Proyecto nuevo casino con “muerte clínica”: Enjoy pide terminar concesiones recientemente licitadas

La compañía solicitó a la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) poner fin a los procesos otorgados en Puerto Varas, Viña del Mar, Coquimbo y Pucón. También, eso sí, entrega la alternativa de que le otorguen más años de plazo para materializar los proyectos o mantenerse con las actuales licencias.

Los noticias sobre los problemas de Enjoy no paran. Luego de conocerse, el viernes pasado que la empresa se acogió a la Ley de Insolvencias para una reorganización judicial para evitar la quiebra, la mañana de este domingo apareció un nuevo dato: la empresa solicitó a la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) terminar de forma anticipada con las concesiones recientemente adjudicadas en Coquimbo, Viña del Mar, Puerto Varas y Pucón. Es decir, el proyecto de nuevo casino para Pucón está “clínicamente muerto”. Hasta nuevo aviso al menos.

La información, que fue dada a conocer por El Mercurio, y confirmada a La Voz…, por fuentes al interior de la compañía, apunta a que la empresa esgrimió los mismos argumentos en los que sostuvo su ingreso al sistema de reorganización judicial: el estallido social de octubre y la crisis generada por el Covid-19, la que le obligó a cerrar todos los casinos que la organización, ligada históricamente a la familia Martínez, mantiene en Chile y sudamérica.

Según las fuentes consultadas, la compañía entregó tres alternativas a la SCJ. La primera es que la entidad Estatal haga una nueva licitación de las cuatro plazas (incluyendo Pucón). En este contexto, sostienen que Enjoy no incumplió los acuerdos adoptados en el concurso y que el nuevo escenario es por una causa mayor que no pueden manejar como lo es, en los hechos, la pandemia. El argumento no deja de ser relevante debido a que la empresa corre el riesgo de que la SCJ cobre las boletas de garantía que ascienden a $155 millones. Los documentos, de acuerdo a El Mercurio, vencen en julio próximo.

La segunda alternativa que presenta la empresa a la SCJ es que se le otorguen nuevos plazos a las actuales licencias que opera la compañía, entre ellas Pucón. La idea es que la prórroga sea, de a lo menos, cinco años lo que permitiría, a juicio del solicitante, que la industria se estabilice. La tercera alternativa es que el regulador les de una prórroga de tres años para levantar los nuevos proyectos, incluyendo el de Pucón.  

Así las cosas, parte del futuro de la empresa y el proyecto Pucón está en manos del ente regulador, el que definirá si llama a una nueva licitación por el nuevo casino o si le entrega más tiempo a la empresa en la actual concesión o le entrega más años para operar la nueva. Pero, por otro lado, también está la arista de la reorganización judicial en la que, según las publicaciones de prensa, la compañía buscará ordenar el pago de unos $20 mil millones y mantener a la empresa a flote. El problema es que de no llegar a acuerdo con los acreedores, la posibilidad de iniciar un proceso de liquidación de bienes es real. 

Mientras, el alcalde Carlos Barra, señaló en una entrevista en vivo en el Facebook de La Voz de Pucón, que la empresa se comprometió al pago del saldo de unos $477 millones de pesos que restan del ingreso correspondiente a este 2020. Con todo, aún no hay documentos que acrediten que la cancelación de los dineros se hará efectiva.