estudiantes tengan una orientación y una concepción educativa más acorde a lo que se está requiriendo en estos tiempos”

 

— Si bien pareciera que son minorías, según lo que se ve en nuestras redes sociales, hay algunos padres que comienzan a manifestar su descontento con el paro; ¿cuál es el mensaje para ellos?

“También nos hacemos cargo de eso. Afortunadamente son muy pocos. La mayoría no y hay que felicitar a los padres y apoderados porque han entendido el mensaje que es que nosotros tenemos dos alternativas: una alternativa es no perder nada y seguir con la realidad tal como está. Eso sería seguir ratificando que la educación tiene dos componentes esenciales que para mí son muy dañinos para nuestra educación. Esos elementos son el asistencialismo. Las escuelas son una posibilidad para que los niños tengan la posibilidad de alimentarse y tengan un lugar mientras los papás trabajan y muchas autoridades de gobierno que hemos tenido nos han hecho pensar o han intentado que la población entienda que eso es lo más importante. Es decir que las escuelas sean como una guardería donde los estudiantes tengan seguridad, techo, abrigo, protección y comida. Hay que felicitar a los papás que se han dado cuenta que eso no es lo que necesitas los estudiantes. Entonces lo que estamos buscando acá es avanzar en una educación en la que el foco no estén en esas cosas que son minúsculas. Lo que nosotros queremos es que los estudiantes tengan una orientación y una concepción educativa más acorde a lo que se está requiriendo en estos tiempos”.

 

— Pero cuál es el mensaje a esos padres que están disconformes con el movimiento…

“Creo que ahí tenemos que hacer algo más concreto. A los que no lo entienden creo que es importante recoger su opinión, pero directa. Que nos convoquen en algún momento. No tengo ningún problema en que nos convoquen a conversar la situación para que se entienda mejor y veamos cuáles son sus necesidades”.

 

— Ya se está hablando de modificar el calendario académico por el paro, ¿tienen ustedes eso incorporado en su dinámica?

“Estuvimos en una reunión con el DAEM y se tocó el calendario de recuperación de clases. El departamento de Educación tiene su postura y se conversó. La idea es que este calendario de recuperación sea efectivo y que no perjudique a los estudiantes que es nuestro foco”.