Coronavirus y el cierre de Pucón

Llevamos casi una semana desde que la crisis del coronavirus Covid-19 irrumpió en nuestras vidas. Y el marzo prometido lleno de protestas, violencia, fuego e insurgencia; se transformó en el marzo en el que la invitación es a quedarse en casa a la espera de la evolución del virus y rogando que no toque a nuestras puertas.

Y en Pucón no hemos estado ajenos. Si bien gracias a Dios no llevamos casos confirmados, sí estamos alerta, con la mayoría del comercio cerrado y con la recomendación viva de quedarnos en casa. Y aunque algunos han obedecido a la recomendación, a otros pareciera no importarles.

Y ni hablar de quienes optaron por venir a pasar el período de cuarentena a sus segundas viviendas y tomar el período como un alargue del verano, sin importar que en el traslado también hayan trasladado al virus. Queremos a nuestros turistas y visitantes. Y siempre son bienvenidos, excepto ahora. Porque ahora era tiempo de quedarse en casa responsablemente.

Y eso ha llevado a la disyuntiva de si se cierra o no el pueblo con una barrera sanitaria. Y pareciera ser que la intención está. Y aunque parezca exagerado, es preferible que las generaciones próximas nos recuerden por alaracos que por irresponsables y permitir que la pandemia cause estragos en nuestros vecinos. Por lo mismo, desde esta tribunas creemos que el mejor camino para proteger a nuestros vecinos es el cierre total de la comuna y establecer barreras sanitarias efectivas, tal como se ha hecho en otros lugares.

Así las cosas, entendemos que nuestras autoridades podrían verse en la disyuntiva de tomar decisiones complejas que, probablemente, les traigan repercusiones y efectos no tan gratos. Esperamos en Dios que tengan el liderazgo de hacerlo y afrontar las consecuencias. Para bien o mal.